Amosando mensaxes organizadas por data para a consulta Trinidad. Ordenar por relevancia Amosar todas as mensaxes
Amosando mensaxes organizadas por data para a consulta Trinidad. Ordenar por relevancia Amosar todas as mensaxes

20230629

VANDALISMO INSTITUCIONAL. José María Rodríguez Díaz (2009)

    Unha chamada á atención por parte de José María para a consideración non só do pasado, senón do ser de Ribadeo.

Sábado, 20 de junio de 2009

VANDALISMO INSTITUCIONAL

• Publicado por jmrd_ribadeo a las 9:21

En mi comentario sobre el último pleno municipal, ante las demandas y acusaciones formuladas por los concejales de la oposición en el punto de ruegos y preguntas, decía que daba la impresión de que nuestro concejo hacía aguas por todas partes. Pues bien, cada día que pasa, los hechos parecen confirmar que estas apreciaciones no eran exageradas.

Diariamente se puede observar cómo, lentamente, sin prisa pero sin pausa, la impune y galopante destrucción de los espacios históricos, de los valores artísticos y tradicionales de la villa de Ribadeo es una lamentable y triste realidad. La apatía y el descuido de los gestores que nos han gobernado y de los que nos gobiernan, el desinterés de todos los grupos de la oposición y el pasotismo del pueblo, junto con la mirada indiferente de la administración responsable de velar por el patrimonio histórico de nuestra villa son los responsables de este vandalismo institucional que estamos sufriendo.

Hace unos días me ocupaba del abominable atentado cometido contra el histórico espacio de la Atalaya, testigo y santuario de la historia de Ribadeo, en donde, sin que nadie levantara la voz ni hiciera nada para evitarlo, se está destruyendo uno de los valores patrimoniales más importantes de la villa de Ribadeo. Trece siglos de historia forjados a la sombra de la capilla de la Trinidad están siendo destruidos y borrados de la historia local y todo por unas lamentables decisiones tomadas a la ligera por el concejo en el mandato anterior y asumidas por el actual. Pero esta, aún siendo muy grave, es una más de tantas lamentables herencias que los mercenarios de la política que ahora proliferan en nuestra villa le dejaron a su pueblo, como recuerdo de su nefasto paso por la alcaldía.

Porque la pérdida de la Atalaya no es el último eslabón de esa cadena de atentados contra nuestra historia. Hay muchos más. A uno de los pedestales de las farolas que adornan el Cantón de los Morenos le falta uno de los cuatro elementos decorativos, labrado en piedra de cantería. Se encuentra tirado en Vilaselán, según me contaron, desde hace ya mucho tiempo, sin que nadie haga nada para reponerlo en su sitio. Un exponente más de la incuria y desinterés de la administración local por la conservación de los valores artísticos de nuestro patrimonio.

Y unas veces por acción y otras por omisión los tesoros históricos y artísticos de Ribadeo están siendo víctimas de la inoperancia de nuestras autoridades, que dedican su tiempo a promocionar su imagen con otras celebraciones triviales que nada tienen que ver con nuestros problemas, ni contribuyen en nada a conservar nuestros ancestrales orígenes ni la herencia que nuestros antepasados nos han ido dejando como recuerdo de su vida y de sus gestas a lo largo de los siglos pasados.

Miren, sino, el estado de amenazante ruina que presenta la misma Torre de los hermanos Moreno, verdadero baluarte de Ribadeo y admiración de todos los visitantes. Es verdad que ha habido algunas pretensiones y leves intentos de restaurarla, pero todo quedó en nada por falta de voluntad y constancia, mientras los responsables dedican su tiempo a otras cosas banales. Y la Torre, verdadera imagen de la actual decadencia de Ribadeo, sigue deteriorándose sin que nadie le ponga remedio hasta que un día, no muy lejano, quede reducida a un montón de ruinas. Decir que “no pasará esta generación sin que esto suceda” no es una profecía; es una triste evidencia. Hace falta poner más voluntad y tesón en la lucha por la conservación de nuestros grandes valores, en vez de diluir los esfuerzos en tantos frentes baldíos y estériles, que dan mucha imagen pero de los que, al final, nada queda.

¿Y qué decir de tantas otras cosas que permanecen abandonadas o sacrílegamente adulteradas, como pasa con la histórica fuente de Guimarán, que permanece en ruinas y olvidada desde hace ya mucho tiempo? O la que se ha colocado en la plaza de José Mª López, conocida con el nombre de “Fonte Nova”, que rompe todos los moldes del respeto que se le debe a la antigüedad y al estilo del espacio en donde está enmarcada.

Estas y otras cosas que no tienen cabida en este reducido espacio son demostrativas de las graves carencias que acompañan la gestión que ejercen nuestros grupos políticos. En vez de preocuparse por conservar el patrimonio histórico del pueblo y dedicarse a garantizar el funcionamiento de los servicios esenciales, gastan sus energías y nuestro dinero en otras actuaciones, verdaderos fuegos artificiales destinados a deslumbrar a los futuros votantes y cultivar su imagen con vistas a su propio futuro en la vida política.-

José Mª Rodríguez

Outros Artigos de José María.

20230614

LA ATALAYA YA ES HISTORIA. José María Rodríguez Díaz (2009)

    Coido que a esencia deste artigo está na esencia da Atalaia. Un lugar que José María ten captado cunha sensibilidade que hoxe en día, como tal, desapareceu. Unha sensibilidade que, se non recuperar, ao menos, débese lembrar.

Viernes, 05 de junio de 2009

LA ATALAYA YA ES HISTORIA

• Publicado por jmrd_ribadeo a las 16:11

Ocho siglos de historia tirados por la borda. La megalomanía de un alcalde que, a imitación de Fraga con su Gaiás, quiso perpetuar su memoria entre la sociedad ribadense con la instalación de un ascensor para comunicar la orilla del mar con la Atalaya, ombligo del centro histórico de la villa, es la responsable de la mayor profanación cometida en los últimos años en la destrucción de los rincones históricos de Ribadeo. Y como prima autoritas a nemine judicatur ["a primeira autoridade no é xulgada por ninguen"] todo eso sucedió con la anuencia y el pasotismo de todos los grupos políticos, con la ancestral apatía del pueblo de Ribadeo y con la culpable indiferencia de Patrimonio. La Atalaya, testimonio y expresión de nuestra historia, testigo de todos los acontecimientos importantes que se dieron cita a través de los tiempos en la vida de la medieval villa de Ribadeo, en un momento de ofuscamiento y obcecación y de un solo plumazo fue profanada y expulsada del catálogo de los monumentos históricos de Ribadeo. Ese bello rincón, ese lugar sagrado en donde los vecinos se reunieron durante cientos de años, convocados al son de las campanas de la capilla, para tratar y decidir los asuntos de la comunidad ya es historia pasada. Consumatum est. La Atalaya que recordamos se acabó. Profanada por las equivocadas innovaciones que impone el falso progreso y las decisiones precipitadas de un alcalde perdió su personalidad, su virginidad y su belleza.

Ignoro cómo será en el futuro de este histórico y bello rincón. Pero ya nunca será lo que fue. Nunca más en él se podrán celebrar las procesiones en derredor de la antigua capilla de la Trinidad. Le han robado su atrio, sin el cual una capilla no es nada. Le han robado su alma y su belleza. Han destruido el bello entorno que la rodeaba por todas partes. La romántica intimidad de ese rincón, tan visitado por los ribadenses que buscaban la soledad y la paz de ese idílico paraje, ha sido profanada. La atrevida y osada ignorancia de un alcalde, que gobernó los destinos de Ribadeo como si fuera su chiringuito particular, aplaudido por los acólitos que lo coreaban, estómagos agradecidos que le mecían el incensario de la adulación, ha sido la responsable de este atropello. Los restantes grupos políticos, entretenidos en superar sus luchas internas y en la conquista del voto para recuperar el poder, ni siquiera movieron un dedo en defensa de lo que era el alma y la historia de Ribadeo. Más bien al contrario, asumieron en silencio, mirando para otro lado, las equivocadas decisiones que se tomaron entonces sin pensar en las negativas consecuencias futuras. Y el pueblo, como siempre, permaneció callado y ausente, y así continúa aún hoy, enmudecido, mirando tras los cristales de sus ventanas cómo se ceba la borrasca sobre las tradicionales esencias y valores de su villa natal. Y Patrimonio, tan celoso en otros tiempos en la conservación de nuestros tesoros, permanece hoy insensible y ausente en la protección de nuestros espacios históricos, sin importarle la destrucción de la antigua muralla o el quebranto de las normas de protección del casco antiguo y de los espacios históricos y tradicionales, como era este de la Atalaya, baluarte inexpugnable y defensivo del Ribadeo medieval.

¿Qué razones justificaron este atentado? ¿Qué beneficios se van a seguir de esta actuación? ¿Quién saldrá beneficiado de este atropello contra las esencias de Ribadeo? ¿Es ese el camino para restaurar los tradicionales valores históricos y arquitectónicos del casco antiguo de nuestra villa? ¿Es ese el camino para recuperar nuestra historia y conservar nuestras raíces?

He ahí los primeros frutos de esa descabellada idea de la instalación del ascensor, inexplicablemente asumido por todos. Una actuación que tendrá el mismo inútil destino que tuvo el nuevo espacio que se creó frente al Cantón a costa de un vial y que nadie utiliza. A estas seguirán otras secuelas perniciosas, no menos sorprendentes como imprevistas. La Atalaya era el espejo en donde el pueblo de Ribadeo se miraba a sí mismo. Era el compendio de su historia pasada. Perdida la Atalaya, Ribadeo ha perdido su esencia, y con ella su alma y sus raíces. Requiescat in pace.-

José Mª Rodríguez

Outros Artigos de José María.

20220123

LA ATALAYA DE RIBADEO. José María Rodríguez Díaz (2007)

    José María volve aquí á súa faceta de historiador, con incidencia no arte sacro, para seguir cun tema recurrente, a política local.

Viernes, 21 de septiembre de 2007

LA ATALAYA DE RIBADEO

• Publicado por jmrd_ribadeo a las 23:43

LA ATALAYA

Hablar de la Atalaya es hablar de la capilla más antigua de Ribadeo. Su puerta frontal, con su rara decoración en zig-zag, perteneciente al gótico del siglo XIV, nos da testimonio de su antigüedad. Todo el conjunto es depositario de una gran parte de la historia de la villa de Ribadeo. La capilla, bajo la advocación de La Trinidad, fue importante centro de devoción de los fieles en tiempos pasados en los que fue utilizada como iglesia parroquial de la comunidad y, al mismo tiempo, lugar de reuniones para la toma de acuerdos para el buen gobierno de esta villa.

Y hablar de la Atalaya es hablar, también, del rincón más pintoresco, quizás, y más romántico que aún permanece inalterable en el casco viejo de esta villa. Un lugar llamado a satisfacer las mayores exigencias de los turistas que lo visitan para disfrutar de sus panorámicas vistas sobre la Ría de Ribadeo y las poblaciones de la ribera asturiana.

Un lugar cargado de historia, antiguo baluarte de defensa de la villa como indican los cañones afincados allí, en donde los vecinos de Ribadeo se daban cita para celebrar sus encuentros, tanto de carácter administrativo como sociales y de ocio. allí se celebraban los famosos 'concejos abiertos' de la villa hasta bien entrado el siglo XVII.

En estas mismas páginas me ocupaba hace ya tiempo sobre el estado de abandono en que se encuentra sumido actualmente este hermoso rincón. Tan abandonado se encuentra que su visita no es hoy recomendable, ni a los turistas, ni siquiera a la gente del pueblo.

