20201127

De black friday a venres negro

Captura de pantalla da Wikipedia en Inglés. Creative Commons Attribution-ShareAlike License

De black friday a venres negro

   Hoxe é un venres negro. Moi negro. Máis negro que o do ano pasado. E máis aínda que o do ano anterior. Non pola meteoroloxía, que parece que se vai portar ben, día claro en Ribadeo. Tampouco o digo polo coronavirus, que mesmo ás veces semella se vai embridando na segunda ola, senón pola economía. E non tanto pola economía na era do coronavirus, recibindo golpes moi duros, pero máis dispersos no tempo, senón pola economía no día da competencia alén do anaco da terra que pisamos tódolos días. Black friday: venres negro. Parece que o apelativo de negro pouco ten que ver en orixe cunha desgraza, pero hoxe si, é unha desgraza para o tradicional comercio das nosas rúas.

   Non, non se pode competir con Amazon se non es Alibaba ou semellante, por moito que a asociación de comerciantes local se empeñe. Non, ao menos en tódolos campos. 

   Pero aínda así, hai que facelo. Procurando un nicho non que se necesiten probar os produtos a mercar, un mantemento local o calquera outra cousa que permita unha mínima posibilidade. Un paliativo temporal. Mentres, o venres negro será iso, unha negra drenaxe de recursos que se van lonxe e que non é doado facelos retornar despois. 

   Aínda así hai que facelo, si, mais non chamando á esmola ós veciños invocando a solidariedade mentres se pretende seguir co 'business as usual', senón volvendo a inventar a comunidade e os negocios. Ó fin, as grandes compañías xa o están facendo, están reinventando os negocios e a relación coa xente ó seu xeito, cunha man de ferro e outra de seda. E competir con esas grandes corporacións usando os sistemas que coñecen mellor, nos que foron pioneiras e levan todas as de ganar, non é unha boa estratexia.

   Non, non teño ideas salvíficas para o comercio, como se estivera aparte do noso mundo. Un comercio nunha esfera de cristal que ademais se puidera subdividir  noutras esferas máis pequenas, locais. Como se os subministros que teñen non viñeran de fora. Como se as nosas materias primas non se foran 'crear valor' fóra para volver como útiles, necesarios cunha necesidade real ou suposta, tras un pago maior do que xeraron ó marchar.

   E mentres podemos estar a discutir sobre un punto concreto do sistema, os comercios seguen a anunciar un black friday imitativo para tentar aproveitar algo que espreme dende fóra quen ten os recursos, tecnoloxía, medios, poder, para facelo dun xeito moito máis eficiente. Pero o sistema, que non se toque!

DE LA DEPRESIÓN A LA EUFORIA.Diario de un confinado en Olavide. Ángel Alda

En una iglesia como esta de Teruel me refugio al final del sueño.
 
DE LA DEPRESIÓN A LA EUFORIA
 
   27 de noviembre de 2020
   La luz del final del túnel, la llama de la esperanza. Lugares comunes evocados a la luz de las noticias o rumores de las vacunas. Estamos repartiendo la piel del oso antes de saber en qué bosque se esconde el plantígrado.
   Y así salimos adelante. Presos de nuestro estado emocional que bascula entre la depresión y la euforia. El bipolarismo. No son las cosas y los acontecimientos los que nos hacen sufrir o gozar. Son los comentarios que hacemos sobre esas cosas. Que razón tenía Epícteto. Nos anticipamos al porvenir para adelantar el trabajo. Y si nos dicen que la vacuna va a estar pronto, estamos preparados para sentir el pinchazo desde ya. Luego vendrán los retrasos pero mientras tanto que nos quiten la pandereta.
   Hablando de Navidad. Como echo de menos la Nochebuena de mi infancia. Esa celebración comunal. Los vecinos de la gran casa de Francisco Silvela moviéndose de casa en casa para cantar el correspondiente villancico y tomarse la copita de Anís del Mono o de coñac Fundador. El señor Ángel, el señor Segundo, la Carmela o la señora Rita bajaban por casa a cualquier hora de la noche como lo más natural. Éramos pobres pero que bien sabíamos celebrar la vecindad. Hoy suspiramos porque nos dejen juntarnos de seis en seis y que no cuenten los niños en la sumatoria. Creo que está cayendo la venta de la Lotería de Navidad y los expertos lo achacan a la dificultad del encuentro físico entre las personas. Eso de sacar una foto del décimo y mandarla por el wasap no debería ser legal.
   Que no nos jodan la Navidad.
   Yo que soy de natural misántropo no debería suspirar tanto por lo que tan poco me gusta. Pero las cosas vienen como vienen y uno no es dueño de sus emociones. Parece que podremos comprar zambombas y figuritas del belén en la plaza Mayor y ha dicho el alcalde que tendremos cabalgata de Reyes aunque no sabemos el formato. Seguro que muchos se seguirán adornando las testas con esos horribles cuernos de reno y que las calles del centro estarán de bote en bote a pesar de las restricciones. Lo de las uvas en la Puerta del Sol no se como se va a organizar pero confío en el señor Martínez Almeida. Es un hombre de ocurrencias. La última: la carrera popular vallecana de la noche de San Silvestre se celebrará sin pasar por Vallecas y sin presencia popular, solo profesionales invitados por la autoridad. El daño del Covid o de la Covid, ya saben que los académicos han aceptado los dos géneros, es fundamentalmente moral. Físicamente lo superaremos pero la tontería nos va a costar un huevo.
   Y vamos a la parte onírica. A veces sufro pensando que en la semana no me va a llegar el sueño antes de escribir la entrega del Diario semanal.
   Creo que estoy en Teruel o Zaragoza por la cantidad de monumentos mudéjares que observo por las calles por las que me muevo. Tengo que llevar el coche a un taller para repararlo. El caso es que en vez de garaje aquello es un descampado. Me atiende una mujer bastante antipática. Me dice que vuelva al día siguiente. Cuando vuelvo no saben dónde está el coche. Todo el mundo se pone a buscarlo. No lo encuentran. Al final tienen que llamar al marido de la señora que dice que lo ha tenido que guardar en el claustro de la catedral. Me dice que no tengo pérdida. Vaya usted por la puerta principal y una vez dentro de la catedral busque al otro lado la entrada del claustro. Es una puerta con cristaleras. Luego busque una colección de jarrones antiguos. Son míos. Detrás de la colección está su coche.
   Efectivamente lo encuentro. Pero tengo que atravesar extensiones pobladas de gente por todas partes y me cuesta llegar. La gente está como en un cóctel dentro de las inmensas naves del templo. Hay que ir dando codazos. Al final llego a la cristalera que da paso al claustro, que más que un claustro parece un patio enorme como el de la mezquita de Córdoba, y encuentro el coche. La colección de jarrones es maravillosa. Me entretengo sacando fotos.
   No se si salgo conduciendo pero el caso es que me veo montado en un pequeño autobús que me lleva a algún sitio. Soy el único pasajero. Le digo al chófer que me pare en el centro de la ciudad. Son bulevares por los que me pongo a andar. No se donde voy pero no parece importarme mucho. Me voy encontrando con gente que me comenta cosas en torno a los cambios de la ciudad. Esto ya no es como antes que estábamos todos más unidos. Aquí cada uno va a su bola. Hay mucho egoísmo. No te puedes fiar de nadie. Es una ciudad que se lo ha creído y hay poca solidaridad. Si usted supiera. Me parece que no conozco a ninguno de mis interlocutores. Todos tienen un aire de tristeza y depresión. Al final en un semáforo que no acaba de ponerse en verde nos vamos concentrando una enorme muchedumbre. Surgen entre las gentes grupos que llevan pancartas y banderas. No leo lo que ponen y tampoco sé identificar las banderas. No parece tener mucha importancia. Me salgo del bullicio y entro en una hermosa iglesia en la que me pierdo. Y así perdido me despierto y escribo.
   Y hasta aquí el sueño.
   Un beso para todos y todas.
   Ángel
 
   Posdata
   Ha muerto Maradona. Seguro que no lo sabían. Y en Buenos Aires han montado un follón digno de la vida loca del homenajeado. No sabemos si la gente celebra los goles del talentoso futbolista o las extravagancias del descerebrado juguete roto en el que se convirtió.

20201125

O lume deste Nadal. Pablo Mosquera

O lume deste Nadal

    Comparto que o lume máis solemne, que xunta ás xentes mentres falan, é o de Nadal. Pode ser por esa lenda campesiña que asegura que en tales datas as almas do Purgatorio acoden a quentarse, ou o fume que produce a leña que se queima, sae polas chemineas dando sinal de vida no lugar.

    Hoxe xa non é así. Case non quedan lareiras, ou polo menos hai moitas menos nas nosas parroquias onde as campanadas da igrexa son o son que choca coa pedra e a pizarra daquelas casas con balcóns en madeira de carballo. Por iso é polo que tales construcións sexan base de asento para os establecementos de turismo rural, que se me antoja como unha solución moi acertada para refuxio navideño en tempos de pandemia.

    Hai pouco tempo, en Trabada, un amigo levoume a coñecer a colección etnográfica dun personaxe que ben se merece que alguén con respecto e creatividade municipal ou provincial, recolla o seu legado reunido durante anos e convértao nun museo do mundo rural próximo a Mondoñedo. Amén de obsequiarnos coa súa hospitalidade e unha excelente tortilla, regaloume o vello e tradicional chisqueiro, co que os meus antepasados acendían aqueles pitillos feitos con mans encallecidas, rodeando o tabaco de cuarterón co papel do librillo. Pero tamén servía para acender a palla seca que xunto ás piñas, daban lume para as madeiras cortadas coa tradicional "brosa", para poñer calor nas estancias que se organizaban en torno ás cociñas de ferro, en cuxo forno preparábanse asados, ou simplemente, no oco que deixaba a primeira arandela para poñer a quentar a vella pota de café, mentres se aproveitaba para asar castañas que acompañaban ao viño tinto quente.

    Algúns que somos unha mistura entre nostalxia de recordos e dúbidas razoables sobre se aqueles tempos pasados eran máis nosos, xa que logo menos cautivos da publicidade, consumo ou globalización cultural e costumbrista, por unha vez, temos a esperanza de como unha pandemia vainos a devolver ao pasado. Cando as festas de Nadal tiñan como núcleo para falar e atoparse, o lume. Aquel animal capaz dunha insaciable potencia devoradora, volvíase unha mansa chama que xuntaba xeracións en son de paz, para volverse atopar tras un ano de ausencias máis ou menos xustificadas.

    Se de verdade confírmase a indicación pola autoridade competente ?, sobre o perigo de contaxios en relación directa con aglomeracións e expresións festivas compartidas con xentes ás que apenas coñecemos; para regresar ao ambiente familiar -contactos convivenciales- os Nadais non serán ledos desde o calidoscopio de quen fai negocio con tales condutas, pero serán máxicos desde o momento que nos farán retroceder no tempo. E é que a maioría de nós, si facemos un exame retrospectivo para evocar o mellor dos Nadais, de seguro será algunha rescatada no pasado e en torno ao lume que quentou as nosas almas.

20201124

Él se contradice y no pasa nada...

Él se contradice y no pasa nada...

... eu contradígome e salta todo polos aires...

Ese podería ser o resume da contraposición entre o acoso a algúns políticos e a aquiescencia con outros. E se non, colle a p. 9 do 'xornal máis lido de Galicia' nas edicións de hoxe e notarás como un presidente autonómico contesta en castelán, en consoancia co resto do xornal, pero 'defendeno o galego', á pregunta -supónse que seleccionada- "El castellano está siendo atacado por la ley Celaá. ¿Y por usted? ¿Por qué los anuncios de la Xunta son en Gallego?"

Por se queres evitarte o ter que ler a resposta enteira do presidente autonómico (tampouco demasiado longa), coido que coa frase final chega para darse unha idea do sentido que lle quere dar: "Creo que no molestamos a nadie con esos anuncios". 

Está claro? Se fai falta repetilo...

20201123

Martes 24? Pleno xugoso.

   Ás 20:30 horas, pleno. Os primeiros puntos máis aló da aprobación da acta anterior, variación de ordenanzas fiscais. Pero tamén está a recepción de documentos de Daniel Cortezón pola súa viúva, Mati, ou a renuncia da asignación de 2020 por parte dos grupos municipais. Sen deixar á beira o tratamento do pacto dos alcaldes para a acción polo clima, contra o cambio climático, e tres mocións do grupo popular, sobre o paseo do faro, medidas fiscais pola COVID19 e incentivos para que as empresas se domicilien no polígono industrial.