Los módulos instalados allí en tiempos del gobierno anterior por la Gerencia de Dinamización Turística de Ribadeo, de triste recuerdo por su ineficacia, para la ejecución de la iluminación del conjunto de ese espacio y de la capilla, fueron entonces muy criticados por su falta de estética y su inadaptación al entorno. 'Una instalación formada - se decía en el comentario citado - por unos elementos de pésimo diseño y que chocan frontalmente con el entorno, tanto por su exagerada y violenta forma y volumen cubista, estructuras muy ajenas a ese marco paisajístico, como por la calidad de la materia de que están hechos'.

El estado de abandono en que hoy se encuentran esos elementos, pagados por los ciudadanos, es deplorable. De los nueve módulos que componen el sistema de iluminación elegido, cuatro se encuentran arrinconados formando un montón de chatarra herrumbrosa; y los cinco restantes están inutilizados, con los cristales rotos y cubiertos de pinturas de los grafiteros.

Por lo que toca al estado actual de conservación en que se encuentra la capilla, el deterioro es evidente. La pintura de sus paredes se encuentra totalmente abandonada, recubierta, también, por las pintadas de los grafiteros. En la puerta principal la pintura está desteñida y desconchada por todas partes, quedando la madera sometida a la inclemencia del tiempo.

Todo el conjunto forma una imagen de auténtica ruina, expresión del pasotismo del equipo que gobernó Ribadeo en el mandato anterior. Un equipo que derrochó el dinero a manos llenas dejando exhausto al concejo, sin que por ningún lado se aprecien los resultados de las inversiones realizadas.

Y se supone que el abandono en el que se halla sumido este bello rincón de la villa desde el mandato del PSOE no se debe a la falta de dinero en las arcas del concejo, pues el dinero sobraba, como lo confirmaban las respuestas del entonces alcalde, Sr. Pérez Vacas, a las brillantes intervenciones del concejal del PP, Sr. Valín, cuando respondía con sorna a las preguntas de este en los plenos: ¿¿Será por dinero??.-

José Mª Rodríguez

Outros Artigos de José María.

20210618

PLENO MUNICIPAL. José Mª Rodríguez Díaz (2006)

Publicado no Cargadoiro, blog de José Mª Rodríguez Díaz, o 16 de setembro de 2006. 

Sábado, 16 de septiembre de 2006

PLENO MUNICIPAL

• Publicado por jmrd_ribadeo a las 9:36

PLENO MUNICIPAL

Fue un Pleno muy breve, como debía corresponder a esas fechas de resaca que siguen a las fiestas patronales de esa villa. Los temas a tratar era pocos y de menor entidad, y escaso, también, el público que asistió a esta sesión que, por fin, se vio mejorada con el correcto funcionamiento del equipo de megafonía, por fin reparado después de tres largos años.

Con la ausencia del portavoz de la oposición, Sr. Rodríguez Andina, abre la sesión el alcalde proponiendo a la aprobación de los ediles el contenido del acta anterior.

Seguidamente se propone a aprobación el reconocimiento extrajudicial de un crédito, por un importe de 152 000 €, destinado a pagar varias facturas pendientes, que no habían sido incluidas en el Presupuesto. Lo que no deja de extrañar a los ediles de la oposición, y aún al mismo público; porque, o bien se hicieron mal los presupuestos al no incluir estas partidas, o bien se gastó más de lo presupuestado, lo que parece reflejar una mala administración.

Se trata, seguidamente, de la remodelación del llamado Parque de Indianos, situado en la zona de Virgen del Camino. Cuenta, al parecer, con un presupuesto de 230 000 € que financiará la Consellería de Medio Ambiente.

En el siguiente punto del orden del día se proponen los festivos locales para el próximo año que quedan fijados en el 16 de agosto y el 8 de septiembre.

Interviene ahora el Sr. Valín para pedir que se someta a votación el tratamiento por vía de urgencia de una moción que presenta sobre la ubicación de la piscifactoría de la empresa Insuíña, en Piñeira. Su petición es rechazada, por lo que será tratada en un próximo Pleno Extraordinario.

Llegados ya, finalmente, al punto de Ruegos y Preguntas, interviene de nuevo el Sr. Valín planteando varias preguntas como qué quiso decir el alcalde cuando en los medios afirmó, refiriéndose al urbanismo, que 'hai que deixar vivir'. Y algunas otras, como: ¿qué tienen en común sobre la concepción urbanística el PSOE y el BNG?, ¿tienen licencia de apertura ciertos negocios que ya están trabajando?, ¿piensa el alcalde privatizar los servicios de limpieza y recogida de basura?, ¿porqué se adjudica el alcalde como logros de su gestión la circunvalación, la autovía, el polígono industrial, el PDT, el CCA o el Leader Plus?, ¿a cuanto ascendió el gasto del Festival de música?, ¿porqué se pusieron bandas rugosas en la calle Trinidad? Estas y otras preguntas tendrán, esperemos, respuesta en el próximo Pleno.

Y así finalizó la sesión, sin estridencias ni crispación, como estamos acostumbrados a ver otras veces.-

José Mª Rodríguez

Comentarios

• Fecha: Lunes, 18 de septiembre de 2006

• Hora: 22:19

Autor: agremon

Que pasará no próximo pleno cas respostas ás preguntas formuladas por Valín?

--

 Obras de José Mª Rodríguez

 

20210616

RETROCESO ALARMANTE DE RIBADEO.- Por Víctor Moro (2006)

   Este artigo foi publicado no blog o Cargadoiro, de José Mª Rodríguez Díaz o 14 de setembro de 2006. Inclúoo como parte da reprodución do blog de José Mª que estou a facer, pero naturalmente non queda incluído no listado das súas obras. Inclúo ligazóns postas por min.

   Polo tema trado, lembrar que en 2006 estaba na alcaldía Balbino Pérez, despois de telo estado durante dous mandatos José Carlos Andina.

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/d/d3/Victor_Moro.jpg 

RETROCESO ALARMANTE DE RIBADEO.- Por Víctor Moro

Con los años y la distancia física que no afectiva, reviven vigorosos los recuerdos de la infancia y de la juventud ya lejana, confirmando con el poeta que 'la patria del hombre es su infancia'. Cada día tengo más presente mi Ribadeo de lo primeros años treinta con toda su amplia diversidad social, cultural y política, en un clima de progreso y prosperidad compartida, truncada dramáticamente y recuerdo, en lamentable comparación con nuestra postergación actual, a muchos ribadenses entregados generosamente a la defensa y mejora de la villa y de sus gentes.

En más de una ocasión me referí a aquel Ribadeo con Instituto Nacional de 2ª Enseñanza que don Manuel Becerra, ministro de la 2ª República, había elevado de categoría a partir del Instituto Local, años antes promovido por Calvo Sotelo, trayendo a Ribadeo un grupo de brillantes catedráticos de 2ª Enseñanza que elevaron el tono cultural de la comarca y se hicieron presentes activamente en manifestaciones diversas. También a nuestro partido judicial perdido, hoy en Mondoñedo; a nuestro nivel sanitario de iniciativa privada, actualmente de titularidad pública, mal dotado y con deficientes instalaciones; a nuestros seminarios en permanente reivindicación de los intereses locales; a nuestro rango pesquero y marítimo hoy crepuscular; a nuestras sociedades recreativas y culturales; a las distintas y exitosas actividades deportivas en pugna balompédica por el occidente astur; a los coros gallegos y a las brillantes representaciones teatrales autóctonas. Ribadeo destacaba por su pujanza ciudadana y su potencial progreso en toda la amplia comarca mariñana.

Quedan muy lejos la pujanza naviera ribadense o los balbuceos industriales en la casa fábrica, hoy Teatro decrépito y abandonado, o los truncados sueños de prosperidad en torno a la explotación minera de Villaodrid, con el desaparecido ferrocarril que festoneaba el Eo en recorrido paisajístico tan hermoso como desconocido. Los empeños ferroviarios ribadenses desde Villafranca no prosperaron. El ferrocarril de la Costa no cruzó la Ría por el Costal a Castropol como mejor solución para salvar el estuario. Los sueños renovados con la CEPAL, que movilizó la ciudadanía en manifestación popular, se los llevó el viento de la apatía, de la falta de apoyo público, que continúa en la actualidad.

Los intereses de Ribadeo, sus verdaderos intereses, en manos de representaciones municipales más ocupadas en la refriega partidaria que en promover el progreso del municipio, conducen a esta situación de apatía que todo lo envuelve. En Ribadeo se desarrolla un urbanismo desaforado en connivencia destructora entre promotores y municipio, cualquiera que sea su mayoría política. Se prodigan especulativas alturas, cual ocurre en la travesía desde el Parador al Jardín o en la carretera del muelle, hoy Calvo Sotelo, convertidas en tuberías atosigantes e inhumanas.

Actuaciones aberrantes como la desarrollada sobre el solar de la casa de Piñón, cerrando la visión a la ría o con la casa de los Barreiro también sacrificada, siguen amenazando el futuro urbanístico con promociones innecesarias, mientras edificios singulares como la Aduana Vieja o el de las Monjas en la Trinidad se derrumban lentamente. Las casas colgadas sobre Espiñaredo son ejemplo del feismo al uso también presente en la esquina de Lage en el Cantón. Incomprensiblemente Rodríguez Murias o Ramón González no fueron ensanchadas cuando hubo oportunidad de hacerlo. Las grandes posibilidades de expansión racional de Ribadeo sobre tierras de Obe, Villaselán y Piñeira no se consideran y viviendas unifamiliares se prodigan dispersas sin la más mínima ordenación ni visión de futuro. La Plaza de España, el Campo para los viejos ribadenses o también los Salones Gardeta, en recuerdo del alcalde que los concibió, sigue cruzada por la carretera de Asturias sin la iniciativa de un estacionamiento subterráneo que resuelva la precariedad actual y lo convierta en el más noble espacio ciudadano de la villa.

Evidentemente se trata de actuaciones que requieren financiación pero para eso está la gestión municipal, hoy limitada al arreglo de algunas calles peatonales, a un ridículo estanque en las cercanías del Parador o, según me dicen, un posible elevador desde Porcillán a la Atalaya de dudosa utilidad o a la colocación de monecos que, sin considerar su calidad artística, están mal emplazados. Los cocos se pierden contra la capilla de San Roque e Ibáñez no acaba de bajar las escaleras en huída premonitoria de su viejo palacio.

Un municipio exige gestión. Un programa de objetivos ambicioso. Ribadeo no gozó de la atención del gobierno de Fraga y todo parece que continúa igual con Touriño, que pasó por Ribadeo ignorando incluso nuestra toponimia. Los planes comunes astur-galaicos siguen sobre el papel ante la pasividad municipal. No hay iniciativas de asentamientos por carecer de un parque empresarial adecuado. No hay impulsos oficiales que reaviven el tono cultural, el progreso y la mejora de renta hoy muy baja. Fuera de la movida de los fines de semana, sin más relevancia que sus efectos ruidosos insoportables, la vida de Ribadeo, tras la corriente efímera del turismo veraniego, entra en letargo adormecedor sin vida ni aliento de progreso propio. Hay quien destaca su importancia como enclave de servicios con atractivo náutico veraniego en torno a la ría, hoy seriamente amenazada por los arrastres que provocan las instalaciones marisqueras de la ribera asturiana. O sea sujeto pasivo de actividades estacionales ajenas, sin potencial autóctono en la industria, en la pesca, en la agricultura o en sectores adecuados a sus características, que generen puestos de trabajo fijos y salarios en consonancia. Bien está el breve turismo estacional pero sólo con esto seguiremos languideciendo.

Las noticias de prensa con que inicio estas letras deben llevarnos a reflexión. Mientras otras villas promueven estudios universitarios Ribadeo sigue en el letargo ineficaz. Nos perdemos en diferencias partidarias estériles sin gestión apreciable en estamentos provinciales, regionales o estatales que nos ignoran. La ausencia de gestión es alarmante. Salvo hermanamientos intrascendentes que concluyen con una copiosa comida, Ribadeo no progresa en ningún campo, lamentablemente ocupado en destruir cuanto la naturaleza tan generosamente nos regaló.