 

 

20201120

A LENDA DE SAN CRISTOVO. Celia Castro

 A LENDA DE SAN CRISTOVO
Celia Castro

(Publicado Boletín do Museo do Castro de Viladonga en nov. 2020)

Introdución
Desde antigo, atopámonos con figuras protectoras, ás que as persoas acoden nos momentos azarosos da vida. Desde o Neolítico é frecuente atopar santuarios nos que os devotos depositan ofrendas, para pedir sorte e saúde.
Co nacemento das relixións e a súa institucionalización, isto xeneralízase e xorden rituais preestablecidos que os fieis aceptan e transmiten aos seus familiares e achegados, de xeración en xeración.
Na Europa cristiá, sobre todo na Alta e Baixa Idade Media, períodos de forte inestabilidade política, social e económica, acúdese moito ás figuras dos santos, especialmente cun fin taumatúrxico, por mor das terribles pestes e enfermidades que abordelan á poboación, reducíndoa en ocasións nunha terceira parte.
As figuras de San Roque, San Sebastián, e San Lázaro, protectores contra a peste e a lepra, son sobradamente coñecidas. En case todas as cidades existe algunha capela ou santuario dedicada ao seu culto.
Un pouco menos popular é a devoción de San Cristovo, pese a ser un dos santos máis venerados na Baixa Idade Media, e os séculos posteriores.
Santo protector contra a peste e outras enfermidades, é tamén o que protexe da morte súbita, algo moi temido nos s. XV e XVI, pois o morrer sen recibir os auxilios espirituais podía, con moita probabilidade, facer que a alma do defunto non chegase ao desexado ceo e tivese que vagar no Purgatorio eternamente ou por un longo espazo de tempo.


San Cristovo
Cristovo significa Portador de Cristo.
O seu culto remóntase ao s. V en Asia Menor (Bitinia), de onde se irá estendendo polo Mediterráneo Oriental e de alí a toda Europa, onde o atopamos vixente xa no s. X.
Santiago de la Vorágine ou de Varazze, dominico xenovés, recolle na súa Leyenda Dorada 1 , (escrita en latín cara o ano 1264 e que é un compendio das vidas dos santos máis populares) a lenda de San Cristovo.
Pero será nos s. XV-XVI cando a devoción a este santo adquirirá máis forza, por mor das pestes e enfermidades que asolaban Europa e ao temor á morte súbita, punto considerado polos luteranos como superstición dos católicos. 2
O santo, de orixe cananeo, chamábase inicialmente Réprobo, ou Rebrobus, nome ao que renunciou máis tarde ao bautizarse e tomar o de Cristovo. Conta a lenda que era un home de gran corpulencia, de “doce codos de estatura”, que infundía temor a aqueles que o vían.
Quixo poñerse ao servizo do monarca máis poderoso da terra e percorreu o mundo na súa procura. Un día atopouse cun rei que dicían que era superior aos demais, e presentouse a el, incorporándose á súa corte. Nun banquete palaciano, escoitou unha cantiga que falaba do demo como alguén temible. O rei, que era cristián, persignábase cada vez que oía ese nome. Cristovo (que aínda se chamaba Réprobo), preguntoulle por que facía aqueles sinais e o rei contestoulle que era para protexerse do demo.
Cristovo sentiuse desilusionado ao ver que había alguén a quen o seu rei temía, entón dixo: “non sirvo ao rei máis poderoso da terra”, buscarei outro mais forte a quen servir. E abandonou aquel reino.
Seguiu a súa procura polo mundo, ata que un día, nunha paraxe desolada, viu un exército que viña fronte a el, conducido por un xefe de aspecto fero que lle preguntou “Que fas aquí?”. “Pois ando buscando ao señor demo para poñerme ao seu servizo”, dixo Cristovo.
Entón o soldado respondeulle: “Eu son o Demo”.
Cristovo, moi ledo por atopar o amo máis forte do mundo, púxose ao seu servizo.
Un día, atopáronse unha cruz de pedra e o demo púxose a tremer e fuxiu. Ao preguntarlle Cristovo, por que facía iso, respondeulle: “Porque existiu un home moi poderoso, chamado Cristo, que foi crucificado".
Cristovo ao ver que o demo non era o home máis forte do mundo, abandonouno e foi ver si atopaba a Cristo.
Chegou a unha paraxe onde había un anacoreta e preguntoulle se coñecía a Cristo, porque quería poñerse ao seu servizo. O anacoreta díxolle que Cristo era un señor que lle pediría moitos sacrificios, rezar, xaxuar, e servir aos demais. Para isto último e, aproveitando a súa colosal estatura, podería facer de barqueiro, pasando sobre os seus ombreiros aos viaxeiros que querían atravesar o río, que era moi perigoso.
E fíxoo así. Construíu unha cabana á beira do río, colleu un gran varal e dedicouse a pasar aos viaxeiros á outra beira.
Un día, chegou xunto a el un neno que lle pediu pasar o río. Cristovo botouno ás costas e empezou a atravesalo. O neno era moi pesado e o caudal do río empezou a medrar. Con todo, conseguiron chegar ben á outra beira. Canso, Cristovo díxolle ao neno: “Sentín como se nas miñas costas levase o peso do
mundo”.
“Si”, respondeulle o neno, “dixeches unha gran verdade”. “Eu son Cristo, o teu rei. Estás facendo un bo traballo. Cando chegues á túa cabana, afinca o teu varal no chan e verás que mañá dará froitos”. E desapareceu.
Ao outro día, o caxato de Cristovo era unha palmeira chea de dátiles.
Dende entón, Cristovo dedicouse a expandir a mensaxe de Cristo por moitas terras, convertendo á fe cristiá a moitas persoas. Finalmente foi decapitado en Licia, por orde do rei, despois de facer moitos milagres, converter ao cristianismo ás prostitutas Aquilina e Nicea e curar a moita xente de pestes e enfermidades varias.

Cristovo é o prototipo do home forte en corpo e espírito, xusto e valoroso, unha figura poderosa e taumatúrxica á que acudir nos momentos críticos.
De aí, penso, a importancia da súa devoción, nuns séculos marcados pola peste e as epidemias derivadas das guerras.


Iconografía de San Cristovo.
Como é frecuente nas figuras dos santos, a iconografía de San Cristovo sufriu unha evolución ao longo do tempo. Nos seus comezos poderíase conectar con lendas exipcias e grecorromanas. Nas súas primeiras representacións figura cun corpo de home e cabeza de can, quizais un transunto do deus exipcio Anubis e así permanecerá no Imperio Romano de Oriente durante toda a Idade Media.
Posteriormente, en occidente, representarase como un home de anatomía colosal e gran forza, que recorda aos heroes gregos Eneas, Hércules e ao Sansón bíblico.
“A súa representación en occidente queda fixada a partir da Lenda Áurea, no s. XIII. Durante a Idade Media o seu culto foi moi extenso, tanto en oriente como en occidente, aínda que as súas iconografías sexan diferentes”. 2
“Su representación más común es la de un gigante caracterizado como peregrino y pasador. Rostro barbado, a veces tocado con un sudario, cubierto con un manto sobre una saya remangada hasta las rodillas sujeta por un cinturón en el que lleva prendidos a los pasajeros, lleva a hombros al Salvador Niño que porta el orbe y se apoya en una palmera a modo de cayado.
Es habitual también la representación de los peces del río entre sus piernas sumergidas y en ocasiones del ermitaño con linterna en la otra orilla. En muchas de las representaciones medievales cuelga de su brazo una gran piedra de molino posiblemente alusiva a su fortaleza”. 4
A súa figura foi considerada protectora para viaxeiros e peregrinos e colocada a miúdo á entrada das igrexas.
Tamén foi considerado protector contra a morte súbita, algo moi temido, pois supoñía morrer sen a administración do sacramento da extremaunción, o que dificultaba a entrada no ceo.
Polo tanto era frecuente que o viaxeiro ou peregrino levara unha estampa do santo metida nunha caixiña e colgada do pescozo, o que probablemente avisaríalle da súa morte polo menos vinte e catro horas antes, para que puidese prepararse debidamente.
Co advento da Reforma de Lutero e a desvalorización do culto aos santos e a súa ridiculización polos protestantes, a Contrarreforma decidiu controlar estas manifestacións de piedade popular.
A Oración a San Cristovo é unha das que figuran prohibidas no Índice español de 1559, aínda que nela non hai ningunha fórmula que xustifique isto.
“Sin embargo su inclusión a partir del Índice Español de 1559 permite suponer que los censores la relacionaban con prácticas supersticiosas o con formas reprobables de piedad”. 5
Todos os poderes que se atribuían ao santo, incluso á mesma imaxe do santo, que os peregrinos levaban consigo, puido ser causa do rechazo ao seu culto.
Marcela Londoño refírese no seu artigo ao “papel primordial que tuvo la representación pictórica del mártir para ejercer las funciones apotropaicas que se le atribuirían.” E tamén “San Cristóbal recibe de Dios la bendición para aquellos que estén en posesión de sus reliquias; las ciudades por donde estas pasen o se encuentren serán liberadas de las tormentas de granizo, de las plagas en los cultivos y de las vides estériles, y recibirán la gracia para recoger siempre el producto de la cosecha. La sola invocación de su nombre alejará demonios, enfermedades físicas o malos deseos, así como la ira, el fuego, el hambre o la muerte. A través de su intercesión, todos los pecados, incluso los de los malhechores y endemoniados, serán perdonados.”

Ademáis: “Protege del mal de ojo, es el protector contra los dolores de muelas y contra la inflamación de los dedos, conocida en español como panadizo. Es el patron de las profesiones arriesgadas, que se ven continuamente enfrentadas al peligro de la muerte súbita. Por su gran tamaño y fuerza es también el patrón de los atletas y de aquellos que tienen que transportar físicamente cargas pesadas. Su oficio lo convirtió, en la Edad Media, en abogado de los peregrinos y de quienes tenían que atravesar un río. Finalmente, el bastón florido que se popularizó en el relato de Vorágine, lo tornó apto para proteger a los jardineros y a los arboricultores y sus cultivos.” 6

Malia a censura que tivo a súa devoción, a partir do s. XVI, seguiu sendo o protector de múltiples enfermidades e a morte súbita na devoción popular. Moitos fogares tiñan unha imaxe do santo. A proba é que hoxe en día e considerado oficialmente patrón dos condutores.
Neste artigo analizarei tres representacións de San Cristovo coa iconografía tradicional dos séculos XIV e XV: San Cristovo de Buxheim, San Cristovo da igrexa de San Marcos de Salamanca, e San Cristovo da igrexa lucense de San Facundo de Ribas de Miño. A protección do santo sobre os viaxeiros ten nas dúas últimas representacións a peculiaridade de que se relaciona cos peregrinos que facían o Camiño de Santiago, suponse que estes encomendábanse especialmente ao santo. A súa representación ten na porta das igrexas onde se erixe este sentido específico.

 

San Cristovo de Buxheim

Unha das primeiras representacións de San Cristovo, coa iconografía máis difundida que é a que coñecemos na actualidade, atopouse na abadía de Buxhein, en Alemaña, e é tamén un dos primeiros gravados xilográficos. Está datada en 1423.

De aí estenderíase a Centroeuropa e Inglaterra.

Atopouse pegado no interior dun manuscrito (libro de oracións) da cartuxa de Buxheim no distrito de Augsburgo. Tiña ao pé da imaxe un texto latino coa data e a inscrición seguinte: Chistofori faciem, die quocunque tueris. Illa nempe die morte mala non morieris. Millesino CCCCXX tercio”. 7
Por esta inscrición, suponse que sería unha destas estampas que os peregrinos levaban encima, nunha caixiña, para protexerse da morte súbita. Aínda que non se coñece o nome do autor, cabe supoñer que sería alemán, da zona de Augsburgo 8 , polo temperán desenvolvemento do gravado nesta zona, e probablemente sería á vez debuxante e gravador.
Artisticamente é moi superior a outras da época, ademais, as letras que aparecen debaixo, están gravadas na mesma prancha (en caracteres góticos), nunha data bastante anterior á invención da imprenta.
A escena está tomada desde un punto de vista baixo, a modo de tapiz, algo moi frecuente no estilo gótico e presenta tamén unha serie de características comúns a outras obras europeas do s. XV, como son, a bidimensionalidade e a falta de técnica á hora de representar a perspectiva e os diferentes planos e a uniformidade nos trazos, sen gradación nin claroscuro. Cando se quere dar unha sensación de sombreado, fanse trazos pequenos moi xuntos.