20180423

ESCUDO-NON ESCUDO HERÁLDICO DA CAPELA DA ATALAIA. Francisco José Campos Dorado


Esta preciosa capela é a máis ou unha das máis antigas de Ribadeo, que data posiblemente do tempo de Fernando II (rei 1157-1188), e está dedicada a devoción da Trindade, cuxa imaxe se atopa no ático do retablo do altar maior, e no centro está a imaxe da Virxe do Carme, patroa dos mariñeiros.
Vulgarmente chámaselle Capela da Atalaia, por situarse neste pintoresco e estratéxico lugar de Ribadeo.
Pois ben. No centro do hastial do frontispicio, baixo o campanil e o lucernario, e sobre o arco oxival da portada de entrada, enriquecido de un cheurrón ou moldura en zig-zag, adorno similar a un festón con puntas en serie, atopamos unha pedra cadrada de cantería, que nada ten que ver coa fábrica da parede feita con pedra do país.

Esta pedra de cantería ten a súa historia e a súa lenda. Segundo o “Ribadeo Antiguo”, a inapreciable obra de Francisco Lanza, no capítulo XXII, Capillas, páx.253, atopamos referencia a esta pedra: “Por el patronato de la Iglesia de la Trinidad pleitearon en 1722 el Ayuntamiento y la Cofradía de la misma. Inició el pleito la Cofradía, al ver que el Ayuntamiento, con ocasión de estar revocando el templo por dentro y fuera y a la morisca (Nota: “a la morisca” parece ser que era como un “lavado de cara” pois refírese ao “alquinal” que é un velo de seda que como adorno usaban as damas moras), mandó colocar sobre la puerta principal el escudo de armas de Ribadeo; y ella fue quien lo ganó, a pesar de demostrar la parte contraria que el patronato le correspondía a la villa, como más bien consta en los libros consistoriales y antiguos, y por el cotexo de la piedra de armas que tenía ya la iglesia, con otros muy viejos que había en distintos edificios de la villa”. No Ribadeo Antiguo, Capítulo I, “El nombre y las Armas de Ribadeo”, páx.6, Paco Lanza, cóntanos a historia de que a Cofradía da Santísima Trindade queixouse o Bispo de Mondoñedo, de que se colocaran dous escudos de armas co brasón das armas de Ribadeo: “una llave sobre olas de mar” no frontis da capela, e que lles parecía que non correspondía este privilexio ó Concello.
O tribunal eclesiástico fallou o preito en 1723, ordenando que se recoñecesen como patróns os mordomos e ós confrades, “sopena de excomunión mayor lacte sentencia ipso facto...” “e de seis mil maravedís aplicados a disposición de S.I.”. Os escudos parece que foron arrancados da fachada.
Un deles levado para o matadoiro vello de Ribadeo, onde estaba o brasón coa chave inclinada e que “foi colocado ¿patas arriba?”
Ata aquí a historia que nos narra Francisco Lanza. Pero aquí tamén comeza a súa lenda. Parece ser que quen tiña que executar a sentencia e dar a orde de arrancar os escudos era un Xuíz Civil (posiblemente por ser Ribadeo Vila de Realengo, e non Vila de Abadengo, como anteriormente fora). Este xuíz non quería de ningún modo contradicir o bispo pero tampouco darlle a razón en contra do Concello de Ribadeo. Polo tanto tomou unha decisión salomónica. Nin razón para o Bispo nin para o Concello, polo que, o que mandou foi darlle a volta a pedra, ou sexa meter o brasón cara a dentro da parede, e deixar a pedra do escudo no sitio. Así sacáballe a razón o Concello, por non aparecer as Armas na parede da capela, e por outro lado tampouco lle daba a razón o Bispo, porque a pedra non se arrancaba da parede como el ordenaba. Por iso se ve unha pedra sen ningún sentido sobre o portón da entrada, a cal parece que debe ser o escudo heráldico coas Armas de Ribadeo ocultadas.
Pero ¿é isto verdade ou é unha lenda?. O caso sigue sendo embrollado, pois temos varias preguntas sen resposta. Segundo nos di Paco Lanza, colocáronse dous escudos, e ¿onde estaba o outro que gardara simetría con esta pedra central? Si estaba cada escudo, un a cada lado da porta, ¿porque entón, agora só hai unha pedra centrada sobre o portón?.
Fixándose un na obra de pedra da esquerda, segundo se mira a fachada principal, agora que está sen cales, vese como un oco cadrado tapiado, case a mesma altura que o escudo central, e a máis menos un metro do borde e a máis menos medio metro do tellado. ¿Estaría aí o outro dos escudos en liza, e así a sentenza cumpriuse a medias, por un lado, arrancouse un, e deixouse o outro co brasón ocultado, o que parece satisfixo ás partes?
Non hai maneira de sabelo de certo, a non ser que se saque a pedra e se mire a súa parte oculta. E por outro lado, ¿quen sabe a onde foi parar o escudo heráldico daquel matadoiro vello do que fala Paco Lanza, que non é o de abaixo da Rúa Nova, rúa na que eu me criei?
Ao mellor está enterrado en sabe deus que obras de recheo ou aterraplenado, pois xa sabemos que as Antigüidades de Ribadeo, están “perfectamente conservadas”... ¡¡en el fondo del mar Matarile, rile, rile!! Saudiños.

20180131

Abrete Sésamo. Covadonga Suárez, colectivo “Por nuestro faro”

Foto de Suso Fernández
Yo no sé cuál es la frase mágica que abre la isla Pancha. El último capítulo empezó con “un premio para Ribadeo” y una gran reverencia de nuestro alcalde al gobierno de Madrid, Xunta y Puertos como si la Santísima Trinidad hubiese venido con un pan debajo del brazo, cuando en realidad venían a amputárnoslo, allá por 2015 cuando el grupo “Por nuestro faro” empezó a andar. Desde entonces, toda información llegó tarde, mal y arrastro, y si llegó, fue únicamente porque este grupo luchó por que la verdad saliese a flote. La verdad importaba bien poco a la trinidad -o la conocía de sobra-, así como a nuestro alcalde que tenía mejor cosa que hacer que leer los informes que le llegaban (cito casi textualmente).
 Tras varias respuestas del Defensor del Pueblo diciendo que faltaban informes, y tras el reconocimiento por parte de Puertos hace un mes de que, efectivamente, había que completar el estudio sobre el impacto medioambiental de los apartamentos y las consecuencias de su actividad (otra cosa es que se haga y cuándo), esperábamos la reacción del que firma licencias transido de fe en los informes técnicos. Y sin embargo, nunca más de él se supo. El 2017 fue el año del silencio sepulcral, y viendo que en el corto período de inicio de 2018 ya acumulábamos varias preguntas sin respuesta, en uno de esos plenos anunciados a salto de mata pudimos colar una pregunta a través del grupo socialista, a ver si se nos permitía enterarnos siquiera de por qué se le había dado la licencia de apertura definitiva a los apartamentitos de nuestro faro, y de paso por qué una isla de una hectárea sólo era accesible para los clientes del hotel si la concesión comprendía únicamente 500 m².
Pues bien, ahora entendemos el porqué de tanto silencio. Es una pena que los plenos no se graben, pero nosotros lo hicimos, y hoy tenemos las perlas que brillarán para siempre con luz propia. La ley fue citada por el alcalde en múltiples ocasiones para justificar el inmovilismo del Concello, e incluso la palabra “prevaricación”. Por supuesto la ley es la ley, pero quizás habría que verificar si se cumple. “Eu fago o que podo, eu fago o que me deixan” es una frase que podría pronunciar el colectivo “Por nuestro faro”, no un alcalde con dos mayorías absolutas. Se pueden leer, verificar, discrepar y recurrir los informes técnicos y vinculantes sin ir a la cárcel, se lo aseguro, y reclamar los que faltan, sobre todo cuando sus deberes se los hace el Defensor del Pueblo y se los manda por correo. Querer es poder, y existen precedentes de que el Concello se remangó en alguna ocasión, de hecho en 2008 se opuso a un galpón de Galigrain en la Ría sin esperar por los informes preceptivos y vinculantes : el 1 de agosto de 2008 Fernando Suárez, tras llevarlo a pleno, “considera que esta actuación non é axeitada nin para o porto comercial nin para Ribadeo e lémbralle a Portos de Galicia que a corporación municipal xa manifestou de xeito unánime o seu rexeitamento ao proxecto”. Greenpeace confirma más tarde en un informe que “El consistorio ribadense es, en última instancia el que tiene la decisión final ya que, aunque la Xunta conceda todas las autorizaciones medioambientales, es indispensable disponer de licencia de obras municipal”.
En cuanto al cierre de la isla entera al público, el alcalde acepta todo sin rechistar. Y ello trae inevitablemente a la memoria una nota publicada el 25 de noviembre de 2016 en la web del Concello (léanla de pe a pa porque no tiene desperdicio). Fernando Suárez decía textualmente "isto non é Grecia, onde se privatizan as illas. Polo tanto, e aínda que cumpre con todas as autorizacións a conversión dese edificio en hotel, desde logo deberán ter o acceso aberto para todo o público por parte do Concello, senón o Concello non poderá dar a licenza de actividade", también decía "hai que ter en conta que a Autoridade Portuaria só concesionou unha parte da Illa, non toda”. En su momento fue un puntazo ultraribadense que acaparó portadas, pero en el pleno del pasado 23 de enero, grabado con un móvil, para justificar la licencia de apertura se expresó en los siguientes términos : “A porta de entrada non é a porta de entrada do hotel, senon a porta da illa. Si o di a Autoridade Portuaria...”
Que nos diga entonces, citando leyes concretas ¿dónde está la ley que prohibe la entrada a la isla Pancha? Porque tenemos testimonios gráficos de que a veces hubo puerta y a veces ni siquiera goznes ni huellas de haberla habido, y algún papel habrá que justifique la prohibición. Del mismo modo, ¿cuál es la ley que permite a Puertos cerrar la totalidad de la isla para uso y disfrute de un hotel y de 500 m² circundantes, que entre todos han decidido montar en nuestro faro? La ley siempre es la ley. Un alcalde, sin prevaricar ni infringir la ley, puede y debe exigir a Puertos dónde están esas leyes que le dan derecho a vender Ribadeo como una isla griega. ¿Suponemos entonces que el alcalde sobreentiende y asume que la Isla Pancha en 2018 ya no es competencia suya, que ya no es ribadense, que ya no es nuestra? Quédense con la frase final de la intervención del pleno y medítenla : “Non sei si calquera de nós..., eeeee, non se pode comprobar si é de uso público a illa”. Ahora ni ribadense, ni pública. Acabáramos.

20170123

ESCUDO DE ARMAS DA RÚA ATALAIA. Francisco José Campos Dorado


Na rúa Atalaia, situada o fondo da rúa Trinidad, nunha casa pintada de cor marelo escuro, onde viviu o ben recordado veciño Manolín de Peruxo e súa dona Dª Maruja Mir, na fachada principal está este deteriorado escudo español (foto supra) e case destruído, que pola forma dos cortes transversais na bordura e nos marcos de división, así como nas figuras, parece que foron golpes de cicel ou de alcotana dados adrede, non sabemos por qué, pero quizais nalgún episodio do reinado de Carlos IV (1788-1808), de José I (Pepe Botella) (1808-1813) ou de Fernando VII (1813-1833) relacionado coas brutalidades vandálicas e sanguinarias habidas en Ribadeo durante a Guerra da Independencia (1808-1813). As figuras representan armas dos Valledor (ver outros Balledor de Ribadeo en La Comarca del Eo, 14-Xaneiro-2017 e en Ribadeando) e está timbrado cun casco de fidalgo de tres liñas paternas e maternas, situado de perfil mirando a destra, visera aberta levantada, e a parte inferior baixada, véndose moi malamente tres grilletas correspondentes a súa liñaxe de tres liñas. O conxunto, casco e gola, está claramente desprazado un terzo, cara o cantón sinistro do xefe ou parte alta, sobre a filiera ou bordura diminuída do contorno. O adorno exterior consiste nun penacho de dúas plumas sobre o casco e uns sinxelos e curtos lambrequines que caen lateralmente a ambos flancos do campo. Está datado no ano 1774, gravado na esquina destra baixa da pedra armeira.
Este escudo da Atalaia descríbese como: cortado de dúas liñas e semipartido de outras dúas. O campo esta cuartelado en sete cuarteis: tres en xefe, tres en faixa e un en campaña (parte baixa ou punta, tanxente o borde inferior e dun terzo da altura do campo). Os mobles ou figuras do seu campo, están moi desfeitas e case indescifrables, pero neste caso, temos a gran sorte de poder valernos para a súa identificación da gran profusión de armas que presenta o magnífico e ben conservado escudo da Casa dos Valledor de Castropol (foto baixo), pois ambos escudos parecen ser de familias con parentesco de consanguinidade.

Pormenorizando ámbolos dous, atopámoslles unha moi curiosa semellanza: Os seis primeiros cuarteis do escudo da rúa da Atalaia, teñen as mesmas figuras simples (armas puras) que os tres primeiros cuarteis do escudo de Castropol onde se presentan as figuras dobres (labras matrimoniais da familia).
Vexamos. No primeiro cuartel do escudo da rúa da Atalia, aparece unha árbore. No primeiro cuartel do escudo dos Valledor, na parte alta, tamén aparece unha árbore e na parte inferior do mesmo cuartel, un home e un can perseguen a un oso pasante a sinistra perto dunha árbore sinistrada. Pois ben, no cuarto cuartel do escudo da Atalaia, moi desdebuxado, aparece tamén un oso pasante a sinistra. As demais figuras, si acaso as houbera, están irrecoñecibles.
No segundo cuartel do escudo da Atalaia, recoñécese moi desfeito, un soldado con lanza á sinistra, e parece como que o brazo dereito téñao levantado. No segundo cuartel do escudo de Valledor, na parte alta, aparece un cabaleiro con espada envaiñada a sinistra que pasa por detrás da figura e a punta saíndolle por destra e está empuñando coa man destra unha lanza alta (vertical coa punta arriba). Na parte inferior un castelo con tres torres, e da central de maior tamaño ou de homenaxe, sae o corpo dunha aguia coas ás despregadas. No escudo da Atalaia, no quinto cuartel vese claramente unha torre donjonada con torre de homenaxe e percíbense as ás dunha gran aguia. Parecen ser as primitivas armas dos Alvarado (familia que aparece implicitamente en Ribadeo, como veremos nun próximo artigo, no escudo da Capela de Ánimas e da Virxe do Carmen da igrexa parroquial de Sta. María do Campo), pero tamén puidera ser o brasón dos Moure ou dos Artaza (apelido vasco procedente de Górliz, Bilbao). Faltan os esmaltes para precisalo.
No terceiro cuartel do escudo da Atalaia, tamén moi desfeito, unha flor de lis surmontada dunha estrela (unha lis de ouro superada dunha estrela de prata) que son armas puras dos Valledor. No terceiro cuartel do escudo dos Valledor (foto 2) hai unha flor de lis surmontada dunha estrela de oito puntas, e na parte inferior, un home remexe o contido dunha caldeira o lado dun estandarte ou insignia militar de dúas puntas ou zarpas, fincada no chan. No sexto cuartel do escudo da Atalaia, tamén aparece, bastante recoñecible, un home corpulento con ampla “falda” que porta, ou remexe, unha caldeira coa man destra e a súa sinistra hai unha oriflama de dúas puntas fincada no chan. Estas figuras, parecen ser moi propias dos Valledor, reflectidas tamén nas dos escudos dos Balledor de Ribadeo descritas no artigo “Casa Brasonada da Rúa da Atalaia” publicado en La Comarca del Eo do 14-Xaneiro-2017. (Nota: a grafía “Balledor”, aparece no escudo que había na rúa Buenos Aires de Ribadeo e “Valledor” no escudo de Castropol. Ambas parecen ser a mesma palabra: “bale” ou “val”, pero etimoloxicamente o seu significado podería cambiar, pois mentres un significaría: “a persoa que ampara ou auxilia a outra” (baledor, valedor), outro sería: “val do ouro” (Balledor, Valledor, Valadouro). Sería caso de estudio dun lingüista.
Na campaña ou sétimo cuartel do escudo da Atalaia, vese claramente á sinistra do escudo unha torre ameada donjonada cunha torreciña de homenaxe (que ten outra pequena torre sobre dela, que representa a casa onde vivía o señor). Está cargando sobre o que parece unha gran asta de bandeira inclinada a destra, e situada sobre algo grande (unha roca, un penedo, un terrasado). Estas figuras semellan ser armas dos Lavandeira de S. Xulián de Sante, Trabada (en campo de azur unha torre de ouro da que sae unha bandeira de azur sobre un terrasado de sinople (unha figura de cor verde, que representa o chan). Pero puideran ser armas dos Xusto emparentados cos Malvar e cos Acuña (en campo de ouro, unha torre de gules, da que sae unha bandeira de gules, inclinada cara o cantón destro do xefe). A torre está adestrada dun contorno desfeito, no que parece verse un home totalmente tombado no chan e outro de pé con adarga no brazo esquerdo e espada no brazo dereito levantado como para ir asestar un golpe; unha escena parecida a do escusón dos Valledor (foto2).
Na campaña do escudo da Atalaia as figuras dan pé a variadas interpretacións xenealóxicas, das que procuramos encontrar a máis probable, aínda que, ó mellor, non sexa a máis acertada. D. Juan García Lavandeira Miranda, de San Xulián de Sante, en 1702 está casado con Dª Antonia Bermúdez Santiso, filla de D. Juan Bernardo Lavandeira Santiso e de Dª Jacinta Bermúdez Santiso, empadroados como nobres en Sante e en San Juan de Piñeira de 1702 a 1759. Seu fillo D. Manuel Lavandeira Miranda casa con D. Antonia Bermúdez Monjardín e Lastra, de Santo Estevo de Piantón, empadroados como nobres desde 1750 a 1802 (Blasones y Linajes de Galicia, D. José S. Crespo del Pozo, Volumen III, páx.151)
O escudo da rúa da Atalaia, non ten máis cuarteis que describir, pero no escudo dos Valledor de Castropol hai varios máis, que pasamos a completar por non deixalo a medias. No cuarto cuartel,vense dous lobos andantes a sinistra en pau, sobre unha arbore entre aspas. Semellan as moi antigas armas dos Crú(z) Montenegro de Barragáns de Pontevedra.
O quinto cuartel, un escusón das armas dos Ybias, con bordura na que se pode ler o lema: “YBIAS YBIAS (en xefe); DIOS (flanco sinistro); ME A (en punta); YVDE (flanco destro) (“YBIAS, YBIAS DIOS ME AYUDE”) intercalado entre oito aspas. As figuras do brasón son: en xefe, un torreón redondo de dúas ameas, sinistrado dunha figura posiblemente unha brisura, e en punta, un cabaleiro armado na man destra cunha espada ou cun látego que serpentea no aire a súa sinistra, en cuxa man porta unha adarga e está atacando a outro home case derrubado (sentado) no chan que se escuda do ataque cunha adarga na dereita e na esquerda apoiada no chan, rende o que parece unha espada desenvaiñada. O lado destro do cabaleiro en pé, hai unha estrela, posiblemente brisura correspondente o brasón dun fillo terceiro. Na Heráldica, o escusón representa o corazón do escudo, e era unha peza que concedía un soberano por algunha fazaña merecente dun brasón que cargue sobre o todo (como parece neste caso). Anotemos, como curiosidade, que algunhas veces, o escusón era un distintivo amoroso, pois a miúdo nos torneos ou lizas, o cabaleiro colocaba no centro do escudo unha sinal ou unha cor distinta que só podía ser comprendida pola dama por quen suspiraba (Ciencia del Blasón Código Heráldico Histórico, D. Modesto Costa y Turell, 1858)
No sexto cuartel dos Valledor de Castropol, unha torre redonda de cinco ameas, donjonada doutra torre de homenaxe tamén de cinco ameas, a cuxo arredor hai sete anilletes, un surmontando ámbalas torres, tres e tres en flancos e un máis dentro do portalón da torre baixa. Son armas dun brasón descoñecido, quizais dun quinto fillo con anillete na brisura.
No sétimo cuartel do escudo de Castropol, na parte alta do xefe, hai unha figura quimérica alada. Poden ser armas de Reboreda ou o grifo alado dos Arriba que esta botándolle a pata destra a un home encarado que empuña un látego que arrastra polo chan. Abaixo un aguia volante ou de ás estendidas, mirando a sinistra, que puidera ser dos Aguiar ou dos Pardo.
No oitavo cuartel da campaña partida (cantón sinistro da punta, foto 2) hai unha torre mocha (sen nada encima) con catro lanzas altas (punta arriba), dúas a cada lado do portón (parece un dos variados brasóns das armas dos Lanzós). Esta torre está superada por unha ponte de tres ollos, en cuxo centro hai unha árbore acompañada en xefe por dúas aspas (semellan parte das armas de Piñeiro de Ulloa, marqués de Bendaña. Quizais os apelidos “Piñeiroa” e “Piñeyrúa” sexan a contracción de Piñeiro de Ulloa ou de Piñeiro y Rúa, e este brasón sexa o que lle corresponda a tal liñaxe de carpinteiros de ribeira, algúns deles construtores de barcos de madeira no estaleiro da Liñeira durante o século XIX).
Ó noso parecer, o escudo da Atalaia é de anterior factura que o de Castropol, por estar cuartelado cos brasóns individuais dalgúns dos membros da familia nun determinado momento da súa historia, e o de Valledor de Castropol xa son as labras dos brasóns matrimoniais. Temos que ter en conta que era moi frecuente entre familiares de reis e nobres a endogamia ou matrimonios entre persoas dunha mesma liñaxe (primos carnais e segundos entre si, tíos e tías con sobriños, etc.). Esta era unha costume moi antiga que xa practicaban os hebreos, os faraóns de Exipto, os Incas do Perú ou os aztecas de México, con obxecto de conservar a “raza de pura sangue azul”. Hoxe practícase entre algunhas familias das altas finanzas, quizais máis por motivos de confianza e afinidade de raciocinio, que “de casta”.
Na Chancillería de Valladolid hai varios preitos dos Valledor de Asturias. En 1607 aparece un preito entre D. Arias González de Valledor y Navia xunto con Dª María Barrio, viúva de D. Diego Fernández no concello de San Antolín de Ibias (Asturias) contra de D.Juan Álvarez del Aguila, D. Pedro de las Losas e D. Pedro López, herdeiros de D. Gonzalo Pérez // En 1656, preito litigado por Pedro García de Presno con María Pardo de Ulloa, viuda de Pedro Fernández de Valledor, veciños de Castropol // En 1698 preito litigado por D. García-Manuel Valledor y Presno, señor das casas de Presno, veciño de Castropol... etc.
O escudo da rúa da Atalaia carece de lema, pero na bordura alta dos Valledor de Castropol, podemos ler: “EL SOLAR DEL VALLEDOR ES ANTIGVO I DE GRAN VALOR”. Lema algo mais curto do que describía o escudo da Rúa Buenos Aires de Ribadeo: “EL SOLAR DEL BALLEDOR ES ANTIGVO DE GRAN BALOR CABALLEROS DESTE APELLIDO NO LO ECHEIS EN OLVIDO”. O dicir ambos lemas do “SOLAR”, e máis probable que Balledor, Valledor, queira dicir Valadouro, do latín “Vallis” ou “valles” (feminino) ou simplemente se refira a “Casa Solar ou Solariega”, aquela máis antiga da familia onde se mantén ou mantivo a liñaxe noble.
Por outra banda, e tamén como curiosidade, vemos que hai unha gran semellanza entre o adorno exterior do escudo dos Valledor de Castropol, e o adorno do escudo da Casa de Agrelo da Rúa Trinidad, antigo Colexio das Monxas da Caridade, sobre todo, na similitude da figura do sostén: “con bodoques”, que posiblemente foran feitos na mesma época, a primeiros do século XIX, posteriores a 1774 factura do escudo da rúa da Atalaia. Quizais ámbolos dous fosen realizados no taller dos mesmos artesáns e ¿quen eran estes artesáns do precioso e prezado arte de labrar a pedra e onde tiñan o taller?
¡Moitas incógnitas hai na Historia dos habitantes destas preciosas Terras de Ribadeo...! ¿por qué? ¿está oculta a sabiendas e non se da a coñecer porque “non interesa”?