Con todo, isto compénsase coa riqueza de detalles, sobre todo á hora de representar a natureza, incluso, a veces, detalles da vida cotiá, o que fai desta unha obra singularmente atractiva.

 


Na figura 1 pódese ver a xilografía orixinal, e na figura 2 a mesma xilografía coloreada.
En ambas represéntase a San Cristovo como un xigante barbado que pasa un río apoiándose nunha palmeira e leva sobre o seu ombreiro ao Neno Xesús, coroado cun nimbo crucífero. O Neno bendice coa man dereita, sostendo a esfera do mundo coa man esquerda.

O grande encanto desta imaxe é que o artista sitúa a escena nunha paraxe que el coñece moi ben, quizais na campiña de Alemaña. Coloca personaxes da vida contemporánea. Na marxe esquerda pódese ver un muíño da época e un campesiño que vai co seu asno moer. Saíndo do muíño, outro campesiño leva ao lombo un saco e diríxese a unha granxa próxima.
Na marxe dereita, vemos ao ermitán da lenda diante da súa ermida, prostrado de xeonllos e sostendo o farol coas mans.
Ademais, o artista ilustra a estampa cunha flora e unha fauna tamén autóctona: árbores, flores, triscos de herba, un simpático coello asomando a cabeza e, no río, entre unhas ondas moi pouco naturalistas, que parecen febras de la, asoma un peixe que parece nadar.
Todos estes detalles dan credibilidade a escena e fan que á xente lle resulte máis próxima e entrañable a lenda de San Cristovo.
Ao mesmo tempo hai que pensar que este gusto por representar a natureza é unha tendencia xeneralizada no estilo gótico: a plasmación da paisaxe, a realidade e o cotián.

 

San Cristovo da Igrexa de San Marcos de Salamanca.

A igrexa de San Marcos de Salamanca atópase ao norte da cidade, ao lado da que sería a antiga Porta de Zamora e ao comezo da Calle Zamora, unha das que van a dar á Plaza Mayor.

Non se sabe de certo a súa data de fundación, algúns autores falan do s. XI e outros de finais do s. XII (1178), pois noméase nalgúns documentos como “parroquia del barrio de Castellanos”. 9

Posiblemente a igrexa xa estaba construída en 1208, cando o rei Alfonso IX de León deulle o seu goberno á Clerecía. Posteriormente engadiríanse o pórtico, a sacristía e outros elementos.

As pinturas murais descubríronse en 1967 durante unha restauración.
Este fresco de San Cristovo (chamado polo pobo Cristovoón), encádrase no s. XIV, no estilo gótico, e é unha das máis fermosas e temperás mostras da imaxe do santo coa súa iconografía máis xeneralizada e popular. Atópase á beira da porta, entrando a man esquerda, situación que se repite noutras igrexas.
A pintura está enmarcada, a modo de tapiz, cunha orla con motivos de cintas planas.
Á dereita do santo, que ocupa practicamente toda a altura do recadro, atópanse figuras de outros santos en tamaño máis pequeno. O do recadro superior leva un bordón na man dereita e está identificado como Santiago Apóstolo. O do recadro intermedio porta unhas tenaces na man dereita. Non está identificado, puidera tratarse do bispo San Dustan de Canterbury, que adoita levar na man unhas tenaces, para defenderse do demo (unha das atribucións de San Cristovo é precisamente protexer ao fiel das emboscadas do demo). A figura que estaría no recadro inferior, presumiblemente outro santo, non se conserva.
Quizais a representación de Santiago teña que ver co sentido da protección do viaxeiro, encarnado na figura de Cristovo.
Segundo Tomás Gil, a igrexa de San Marcos ten moita relación có Camiño de Santiago porque formaba parte dos lugares de acollida ao peregrino: “Primero se les acogía en la iglesia de Santiago, junto al río; de ahí, pasaban a San Martín, con los comerciantes y, finalmente, se les ofrecía auxilio espiritual en San Marcos, donde existía y existe una pintura de San Cristóbal, patrón de los desplazamientos”.10

A figura de San Cristovo é de moi boa factura para o momento. Incluso algúns autores non descartan que sexa posterior ao s. XIV. Presenta un naturalismo e unha expresividade notables: o rostro ten faccións realistas, a anatomía está bastante ben tratada, os pregados da túnica adáptanse ao corpo e, o máis significativo, a figura do Neno adáptase á figura do santo de forma natural. Todo isto fálanos dun artista experto.

A súa iconografía é a usual dos séculos XIV e XV. San Cristovo pasa o río co Neno Xesús nos ombreiros, (que leva a esfera do mundo na man esquerda e bendice con dous dedos da man dereita), apoiándose nunha palmeira coa man dereita, para axudarse a atravesar o caudal de auga, representado cunhas ondas.
Con todo, hai moito máis detallismo que na xilografía de Buxheim e, como dixen anteriormente, unha referencia máis específica á protección dos viaxeiros, representada nas tres pequenas figuras que leva suxeitas no cinto: os peregrinos aos que axuda a pasar o río.
Tamén na marxe dereita do río hai outra pequena figura (posiblemente outro viaxeiro) en actitude de orar. Á esquerda do santo aparece outra pequena figura cunha man levantada, que ben puidera ser o eremita que adoita representarse. O estado de deterioro desta imaxe non nos permite ver máis detalles que o puidesen esclarecer.
Outro elemento que non aparece na imaxe de Buxheim e si nesta pintura, é a roda de muíño que, quizais en alusión á fortaleza do santo, este leva colgada do seu brazo esquerdo.
O artista, quizais para evitarse unha complicación técnica ou tal vez por moda, fuxe das representacións paisaxísticas complexas, poñendo un fondo decorativo, como de azulexo, contra o que se recorta a figura, solucionando así o problema espacial.
Polo realismo e a colocación da figura, vexo factible que esta composición date da segunda metade do s. XV.