20170102

CASA BRASONADA DA RÚA DA ATALAIA. Francisco José Campos Dorado

Baixando desde a Praza de Abaixo pola Rúa Trinidad, o fondo, torcendo a man dereita para subir a capela, está a rúa da Atalaia. A primeira casa, a dereita, é a magnífica Casa Indiana de Dª Panchita Acevedo. Enfronte, pintada de cor marelo escuro está a casa onde vivía o noso ben recordado veciño Manolín de Peruxo, casa tamén brasonada da que falaremos nun próximo artigo, e un pouco máis arriba, pegada o atrio da capela, está a Casa de Prelo en cuxa fachada presenta a pedra armeira que hoxe nos atinxe (foto). Esta casona coñécese como dos Prelo, posiblemente por ser, ou por haber sido, dos familiares da Casa dos González de Prelo ou de D. Diego Suárez de Prelo (ano 1587) do concello de Boal.
A labra esta realizada sobre unha pedra cadrada de mármore branco e enmarcada por pedras de cantería rectangulares. Consta dunha bordura xeral onde malamente se poden ler algunhas letras da lenda, empezando por abaixo a esquerda: “ARMAS.(en punta); Y BLASON...(flanco destro); DE PEDRO GONCALEZ(?) (en xefe); DE ...COP..AIº.S” (flanco sinistro), o cal, fai difícil a identificación xenealóxica, e tampouco ten gravada unha data de execución que puidera ser esclarecedora. No campo desta pedra armeira aparecen unha serie de adornos simétricos en forma de cinta adentada, que realzan as figuras dun brasón nobiliario: un cabaleiro montado a cabalo, cara a sinistra, con armadura e casco sen visera, tipo borgoñota con penacho, lanza en riste (baixo o brazo), alanceando un animal, que parece un cérvido femia esvelto e de longa cola. A escena ocorre fronte a unha árbore de copa arredondada (un teixo) e arrancada ou desenraizada (unha árbore á que se lle ven as raíces de fora).
Se por un intre nos remontamos a Mitoloxía Grega e Romana poderemos ver certas similitudes nos gravados dos seus mitos e lendas con algúns dos brasóns da baixa Idade Media. É lóxico pensar que para idear un brasón descritivo dun feito heroico ou dunha escena campestre, os artistas gravadores da Idade Media se inspiraran en deseños debuxados nos pergamiños dos mosteiros ou nos gravados das ánforas, urnas, conxios, cotilas ou calquera outro tipo de pote cerámico decorado, e trasladaran a idea ás escenas dos seus tempos. Neste caso, o brasón aseméllase as ilustracións do mito de Belerofonte, neto de Sísifo que matou á Quimera montado sobre o cabalo alado Pegaso, nacido da sangre de Medusa. Este comentario, sirva só de apunte do arte, pois puidera ser motivo de investigación e estudio aparte.
Segundo as figuras do campo parece ser un dos brasóns dos Valledor. En Ribadeo había tres casas brasonadas dos Valledor (hoxe quedan dúas), con tres escudos de armas distintos, de dous dos cales, nos ocupamos neste artigo, e do outro nun próximo.
Revisando os arquivos da Chancillería de Valladolid, cremos que esta casa da Rúa Atalaia, pertenceu a D. Pedro González Navia y Valledor do val de Allande (Asturias), ou a algún dos seus sucesores, pois este señor aparece no ano 1597 preiteando con D. Pedro Fernández, cura, como herdeiro de D. Juan de Llano de Caldevilla sobre uns bens que comprou a D. Sancho de Ron y Osorio, xunto coa xurisdición, vasallos e rendas de Caldevilla (Asturias). Así mesmo, aparece en 1715, preito de Dª. Ana Fernández de Boal contra outro D. Pedro González Navia, e nunha data máis próxima, en 1818, hai executoria do preito litigado por D. Pedro González Trelles y Valledor, veciño de Avilés, con D. Antonio Suera y Trelles sobre unha entrega de bens.
Esta antiga casona, pola magnífica situación sobre a paisaxe da Ría de Ribadeo, e pegada o atrio da Capela da Atalaia, ten tódalas trazas de ter sido a casa familiar dalgúns dos membros desta familia que seguramente se ocupaban nalgún negocio do Comercio Marítimo de Ribadeo, ou onde pasaban grandes tempadas da súa vida gozando a diario da ría: bañándose na praia de Cabanela, pescando, mariscando, velexando ou zaleando dun lado para outro.
É unha pena a desgraciada e mal cualificada restauración externa que, o noso entender, lle fixeron a esta preciosa casona, pois aquelas magníficas fiestras, balconadas e portalóns dos días de esplendor desapareceron. Non queremos nin pensar, que sería daqueles alongados salóns interiores, daquela larguísima mesa de comedor onde os faladoiros da sobremesa duraban horas, daquela amplísima cociña con escudo nobiliario sobre a cheminea...! En fin!

Outro antigo escudo de armas dos Valledor (debuxo, tomado do Ribadeo Antiguo de Francisco Lanza, páx. 108 en diante) desaparecido de Ribadeo a primeiros da década de 1970-80, cremos que o levaron para o Museo de Lugo cando se derrubou a casa de D. Xusto Barreiros que estaba na esquina da Praza de España, ó comezo da Rúa de Figueirúa, hoxe Rúa de Bos Aires.
Segundo a ilustración debuxada por D. Amando Suárez Couto, é un escudo cortado, ou así parece, aínda que pode ser un só campo cunha escena en perspectiva, timbrado cun casco de fidalgo mirando a destra. Consta das seguintes figuras e mobles: un castelo de pedra de tres torres, entre as cales, sobre o adarve, asoma a cabeza dun home que asexa o campo. Adestrado dun teixo e sinistrado dunha flor de lis superada dunha estrela de oito puntas (en campo de gules, un teixo de sinople flanqueado por unha lis de ouro superada dunha estrela de prata). Abaixo, fronte o castelo, aparece unha escena de caza similar a da foto; neste caso, o cabaleiro está mirando a destra en actitude de lanzar un venabre ou unha xavelina a un oso ao que acosan un can e dous homes armados de lanzas (monteiros). Á sinistra un home, armado de lanza está sentado no chan e contempla a escena do campo. Tras do cabaleiro, á sinistra, outro home porta unha caldeira coa man dereita e na esquerda debe ter(?) “unha culler de madeira para revolver o pote”. Na bordura pódese parcialmente ler, comezando por xefe e flanco sinistro: “EL SOLAR DEL BALLEDOR ES ANTIGVO DE GRAN BALOR CABALLEROS DESTE APELLIDO NO LO ECHEIS EN OLVIDO” (o lema borrado, completámolo na obra: Heráldica de los Apellidos Asturianos, D. Francisco Sarandeses, Oviedo 1994, páx.367)
As ramas xenealóxicas desta familia, emparentan cos Arias de Lugo, cos Pose de Betanzos, e cos Sotelo e cos González de Carvajal de Viveiro. A rama familiar deste escudo do Ribadeo Antiguo (debuxo) parece ser a de D. Pedro Fernández Valledor, casado con Dª María Pardo de Ulloa y Losada (hai un preito de 1656 litigado por Dª Maria, viúva) cuxo fillo, D. Xacinto Valledor y Lavega, capitán, casado con Dª Sabela de Lamas Vaamonde de Andrade e Montenegro, tiveron por fillo a D. García-Manuel Valledor Presno Llamas Montenegro (hai un preito de 1698), capitán tamén, casado con Dª Catalina Trelles e Villaamil, cuxo fillo D. Xacinto Valledor e Presno, capitán, estaba casado con Dª Mariana Raimúndez Pardo Osorio Miranda e Azcuedo, e o seu fillo, D. García-Francisco y Presno, señor de Montealegre, casou con Dª Melchora Queipo de Llano... (Blasones y Linajes de Galicia, D. Xosé Crespo del Pozo do Mosteiro de Poio, Tomo V)
¿Como é posible que se estea perdendo sistematicamente tanto patrimonio histórico de Ribadeo? ...os castros do concello, o xacemento de Louselas, os pecios afundidos na Ría de Ribadeo, a propia Ría colmatada de area a causa de tanta obra civil mal pensada... se permitan demoler casonas históricas de Ribadeo, como o Colexio S. Clemente, a Casa de Villamil no Xardín, a casa de Leopoldo Boado en Figueirúa....e se cambien por vulgaridades totalmente fora de todo entendemento patrimonial? Incluso lles apetece agora levarse por diante “aeternum” a Illa Pancha e o seu Faro a catro empresarios, pero... ¿a qué intereses espurios están vendidas as “nosas autoridades” que sen ruborizarse un centímetro da súa cara permiten e firman estas obras? ¿Non fomos capaces nin os ribadenses, nin os galegos de votar a ninguén con raciocinio dabondo como para non hipotecar con estas absurdas resolucións o nosa esencia de ser? Porque, non nos chamemos a engano, machacado o patrimonio e cegada como está a Ría e Porto de Ribadeo, para barcos de 5000 Tm a 10 000 Tm para abrirnos ó Comercio Marítimo transoceánico que foi desde sempre o motor de riqueza de Ribadeo ¿qué facer? ¿seguir emigrando de Ribadeo? ¿Non lles importa a estas “autoridades de traballo eventual” o futuro dos seus propios fillos? Traballar por e para eles, baixo as condicións que sexan, onde sexa e como sexa, para crialos e estudalos, para que logo teñan que atopar traballo en A Coruña, Bilbao, Madrid, Cáceres, Hamburgo, Londres ou Nova York e que veñan á casa só nas Festas do Nadal. ¿Toda unha vida dedicada a traballar, para ó final, votar ós fillos da casa...? ¡tendo Ribadeo tantísimo potencial económico de riqueza, desprezado e tirado pola borda un día tras doutro! ¡que pena! ¿non?.

20161129

ESCUDOS DE ARMAS DA CASA DOS MIRANDA. Francisco José Campos Dorado


Baixando a Porcillán pola rúa Amando Pérez, case en fronte da Fonte dos Catro Caños, está a señorial e discreta Casa dos Miranda. Ó lado Sur, linda cun calexón que ven desde a Rúa Trinidad e que separa a casa e horta das casas adxacentes, e cuxo nome, Travesía da Paz, recorda a Rúa da Paz, antiga denominación da Rúa Amando Pérez. A casa consta de baixo e dous andares, con tres e tres balcóns beirados ou saíntes, con varanda de fundición enrellada e, nos baixos, tres sólidos portalóns de madeira con molduras, cuxa porta central de dobre folla, montantes vidrados e cancela de forxa, é a da entrada da casa. A súa fachada está toda construída de cantería, e entremedias do balcón central do primeiro andar, na parte alta, atópanse estes dous escudos de armas que resaltan do paramento labrados en pedra de mármore branco e en moi bo estado de conservación.