San Cristovo da igrexa de San Facundo de Ribas de Miño.
San Facundo de Ribas de Miño, pertence ao concello de Paradela, na Ribeira Sacra. Neste lugar, á beira do río Miño, fundouse cara a 1120 un mosteiro beneditino.
Crese que co fin de auxiliar aos peregrinos que ían a Santiago de Compostela. Aínda que este dato está por avalar documentalmente. Trala destrución da ponte de Portomarín por orde da raíña Dona Urraca en 1119 (para impedir o paso do seu marido Alfonso I de Aragón, O Batallador), os monxes axudaban a pasar o río Miño aos peregrinos nas súas barcas.
Cando a ponte foi reconstruída, albergaban no seu mosteiro aos peregrinos sen recursos e continuaban transportando a aqueles que non dispoñían de diñeiro para pagar o portádego de dita ponte. 11

A finais do s. XII ou 1o do s. XIII, estableceuse alí unha comunidade cisterciense que no ano 1620 pasou a depender do mosteiro de Santa María de Montederramo, en calidade de priorado.
Das antigas construcións consérvase actualmente a igrexa e, á beira, os restos das edificacións monacais.
A igrexa é sinxela, dunha soa nave, cunha ábsida semicircular cuberta cunha bóveda de nervios que parece bastante antiga.
En 1982 foi nomeada monumento de interese nacional e en 1997 foi restaurada.
A nave está decorada con pinturas ao fresco, catalogadas como de estilo gótico hispanoflamenco e, segundo unha inscrición que figura na imposta, mandadas facer polo prior Frai Pedro da Somoza, na Era de 1474, ou sexa, no ano 1436. 12 Están moi deterioradas, quizais pola humidade do lugar.
No muro norte, non moi distante da porta, atópase a figura de San Cristovo, seguida das de San Bartolomeu, San Francisco de Asís e a da Virxe María dándolle o peito ao Neno. No muro sur, a de San Sebastián e un Calvario (O Crucificado entre a Virxe María e San Xoan Evanxelista).
A figura de San Cristovo está moi deteriorada, pero aínda así podemos ver que sigue os parámetros iconográficos doutras obras contemporáneas, representándose os elementos máis esenciais da lenda do santo.

A imaxe de San Cristovo figura nun recadro enmarcado como un tapiz o que adoita ser frecuente nas pinturas murais dos séculos XV e XVI.
A figura do santo, xigantesca, como é común nas representacións do santo, ocupa case toda a altura do marco. Representado de fronte, cunha lixeira torsión, está cruzando o río, apoiándose nun tronco de palmeira florecido. Viste unha túnica arremangada un pouco máis abaixo dos xeonllos e cinguida cun cinto por riba do que asoman tres cabeciñas, sen dúbida as dos viaxeiros aos que axuda a pasar o río. Leva nos seus ombreiros ao Neno Xesús que, como é habitual, parece bendicir coa man dereita mentres leva na esquerda unha cruz.
O debuxo é moi claro e a factura moi sinxela, pero non está exento de graza.
Debido á mala conservación da pintura, non se pode analizar en profundidade pero si acértanse a ver outros elementos que resultan comúns ás obras anteriores.
Á dereita do santo, en pequeno tamaño -por mor da ausencia de perspectiva lineal e do punto de vista baixo- distínguese unha pequena figura orante que, polas súas longas vestiduras e o que parece unha tonsura, algúns autores identifican cun monxe, quizais o doante. 13 Eu penso que, como é común nas outras representacións, trátase simplemente dun orante que agarda para pasar o río.
Á esquerda do santo, na outra marxe do río, distínguese con claridade a un monxe que sostén un farol. Detrás del vese unha pequena igrexa ou mosteiro. Contrariamente ao que pensan outros autores, que pode tratarse dun monxe que aluma o camiño aos peregrinos, parécenos que é o ermitán da lenda que xa aparece representado na xilografía de Buxheim coas mesmas características: está no lado esquerdo do santo, no lado dereito da pintura, porta o farol en alto, parece estar axeonllado e detrás del vese unha igrexa ou mosteiro.
Por todo isto podemos deducir que o autor, ou autores, coñecían ben a historia e a iconografía de San Cristovo, figura moi popular entre os viaxeiros, moitos dos que, probablemente, portaban estampas coa súa imaxe.
Así, nun lugar secundario no Camiño Francés, esta devoción cobrou singular importancia, ocupando a imaxe do santo, como noutras igrexas, un lugar preferente, próximo á porta principal da igrexa.


Conclusión
A figura de San Cristovo, nos séculos XIV, XV e XVI, nunha Europa asolada polas guerras, as enfermidades, pestes e demais perigos, tivo unha especial relevancia, sendo unha referencia espiritual para os viaxeiros que se lle encomendaban na procura de protección e amparo.
En España (aínda que este non é un estudo en profundidade da proxección da figura do santo), non somos alleos a esta corrente e, polos dous exemplos expostos, podemos ver como o seu culto pode relacionarse co Camiño de Santiago. A imaxe de San Cristovo ocupa un lugar preferente en dúas igrexas que recollen a peregrinos xacobeos e represéntase coas doutros santos que tamén lles ofrecen protección, aparecendo na de San Marcos de Salamanca asociada á de Santiago Apóstolo.
Penso que esta devoción a San Cristovo en España, na baixa Idade Media, quizais traída por peregrinos desde Centroeuropa, merece un estudo en profundidade polas súas características relixiosas e antropolóxicas.


Bibliografía
DE LA TORRE VILLAR, E., Ilustradores de libros: guión biobibliográfico, Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1999.
DE LA VORÁGINE, S., La Leyenda Dorada, T. I., Ed . Alianza Forma, Madrid, 1982.
FERNÁNDEZ LÓPEZ, A., Os mosteiros de Santa María de Castro de Rei e San Facundo de Ribas de Miño, Artes Gráficas Lucenses, Lugo, 2018.
HERNÁNDEZ, C., ”Secretos de la Historia de San Marcos”, El Norte de Castilla, 24 abril 2017.
GARCÍA CUADRADO, M. D., “San Cristóbal: significado iconológico e iconográfico”, Antigüedad y cristianismo: Monografías históricas sobre la Antigüedad tardía, no.17, Universidad de Murcia, Murcia, 2000 La Colmena, Vol III.
LONDOÑO RENDÓN, M. “La imagen de una oración prohibida. El culto supersticioso en torno a san Cristóbal”, Studia Aurea, No 9. Universitat Autònoma
de Barcelona, Barcelona, 2015.
MANZARBEITIA VALLE, S., “San Cristóbal”, Revista Digital de Iconografía Medieval, Vol. I, No 1, Universidad Complutense de Madrid. Departamento de Historia del Arte, Madrid, 2009, ISSN: 2254-853X.
REÁU, L., Iconographie de l’art Chretien, Tome III/1, Iconographie des saints, París, P.U.F., 1958.