En heráldica a súa forma trátase como: escudos “españois carlistas” ou escudos de “forma de casulla” (El Diseño Heráldico, Luís F. Messia de la Cerda y Pita 1990, páx.29). O apelativo “carlista” refírese a Carlos I de España e V de Alemaña (1500-1558). Carecen de adorno exterior, a excepción dun trifolio no timbre do primeiro e do segundo, así como, neste segundo, outras dúas pequenas flores entre medias das volutas altas, e ámbolos dous, teñen un pequeno adorno no sostén (na punta da parte baixa). A forma exterior e similar nos dous, pero diferéncianse en que mentres o flanco dereito, segundo se mira cara a eles, é case igual, no flanco esquerdo as volutas envolven cara a dentro e quedan por fora, e no escudo sinistro envolven cara a dentro, pero métense no campo do escudo. O escudo esquerdo (foto 1) está cuartelado en catro:
No primeiro cuartel, na parte central, aparecen dúas chaves encostadas (dándose as costas) en pau (verticais) cos paletós arriba e aneis cadrados baixos entretidos (enlazados). Están acompañadas de tres flores de lis mal ordenadas: unha central en xefe (parte alta) e dúas en punta (parte baixa), e de seis rosas colocadas tres e tres en cada flanco das chaves. Si tiveran esmaltes, as chaves e as lises serían de azur (cor azul) en campo de prata, e as rosas de gules (cor vermella). Son armas dos Quirós de probada nobreza, entre outras, nas Ordes de Santiago, Alcántara e Calatrava. D. Bernaldo de Quirós de las Alas y Carreño alguacil maior de Oviedo e alférez maior de Avilés, foi Marqués de Camposagrado, título nobiliario que lle concedeu o rei Felipe IV o 23-Maio-1661. No segundo cuartel, dous lobos pasantes, son armas dos Osorio. En campo de ouro dous lobos desollados en pau (un sobre o outro). O lobo é figura do guerreiro que non da cuartel o inimigo. Unha cabeza de lobo, era insignia militar que os romanos levaban no alto dunha pica. D. Pedro Osorio, fillo do Conde de Trastámara, xunto con D. Alonso de Lanzós e D. Diego de Lemos en 1465, foron os que acaudillaron a Revolta dos Irmandiños. D. Pedro Osorio pereceu nunha prisión dos Andrade e D. Alonso de Lanzós pasou o resto da súa vida na cárcere. Foron os tempos en que os nobres galegos serán sometidos e obrigados os intereses casteláns, tempos da “doma e castración do Reino de Galicia”. Galicia conservará desde aquela a nomenclatura de Reino, máis será só testemuñal, pois perde a capacidade de decisión e o seu idioma deixa de empregarse nos círculos oficiais e na escritura; pero o pobo galego manterao vivo durante 300 anos nas lareiras, no agro, no mar, nos contos, nas lendas, nas coplas... (Historia de Galicia, David Pérez López, páx-155)
No terceiro cuartel unha banda engolada (tragada ou metida na gorxa) de dous dragantes linguados (de dous dragóns con lingua vista). Parecen armas do Marqués de Santa Cruz, título que Felipe II lle concedeu o 11 de Outubro de 1569 a D. Álvaro de Bazán e Guzmán, Capitán Xeneral con Grandeza de España. Neste caso, parece ser un cuartel similar o escudo inversado (simétrico respecto dun eixe vertical) do escudo esquerdo do altar maior da igrexa parroquial de Sta. María do Campo de Ribadeo, o cal pertence a familia dos Navia (Osorio), segundo reza na lápida adxacente, e cuxo patronazgo xa exercían nos tempos en que era Convento de San Francisco e non a colexiata actual de Sta.María do Campo. Este marquesado, refírese máis ben ó Marqués de Sta. Cruz de Marcenado, título nobiliario que concedeu o rei Carlos II en 1679 a D. Sebastián Vigil de Quiñones y la Rúa do Coto de Marcenado e cabaleiro da Orden de Calatrava. D. Álvaro José de Navia Osorio y Vigil de la Rúa, nace en Puerto Vega en 1684 e foi o III Marqués de Sta. Cruz señor da Casa de Celles, vizconde de Puerto Vega. D. Joaquín Navia-Osorio e Miranda, nace en Castropol en 1749, e foi o VII Marqués de Sta. Cruz de Marcenado.
Cando se identifican datas dos maiorazgos na igrexa parroquial de Ribadeo, hai que ter en conta que esta é tal a partir de 1835, pero o convento de San Francisco fundouse no ano 1214, de cuxo arte gótico de primeiros do século XIII, consérvase na ábsida do altar maior o gran arco oxival enviaxado (que ten os apoios un pouco oblicuos respecto da vertical), as arquivoltas da porta principal, a fiestra de trazaría da fachada con dous parteluz, bateaugas oxivais (molduras que protexen os arcos do pórtico e da fiestra, da auga de choiva que escorre pola parede), entre outros elementos das bóvedas de cruzaría e do coro. Na parte alta do actual retablo do altar maior, a ambos lados dunha imaxe central de Cristo Crucificado, atópanse estas mesmas armas dos Navia – Osorio en dous escudos con esmaltes: unha banda engolada de gules (cor vermella) sobre campo de sinople (cor verde) e ámbolos dous timbrados cunha coroa de marqués e cun adorno exterior, facendo un artesoado de molduras, en alto relevo, de estilo barroco do século XVII ou XVIII.
No cuarto cuartel, unha aguia mirando a destra. Son armas dos Aguiar. En campo de azur unha aguia de prata co vo caído ou de ás baixadas e membrada de sable (coas patas de cor negro), brasón moi antigo, pois é outra das insignias militares das lexións romanas.
O escudo dereito (foto 2) é de aspecto moi similar o primeiro. O primeiro cuartel está semicortado e partido. Na parte alta da partición esquerda vese unha árbore con dúas cabras empinadas coméndolle nas follas. Son armas dos Sotelo: en campo de prata, unha árbore de sinople (cor verde) e dúas cabras de sable (cor negro) empinadas no tronco. Na parte baixa, un castelo. Parecen armas dos Suárez de Albergaría ou dos Suárez de Deza. Na partición dereita, dúas bandas con dúas lises cada unha, semellan armas dos Ladrón de Guevara, ou dos Quesada, pero máis posible sexan dos Queipo de Llano. Este cuartel é a labra de consanguinidade dos membros dunha familia, que a súa vez emparenta cos Miranda.
No segundo cuartel, as cinco doncelas de Miranda. En campo de gules (cor vermella) cinco bustos de doncela cos cabelos espallados de ouro, cargados no peito cunha venera de ouro. Alude ó Tributo das Cen Doncelas, armas que gañou Don Alvaro Fernández Miranda, parece que acompañado dun cabaleiro dos Ponce de León, uns din que polo ano 785 ou 791, e outros en tempos de Afonso II “O Casto” (791-842) anos despois de descubrirse a tumba do apóstolo Santiago no ano 813. D. Alvaro liberou no lugar de Petoburdelo (entre Betanzos e A Coruña) ás doncelas virxes e fidalgas da comitiva, que conducían os sectarios musulmáns, e tamén ás que xa estaban na torre de Val-docel para ser embarcadas na ría de Betanzos, as cales, ían sendo entregadas polos pobos cristiáns de Gallaecia, para pagar un odiado tributo de vasalaxe os emires de Córdoba, que o rei “folgazán” Mauregato (783-789) adquirira con Abderramán I (756-788) por haberlle axudado a espolincarse e apoltronarse no trono. Ramiro I (842-850) negouse rotundamente a pagar e batalla e vence a Abderramán II (791-852) na batalla de Clavijo (Logroño) (La Comarca del Eo, 29-12-2012 “O Tributo das 100 Doncelas”)
No terceiro cuartel, son armas dos Villamil, dos Álvarez de Mon, de Barreira, Barrera ou de la Barrera, dos Busto, dos Aguiar ou dos Pardo que explicamos con máis detalle cando nos referimos o Escudo da Rúa Antonio Otero (La Comarca del Eo, 16-Xullo-2016)
No cuarto cuartel, son armas dos Luaces, un crecente ranversado (coas puntas cara abaixo) entre sete estrelas de oito puntas, tres en xefe e catro en punta. Así, tamén figuran na Casa de Luaces na cidade de Mondoñedo, pero coas estrelas de cinco puntas. Se o cuartel tivera esmaltes serían: en campo de azur, estrelas de ouro cun crecente ranversado de prata. A D. Juan García de Luaces, da cidade de Lugo, líbralle Sancho IV “O Bravo” (1284-1295) privilexio de fidalguía o 22-Maio-1293, por méritos contraídos na toma de Tarifa. A D. Luis de Luaces de Mondoñedo, recoñéceselle a fidalguía en 1554 (Historia de Galicia, D. José Santiago Crespo del Pozo, Tomo XXI, páx.241-242)
Na Chancillería de Valladolid hai moitos e diversos preitos relacionados cos apelidos destes escudos de armas, dos que destacamos: 1) Un preito de fidalguía do ano 1540 de D. Juan de Luaces, veciño de Mondoñedo. 2) Executoria dun preito litigado en 1565, por D. Pedro Fernández Tomás, veciño de Mondoñedo, con D. Vasco Fernández de Luaces e D. Fernando Ares de Ribadeo sobre contas e débedas dunha compañía de panos. 3) Executoria dun preito litigado en 1604 por San Juan de Bengolea e Dª. Inés Fernández de Saavedra e fillos, herdeiros de D. Pedro de Saavedra e Dª Elvira Díaz de Cidrón, veciños de Santa María de Ramil (Lugo), con D. Álvaro de Navia, marido de Dª. Leonor Fernández de Saavedra. 4) Preito litigado en 1655, por D. Rodrigo de Miranda Ponce (de León), con D. Diego García de San Pedro veciños de Pola de Lena, por un prado da Riva. (Asturias). 5) Preito de D. Lorenzo Agustín Miranda Menéndez, de Ribadeo, de D. Pedro María Miranda Miranda, de Ribadeo, de Dª. Juana Antonia Menéndez y Prado, de Ribadeo, D. José Campoamor, de Ribadeo, sobre: anulación dun foro fundado por Dª. Juana Antonia Menéndez e restitución dos bens a él hipotecados por estar vinculados o maiorazgo de Miranda (1788-1808). 6) Preito de D. Pedro Ramón de Oya y Miranda, de Ribadeo, D. Vicente Lamas de la Torre, de Santa Eulalia de Vilaosende, sobre anulación da escritura do foro dunha casa e horta situadas en Ribadeo por ser bens vinculados (1804-1809)... e un largo etc. etc.
Ámbolos dous escudos dan fe das grandes liñaxes do matrimonio de D. Pedro Miranda, natural de Ribadeo, casado con Dª María Osorio de Navia (século XVI), quenes tiveron por fillo a D. Fernando de Miranda Osorio que casou con Dª María de Lanzós.
Son dous escudos por antonomasia aristocráticos. ¿Que quer isto dicir? Son escudos das familias máis notables de Gallaecia e por suposto do Estado, con brasóns anteriores a fidalguía medieval de España. Non precisan timbrar os escudos de coroas ou cascos para falar da súa nobreza, pois as armas dos seus cuarteis falan por si soas. En San Miguel de Reinante, cun adorno exterior floral moito máis rico, hai outros dous escudos desta natureza na fachada do Pazo de Pumarín, pertencentes a familia de D. Juan Pardo de Cela Ulloa Taboada de Aguiar e Andrade (Arquivo do Reino de Galicia -Fondo da Real Audiencia de Galicia- Signatura 3339/10 -foto 102837).
Platón (427-348 a.C.) relata na súa “República” que aspiraba a un goberno da “aristocracia do saber”. Para Aristóteles (384-322 a.C.) a aristocracia era a mellor das formas de goberno sempre e cando, esta se interesara polo ben público, polo benestar social, pois en caso contrario dexeneraría nunha oligarquía ou goberno exercido por un reducido número de persoas que pertencen a unha mesma clase social privilexiada que utilizan o goberno en proveito propio. Herodoto (484-420 a.C.) opoñía a aristocracia á monarquía e á democracia. Rousseau (1712-1778) recoñecía dúas clases de aristocracia: a natuhereditaria e a electiva. A segunda destas formas é a máis racional, pero sempre imperou a primeira. Na era moderna, a democracia ganoulle a batalla á aristocracia política, aquela constituída pola “elite” dos grupos dirixentes.
O termo, aristocracia tamén se aplica como sinónimo de “privilexio ou rango”; así existe unha aristocracia social; una aristocracia da igrexa, do diñeiro, da industria, do arte, do saber ou do deporte. Polo que hoxe, cando se escoita falar da aristocracia a secas, interprétase como a clase social oligarca que fai e desfai o que lle ven en gana, conclusión que, aínda que non sempre, a maioría das veces, hoxe, é acertada pois teñen diñeiro, poder, privilexios e influencias dabondo como para facelo. Pero nun principio a aristocracia eran as persoas más notables da nación e non precisamente eran os que exercían o poder feudal. Platón, Moro, Bacon e os profetas do Antigo Testamento, seguramente eran aristócratas do seu tempo, en cambio, foron os pais da doutrina filosófica do Socialismo que se levantou en revoltas en contra da explotación da clase traballadora... En fin, Aristóteles, fai 2300 anos anos que morreu, ¡e como para seguirlle agora as súas “filosofías...”!