 

Webgrafía

BAENA YERÓN, C., “Salamanca, San Marcos”, La Guía digital del Arte Románico. http://www.castillodeloarre. org/Salamanca/02-SanMarcos.htm

Ribeira Sacra. Iglesia de San Facundo de Ribas de Miño. https://turismo.ribeirasacra.org/es/iglesia-de-san-facundo-de-ribas-de-mino 


Notas
1

Santiago de la Vorágine. La Leyenda Dorada, T. I, Ed. Alianza Forma, Madrid, 1982, pp. 405-409
2

Santiago Manzarbeitia Valle, “San Cristóbal”, Revista Digital de Iconografía Medieval, Vol. I, No 1, Universidad Complutense de Madrid. Departamento de Historia del Arte, Madrid, 2009, ISSN: 2254-853X, pp. 43-49.
3

Ma Dolores García Cuadrado, “San Cristóbal: significado iconológico e iconográfico”, Antigüedad y cristianismo: Monografías históricas sobre la Antigüedad tardía, no. 17, Universidad de Murcia, Murcia, 2000, pp. 343-366
 

4Santiago Manzarbeitia Valle. “San Cristóbal”, Revista Digital de Iconografía Medieval, Vol I, No1, Universidad Complutense de Madrid. Departamento de Historia del Arte, Madrid, 2009, ISSN: 2254-853X, páx 43.
5

Marcela Londoño Rendón. “La imagen de una oración prohibida. El culto supersticioso en torno a san Cristóbal”. Studia Aurea, No 9, Universitat Autònoma de Barcelona, Barcelona, 2015, pp. 361-390. Páx 363.
6

Marcela Londoño, Idem, páx 377. Cita o libro de Luis Reáu, Iconographie de l’art Chretien, Tome III/1, Iconographie des saints, París, P.U.F., 1958, páx. 306.
7

Ernesto de la Torre Villar, Ilustradores de libros: guión biobibliográ- fico, Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1999, páx. 345
8

La Colmena, Vol III, páx. 181
9

Carmen Baena Yerón, “Salamanca, San Marcos”, La Guía digital del Arte Románico. http://www.castillodeloarre.org/Salamanca/02-SanMarcos.htm.
10

Cecilia Hernández,”Secretos de la Historia de San Marcos”, El Nor- te de Castilla, 24 abril 2017.
11

Ribeira Sacra. Iglesia de San Facundo de Ribas de Miño. https://turismo.ribeirasacra.org/es/iglesia-de-san-facundo-de-ribas-de-mino.
12

Ángel Fernández López, Os mosteiros de Santa María de Castro de Rei e San Facundo de Ribas de Miño, Artes Gráficas Lucenses, Lugo, 2018.
13

Ángel Fernández López, Idem, páx. 287.




Tal día como onte afundiu o Prestige

A foto de Xurxo Lobato deixou plasmado un momento sobre o que nunca se falará abondo e do que xa se leva falado demasiado. Aquí deixo o documental.

Afundimento do Prestige, por Xurxo Lobato.

 


EL SUEÑO DEL INTERCAMBIO. Diario de un confinado en Olavide. Ángel Alda

Foto de Quique Curbelo de la agencia EFE. Puerto de Arguineguín en el sur de la isla de Gran Canaria.

 EL SUEÑO DEL INTERCAMBIO

Nosotros, tan gesteros pero tan poco alegres,

raza que sólo supo

tejer banderas, raza de desfiles,

de fantasías y de dinastías,

hagamos otras señas.

Claudio Rodríguez

    Hubo una vez una guerra terrible en este país. El ganador acordó con una confesión religiosa la entrega del sistema de enseñanza del país a cambio del apoyo ideológico y el respaldo moral al régimen. Acordaron entre las dos partes la creación de un sistema político que se llamó Nacionalcatolicismo. Ellos mismos lo titularon así.

    Han pasado ochenta años y aquel pacto sigue en pie en la mentalidad de muchos españoles. España y yo somos así, señora. No crean que me refiero al debate de la nueva ley de educación. O no solamente. Pervive en la forma que adopta la política en esferas tan lejanas como la educación, la vida sexual particular de los ciudadanos o el propio estilo de debatir. Debatimos los españoles buscando siempre enjaretar culpabilidades y propósitos de enmienda a los ajenos. En poner fronteras entre el bien y el mal antes que tratar de elegir los caminos más transitables de lo común. Queremos autopistas hacia el cielo para nosotros o hacia el infierno para los que nos caen mal y no dudamos en anatemizar a quienes osan buscar puntos de encuentro en el purgatorio. En días pasados a Manuela Carmena le cayó la del pulpo por decir la obviedad de que tenía amigos votantes de Vox que eran excelentes personas. Se enfadaron tanto los de izquierdas como los de derechas. A unos les parecía una traición o los otros una burla. Eso da cuenta del sectarismo que atenaza a nuestra sociedad. Estoy viendo estos días cómo se llega a emplear a los niños de las escuelas concertadas en militantes de la oposición a la nueva ley y promueven estos movimientos aquellos que pusieron el grito en el cielo por la movilización de los niños en Cataluña durante el "procés".

    Es lo que hay y a mi edad debería estar vacunado. Pero no hay laboratorios trabajando contra ese virus como contra el de la Covid. Un espectáculo lamentable por otra parte como se está llevando el asunto este de las vacunas. Luego nos quejamos de que crezca el porcentaje de personas que dudan sobre si ponerse o no la próxima vacuna. Vemos cómo el gran jefe de un laboratorio pone a la venta sus acciones al día siguiente del anuncio de su éxito. O como el laboratorio competidor sube la eficacia de su invento tres puntos por encima del primer anunciante iniciando una carrera olímpica en la que día a día se suman participantes. Las bolsas suben bajo el impulso de unas cuantas notas de prensa y los gobiernos planifican sus proyectos dando por buenos los plazos inventados.