20161114

CASA BRASONADA DAS CATRO-CALLES. Francisco José Campos Dorado


No centro das Catro-Calles (nome popular co que se coñece en Ribadeo o cruce das rúas Reinante, Viejo Pancho, Vilafranca do Bierzo e Rodríguez Murias) atopamos unha casa brasonada que fai esquina coa rúa Viejo Pancho e Vilafranca do Bierzo. Na súa fachada, entre os dous balcóns do segundo andar, podemos ver un escudo español de impecable factura e conservación, gravado nunha pedra marmórea que destaca polo seu aspecto de cor branco marfileño. Está timbrado cunha celada bruñida colocada de perfil mirando a destra, en cuxa visera baixada non se distingue ben de cantas grilletas consta, que en número de sete, usaban os Condes e os Baróns, e en número de cinco os Señores e os Fidalgos.
A parte inferior do casco adórnase cunha elegante gola de chapa con raias que simulan as varias pezas solapadas que a forman, e que servían para cubrir e protexer o pescozo e clavículas do cabaleiro. Na parte sinistra, máis que verse, intúese un pequeno burulete, ou tocado de seda de varias voltas torcidas, suxeito ó casco, onde leva cosido un profuso penacho de plumas que lle serve de adorno.
O escudo adórnase sobre un prego de pergamiño cortado a tramos simétricos que se enrolan, e cuxos rolos lle serven de soportes e sostén. Este pergamiño emula, nalgúns casos, as pezas de tela chamadas lambrequines, que o cabaleiro usaba sobre o casco para evitar que o ardor do sol quentara o aceiro, e como se sole dicir, lle “asara a cabeza” ou lle fixera “ferver os miolos” mentres estaba parado e aprestado para o combate. Outras veces en vez de lambrequines, usaba unha veleta ou volante, ou un mantelete que suxeito a celada, cubríao por enteiro incluídas as costas. Cantos máis cortes tiveran os lambrequines, máis honra lle facían o cabaleiro pois eran sinal de bravura, xa que quería dicir que estivera metido no máis difícil da batalla e recibira moitos golpes de espada e de brosa. Estes símbolos de honor sufriron tódolos caprichos das modas, variando as formas segundo lles parecía os artistas que os debuxaron e gravaron.
O campo do escudo está cuartelado en cruz ou en catro cuarteis. No primeiro cuartel: unha torre donjonada (con outra torre encima), sobre ondas de auga. Parecen armas dos Villamil, similares as do cuarto cuartel do escudo da Casa dos Cuatro Hermanos, antigo Comercio de Maseda e as do cuarto cuartel do escudo do Patín, pero falta un elemento: a pequena torre ou igrexa adestrada a torre donjonada, polo que tamén puidera interpretarse como un castelo sobre ondas, armas dos Castrillón de Casielles de Luarca (un castelo de prata sobre ondas de azur e prata), ou das armas dos Couto (en campo de gules un castelo de prata sobre ondas de azur e prata) (dato facilitado por A. Taboada Roca a D. José Santiago Crespo del Pozo, Historia de Galicia Vol.XIX) ou dos Suárez ou dos Suárez de Deza procedentes da comarca da Galiza do Deza e Trasdeza, cuxos apelidos son familiares en Ribadeo.
No segundo cuartel, tres faixas horizontais sobre ondas de auga. Son armas que semellan as do cuarto cuartel do escudo da Casa de Vior da rúa Bispo Veres. En campo de ouro tres faixas de azur, das armas dos Messía, que como xa dixemos naquel escudo, posiblemente sexa unha rama familiar dos Messia de la Cerda establecidos en Ferrol, mariños de alto rango da Armada en liñaxe cos Marqueses de Acapulco. Pero as ondas do mar, colocadas nesta posición, baixo as faixas, poden representar al liñaxes dun matrimonio entre un Messía de la Cerda e unha Magariños, posiblemente da comarca de Ferrol, ou dun Messía ou dun Ribera ou Rivera, cuxas armas tamén son tres faixas, cunha Mariño ou Mariña, ou cunha Páez, apelidos de familias establecidas de moi antigo no Concello de Ribadeo. No terceiro cuartel, un crecente montante (coas puntas da lúa cara o xefe ou cara arriba) entre tres e tres estrelas de seis puntas. Parecen armas dos Luaces, pero o crecente dos Luaces é ranversado (as puntas da lúa miran cara abaixo) como podemos ver no cuarto cuartel do escudo sinistro da Casa dos Miranda. Neste caso, puideran ser armas dos Valledor emparentados cos Sotelo e cos González de Carvajal de Viveiro, onde existe un escudo con estas mesmas armas na Casa de D. Tomás Galdo na Praza Maior de Viveiro, cunha estrela menos en punta ou abaixo.
No cuarto cuartel, unha árbore e dous animais empinados no tronco, poden ser armas dos Gomez Acevedo, dos González Acevedo ou dos Pardo Acevedo. No seu conxunto parece ser o escudo familiar dun descendente de Páez Suárez de Acevedo, na cal seu tataraneto D. Diego González de Acevedo loitou o lado do rei D. Xan II de Castela, que mira por onde, foi o rei que lle deu o título de Conde de Ribadeo a D. Rodrigo de Villandrando por privilexio de 22 de Abril de 1435. ¿Coincidirían batallando codo con codo este fidalgo e Villandrando?. Por outra banda este cabaleiro, cuxo liñaxe procede de Arnaldo de Bayán, gascón, que fundou casa en Galicia no século X, no lugar de Acevedo en Vilar de Frades en Orense, parece ser descendente na liña dos Condes de Monterrey, pois a casa troncal está emparentada coa casa de D. Sancho Sánchez de Ulloa, señor de Vilamaior de Ulloa, a uns 20 km de Lugo, a quen por privilexio de 10 de Maio de 1476, os reis Católicos o fixeron I Conde de Monterrey.
A casa onde se atopa o escudo pertenceu a Dª. Elisa Rodríguez Malvares, benfeitora na construción do Colexio vello das Monxas da Caridade, como reseñamos nun artigo anterior cando nos referimos o Escudo de armas da Rúa Trinidad. Non sabemos si Dª Elisa era descendente deste cabaleiro a quen pertence o escudo.
É evidente que a afición de descifrar os enigmas históricos escondidos durante séculos na heráldica non deixa de ser, neste caso, un traballo interpretativo de aproximación, pois tendo en conta que interpretar un cuartel sen a documentación xenealóxica do fidalgo ao que pertencía o escudo, é soamente un intento de expoñer, co maior rigor que nos é posible, outra das riquezas patrimoniais do noso pobo, pero, as veces, as pezas ou mobles dos cabaleiros non están completos, ou carecen de tal ou cal elemento debido a que o escultor non tiña o esquema ou o debuxo das Armas, supervisado por un Rei de Armas, correspondentes a ese preciso cabaleiro. Por outro lado está o carácter artístico “caprichoso” co que se gravou, e outro elemento esencial son os esmaltes ou cores e metais cos que se pintan e esculpen os escudos, elemento que falta en tódolos escudos exteriores expostos ata o de agora. Pero, incluso así, non deixo de sentir esa compartida e profunda satisfacción de ver como “falan as pedras” dos seus antigos donos...

20161101

CASA BRASONADA DA RÚA TRINIDAD. Francisco José Campos Dorado


Empezando a baixar a rúa da Trinidad, no antigo Colexio das Monxas do Sagrado Corazón de Xesús das Fillas da Caridade, atopamos un moi elegante escudo de armas cuadrilongo e por abaixo lixeiramente en punta (foto 1). Corresponde a un clásico escudo español, timbrado cun casco de fidalgo antigo mirando a destra, en cuxa rella se lle contan catro grilletas, e o yelmo está rematado cun burulete en forma de crista ao que se cosen plumas formando un penacho alargado. O artista en realidade mesturou as formas dun casco medieval e un casco romano, e saíulle o que saíu. Guapo, guapo, iso si. Está labrado en pedra de cantería de grao medio, e consérvase en moi boas condicións. Pena, de non sacarlle de vez en cando as “herbiñas” que vai criando.
Como soportes, e simétricos a ambos lados, en xefe, hai uns cabos enroscados ou volteados, xeralmente chamados “xiras”, que continúan, cara á punta, cunhas grilandas vexetais, onde o ornamento ábrese en abanico nun sostén grilado con forma de labor de encaixe rematada con bodoques, compoñendo un conxunto de forma moi harmónica, bela e sinxela. Esta abeirado da choiva vertical por un arco de medio punto formado por dovelas moldeadas de cantería que configuran un estreito tellado. Non ten data de construción pero, polas formas do abeiro, debe ser contemporáneo do escudo de armas da Rúa Bispo Veres da Casa de Vior ou do escudo do Pazo do Xulgado que tampouco están datados pero que apuntan a ser da centena do século XVIII
O campo está cuarteado en cruz ou en catro cuarteis.
No primeiro cuartel, vese unha árbore cun can atado o seu tronco. Son armas dos Acevedo: en campo de ouro un acivro de sinople (cor verde) cun lebrel branco atado o tronco. // Tamén poden ser armas dos Quiroga, apelido da provincia de Lugo con diversidade de esmaltes no campo, mentres uns o describen de gules (cor vermello) outros o fan de azur (cor azul) e outros de ouro, e un lobo de sable (cor negro) atado o tronco, en vez dun lebrel de prata (arquivo de Dª Petra Arias de la Maza) (Blasóns e Liñaxes de Galicia, de frei José Santiago Crespo del Pozo)
No segundo cuartel, dous lobos pasantes enmarcados cunha bordura con oito aspas. Son armas dos Osorio: en campo de ouro, dous lobos pasantes desollados e postos en pau (andando sen pel e un sobre o outro) con bordura de gules con oito aspas de ouro // Tamén puideran ser armas dos Prieto: en campo de prata, dous lobos de sable (cor negro) pasantes e postos en pau, con bordura de gules con oito aspas de ouro.
Terceiro cuartel, un castelo sobre ondas do mar e rematado cunha cruz. Parecen armas dos Villamil, aínda que puideran ser dos Portela ou dos Suárez de Deza.
Cuarto cuartel, tres barras saíntes. Son armas dos Barreira, Barrera ou de la Barrera.
Facemos esta diversificación de apelidos e distincións en cada un dos cuarteis, debido a que non sabemos os esmaltes do escudo, polo que a interpretación xusta só pode levarse a cabo polos apelidos da familia do fidalgo ou pola súa árbore xenealóxica.
Recordemos un pouco da historia do edificio, para poder chegar a interpretar algunha das peculiaridades do escudo. O edificio foi propiedade do matrimonio Rego Rodríguez e Agrelo Barrera de Cedofeita. Alí estivo a sede do Circulo de Recreo, constituído en 1851, e coñecido sempre como o Casino. En 1911 compartía directiva común coa Sociedad Filantrópico -Dramática, en cuxo ano era Presidente da xunta D. Pedro Osorio López. Ese mesmo ano de 1911 desaparece o Casino e o local pasa a ser oficina de Telégrafos... en 1935 o reorganizado Circulo de Recreo tiña como Presidente a D. Manuel de la Barrera Rodríguez... (Sociedade-Ribadense (1900-1936) José Mª Lombardero Rico, 1999, pax.91-92).
En 1917, escolleuse esta fermosa e ampla casa da Rúa Trinidad para facer un colexio para nenas, onde aínda naquel momento, estaban as oficinas de Telégrafos e Teléfonos, as cales trasladáronse para outro edificio próximo da Praza da Constitución ou Praza de Abaixo, e onde a central de Teléfonos estivo ata a década de 1970.
Ó edificio do colexio engadíuselle a capela, en cuxa fronte se labrou outro dos tantos tipos do escudo de armas de Ribadeo que hai distribuídos por todo o pobo (foto 2). Este escudo de Ribadeo ten uns soportes que asemellan ondas dun mar encrespado que, al menos o noso parecer, forman belas molduras para ser talladas nunha métopa de madeira.
Por outra banda, podemos ler nas crónicas dos semanarios da época que a xéneses do Colexio das Monxas para nenas, foi iniciativa do cura párroco D. Ricardo Mª Amor Méndez aló polo ano 1917, que tivo o apoio do Sr. Bispo da diocese, D. Juan José Solís, que o patrocinou con medios económicos. O Colexio foi deseñado para impartir instrución elemental completa na educación da muller: “para que saiban desempeñar ben e concienciudamente a difícil misión a que están chamadas a exercer na vida. Ademais abriranse clases de corte, debuxo, pintura, música, francés e mecanografía, procurando así, que o Colexio responda a tódalas necesidades e a importancia do progresivo desenrolo desta vila... as alumnas admitiranse gratuítas e de pago, e estas serán internas, medio pensionistas ou externas; as primeiras só poderán ser externas” (Las Riberas del Eo, 23 de Xuño de 1917).
“Un insigne fillo de Ribadeo abriu a lista de subscrición de donativos para as obras, con mil pesetas da época, e a caritativa dama Dª Elisa Rodríguez Malvares, doou a horta da calle Ibañez próxima o Colexio” que serviría de patio de recreo (ibidem, 23 xuño 1917)
“O Colexio foi inaugurado o día 1 de Abril de 1918... pola maña houbo misa coa asistencia do Bispo D. Juan José Solís, da Corporación Municipal e Autoridades Civís, Militares e Comisións da vila... cantou o coro de señoritas dirixidas pola profesora de piano do novo Colexio, Sor Adoración López Fernández... As catro da tarde, celebrouse unha velada na que tomaron parte as señoritas: María Parga, Gloria Martínez, Elvira Reinante, María Martínez, Carmen Fernández, María Rodríguez (2), Pilar Veiga, Justa Suárez, María G. Villamil, Bernarda Reimunde, Eudosia López, Rosita Rodríguez, Bértila Pérez, Elisa González, Mercedes G. Villamil, Leonor Reynante, Isabel López, Concha G. Villamil e Jesusa Nistal, que foron aplaudidísimas moi xustamente, pois todas bordaron materialmente os seus papeis... despois pronunciou un corto discurso o Párroco Sr. Amor e rematou o Sr. Bispo, eloxiando ao Párroco e á Visitadora Xeral das Fillas da Caridade... o Concello obsequiou o Sr. Solís cunha serenata para darlle así, proba do seu agradecemento pola súa protección...” (Ribadense, 4 de Abril de 1918).
Polo que relatan estas crónicas periodísticas da época da realización do colexio, non se di nin se desprende que dito matrimonio, Rego Rodríguez e Agrelo Barrera de Cedofeita, ou os seus descendentes continuaran sendo os donos do edificio que foi adquirido polo bispado. Sen embargo os presidentes, que mencionamos do Círculo de Recreo, si teñen apelidos das familias de dito escudo, e algunhas das nenas da citada velada de inauguración tamén teñen apelidos das liñaxes do escudo ¿teñen algo que ver uns e outros? Seguramente, si.

20160727

ESCUDO DA CAPELA DE SAN ROQUE. Francisco José Campos Dorado

Está situado no lateral esquerdo da hermida de San Roque, mesmo o dobrar a esquina da fachada detrás dos Cocos situados á beira da praciña. É un escudo de armas español con punta, timbrado cun casco mirando a destra de fidalgo antigo, terzado e ensinando cinco griletas ou rexiñas surmontadas por un burlete. A ambos lados do casco hai dúas flores de seis follas ou estrelas dun brasón de pai e nai, tamén chamados fidalgos de tres liñas paternas e maternas e adornado cun penacho de tres plumas. No sostén da punta, ten unha preciosa flor de dezaoito follas de onde parten dúas grilandas con motivos florais que adornan o exterior do campo en lugar de lambrequines.
Non ten data visible, e na bordura lese a lenda: “EN LAS ARMAS Y EL VENZER LLAMAS ES DE SOSTENER”. É un escudo cortado cuxa partición alta está a súa vez partida en dous. Son armas que tamén ostentan na familia dos Lamas de Quintalonga (Santalla de Vilaosende) emparentados na zona asturiana onde pronuncian a L como LL pois, aínda hoxe, por exemplo din: llousa, en vez de lousa. No pazo de Quintalonga, o escudo tamén é cortado e partido na parte alta en dous, onde primeiro cuartel presenta a “M” de armas dos Montenegro; no 2º cuartel a “M” coroada e rodeada de sete peixes dos Baamonde, e na partición baixa ou “campaña” presenta tódalas armas reunidas do escudo da capela de S. Roque.
O escudo da capela de S. Roque no primeiro cuartel (destro alto) presenta un crecente case contornado (coas puntas case mirando a sinistra) e cinco estrelas de seis puntas. A representación da Lúa con ollos, nariz e boca, con expresión seria, é bastante rara no gravado heráldico, pois así só se sole representar o Sol. A Lúa é unha figura natural cuxo símbolo era moi estimado por parte da nobreza hebrea que a traían representada nos seus zapatos como os patricios romanos e como, aínda hoxe, a traen algúns turcos (Código Heráldico Histórico de Modesto Costa y Turell, ano 1858, pax.101)
Dada a rareza da forma e posición do crecente, tamén pode deberse a que forma parte da brisura (distintivo no franco-cuartel ou cuartel primeiro) de crecente sobrecargado dunha estrela (neste caso do adorno exterior) que corresponde ó segundo fillo dunha familia, cuxo primoxénito tiña como brisura unha estrela igual que seu pai.
Este primeiro cuartel representa as armas dos Luaces da Casa de Camarasa, (en azur, cinco estrelas de ouro surmontadas de un crecente ranversado de plata). Neste caso, está máis labrado ó gusto do artista canteiro que non os canons da heráldica, pois o crecente ranversado (coas puntas mirando francamente cara abaixo) está entremedias de dúas e de tres estrelas, e non o lado das cinco estrelas (Luaces, Brasóns de Galicia, Vol.I, J.S.Crespo del Pozo). Por outra banda tamén poden ser armas reunidas dos Salvatierra: sobre campo de ouro un crecente ranversado de gules surmontando cinco estrelas de ouro. Parecen ser liñaxes de D. Juan Otero de Luaces, con fidalguía na Chancillería de Valladolid en 1594, entroncadas coas dos Ribadeneira, dos Arias, dos Bermudez de Castro, coas de Gayoso e Guzmán, cos Sotomayor e cos Mariño de Lobeira, entre outras. O segundo cuartel, presenta tres lises, son armas dos Ares ou dos Donís. Nós pensamos que son armas dos Donís, pois existe a Casa de Donís en San Miguel de Reinante, emparentados cos Menéndez Navia e cos Lamas de moi antigo. A familia do actual propietario D. José María Paz López, comprou a propiedade fai máis de 80 anos a D. José Navarro Reverter marido de Dª María Lamas Sanjurjo descendente de D. Baltasar Menéndez de Navia y Villamil, fundador do patronazgo da capela de San Roque, como vemos no Ribadeo Antiguo de Francisco Lanza.
O terceiro cuartel presenta cinco lapas de lume vivo, unha das figuras heráldicas naturais coa que se representa un dos tres elementos armeiros: lume, auga e terra. Son armas propias dos Lamas ou Llamas
Dentro da capela, sobre o retablo, hai outros dous escudos policromados pertencentes o patronazgo da capela. O esquerdo (mirando de fronte) é do fundador D.Balthasar Menéndez Navia e Villaamil, casado con Dª Antonia de Estrada e Manrriquez. Este escudo é igual que ó do Patín, que ó da casa dos “Cuatro Hermanos” do parque de Ribadeo e ó da Casa do Outeiro de San Miguel de Reinante (descritos nun artigo anterior). O escudo dereito do retablo pertence ó patronazgo do canónico D. Salvador Menéndez Navia e Villamil que era tesoureiro da catedral de Mondoñedo, vinculado ó do fundador D. Pedro Núñez Llamas e a súa muller Dª Theresa Rodríguez de Cora. D.Salvador reedifica a capela polo ano 1719 e deixa o patronazgo en herdanza os seus sobriños D. José Antonio de Lamas y Menéndez e a D. José Antonio Ventura Menéndez (Ribadeo Antiguo, Francisco Lanza, pax.259). As armas deste escudo dereito policromado pertencen: 1º cuartel, axedrezado dos Ulloa; 2º cuartel, cabeza de lobo dos Lobeira; 3º cuartel, a aguia coroada dos Pardo de Cela e no 4º cuartel o castelo sobre ondas dos Villaamil. O escudo está moi ben conservado e o casco está a cuberto e abeirado por unha pedra de cantería na que está labrada unha folla de castaño. É un pracer poder ver que moitos devotos da capela de San Roque estean contribuíndo á restauración e arranxe do seu contorno co cal manterase en pé no tempo, e non desaparecerá con toda a súa historia local gravada como pasou coa Colexiata de Sta. María do Campo, coa Fortaleza dos Condes de Ribadeo, coa igrexa de Santiago de Vigo, coa capela da Misericordia ou co que está a pasar coa Virxe do Camiño que desde que se foron os freires da Consolata... ou coa capela da Trinidad que desde que se foi dalí o Colexio das Monxas da Caridade...¡en fin! todas estas igrexas e capelas zumegaban e zumegan Historia por cada poro e por cada pedra e non se deben deixar perder. Ribadeo ten Patrimonio Histórico Turístico dabondo, repartido por todo o Concello, como para chamar a atención durante varios días tanto a turistas nacionais como a estranxeiros en visitas guiadas, e si ademais se fixera, al menos, un Museo Científico Histórico Arqueolóxico Etnográfico teríamos lugares de interese e atractivos todo o ano, e non soamente polo Camiño de Santiago, “As Catedrais” e o Ribadeo Indiano... que tamén.