    Y ahora vayamos por el sueño de la semana. Debe estar muy influido por las constantes escenas de los telediarios y los periódicos relacionadas con la llegada de cayucos y pateras a las costas del sur de Canarias. Un espectáculo deprimente que está demostrando que el concepto de seguridad de las fronteras está desprovisto de sentido. Pero no me quiero parar en eso. Es un debate largo y lleno de trampas.

    El sueño transcurre en una especie de despacho en algún lugar del centro de Madrid. Entre varios amigos hemos montado una ONG que se llama Personas que se mueven por un mundo nuevo.

    La idea consiste en intercambiar africanos del Sur del Sahel que quieren venir a Europa por europeos que quieren instalarse en África para vivir sus jubilaciones o para desarrollar modelos de vida sostenibles.

    Todo nace de un sueño premonitorio anterior en el que se me ha debido ocurrir. Le cuento el sueño dentro del sueño a un señor que conozco en el metro, sitio donde no viajo nunca. Es un empresario mayor como yo, que empezó su carrera en África. En Guinea Ecuatorial. Y es un enamorado de aquellos países. Se dedicaba a la madera y al transporte.

    De ese encuentro vamos estación a estación conociendo nuevos voluntarios. Recuerdo solo a unos pocos pero me da la sensación de que han sido muchos. Religiosos como el padre Antonio de la parroquia de Santa Feliciana. Unos militares que llevan un tiempo con una idea parecida. Un señor con una idea maravillosa que consiste en utilizar paraguas baratos chinos como materia prima para hacer bicicletas. También se apunta un carterista que quiere abrir una universidad del delito no violento en África.

    El caso es que termino siendo como una especie de jefe de esa banda de subnormales. Incorporo para desarrollar la idea al grupo a amigos míos. María Antonia que sabe mucho de África porque es presidenta de una importante asociación de amigos de África. Y a Taboada que es presidente de los amigos del Sáhara y que, además, es el abuelo de Manolita. Tenemos apoyo del gobierno y de la oposición. Hasta de Vox, milagrosamente. He tenido que utilizar para ello a un viejo amigo del viaje de los poetas al Sahara en 1981.

    Las familias de los que vienen y los que van son fundamentales. Se convierten en una especie de red de apoyo a los viajeros. Se comprometen a ayudar y cuidar a los que lleguen.

    Parece que por cada viajero que marcha a África otro es autorizado a viajar a España. Tienen como destino primero la casa familiar de los participantes del otro continente. Es una especie de aclimatación para aprender el idioma y las costumbres locales. Luego ya cada uno tiene libertad para moverse por el país.

    Entre los colectivos que viajan a Europa hay médicos, trabajadores, de todo. Y entre los que quieren ir a África un montón de jubilados, de periodistas jóvenes sin trabajo, admiradores de Javier Reverte y hasta políticos de las organizaciones juveniles de los partidos, de todos. Creen que ha llegado el momento de cambiar las reglas del juego.

    Me desborda tanto el trabajo que me despierto.

    Verdaderamente un gran sueño.

    Hasta la semana que viene. Pasaré lista.

    Besos

    Ángel

 

   Posdata

    ¿Sabían ustedes que el proyecto de nueva ley de educación elimina la asignatura de Ética en los institutos? Eso no parece haber llevado a nadie a mover el trasero para protestar.

    Y para compensar. Ayer por una amplia mayoría parlamentaria fue aprobada la reforma de las pensiones propuesta por el Pacto de Toledo. A veces se puede. Hay que contarlo todo.

20201119

95 %. Varias cousas sobre as vacinas


95 %. Varias cousas sobre as vacinas

Para rir a escachar. Se non estiveran en xogo millóns de vidas humanas (entre elas, as nosas) a máis de miles de millóns de euros.

Carreira de tempo, a ver quen logra antes unha vacina.

Carreira de porcentaxes de eficacia. A ver quen da máis. A este paso, pasarán do 100 %!

Carreira de credibilidade... neste caso, todo o mundo ofrece máis e mellor.

E poderíamos seguir. As tres ‘carreiras’ anteriores están interconectadas. Por bater a marca de tempo, os anuncios esquecen ou ningunean que ningunha delas está totalmente dispoñible polo momento, sexa por cuestión burocrática, sexa por falta de estudos de comportamentos secundarios, sexa porque a rápida evolución do virus fai case imposible que a vacina contemple as novidades desa evolución.

En credibilidade, relacionado co anterior, todas as empresas tentan convencer de que os trámites que faltan son iso, ‘puro trámite’ que se encargarán de axilizar, e que teñen probas abondo para lanzarse. Nese convencer, a punta de lanza empregada nos medios máis que a vacina correspondente está ben probada (o que se tenta ser considerado algo presuposto, como a valentía na mili en tempos de paz), é a porcentaxe de eficacia. Comezou o primeiro laboratorio asegurando o 90 %. É dicir, que sería efectiva en 9 de cada 10 persoas, para asegurar a seguinte un 95 %. E as seguintes, de aí non poden baixar, claro. Mais, pensando un pouco, se só fose probada en dez persoas, dicir 90 % é dicir que unha non enfermou, o que non tería moito significado estatístico: valla apuntar que nas enquisas electorais cóllense miles de persoas para un só país, e teñen unha marxe de erro que á vista está, e non por ser moi baixo. E non dan moitos datos para ver a bondade da mostra en relación á poboación mundial. O único indicativo que atopei a día de hoxe, 17 de novembro, foi no caso do 95 % de eficacia, no que as novas dan conta de que o estudo se efectuou sobre 95 persoas (iso si, dunha mostra de 30 000). Deixando aparte que sexa un redondeo, 95 persoas como test para a poboación mundial son escasas, e evidentemente o tempo para o estudo de efectos secundarios, ou da conservación (fálase de 6 meses a -20 ºC, o que significaría que xa a tiñan desde maio) tamén. A ti que te parece?

O ritmo ó que se poden producir as doses é aínda unha incógnita, mesmo se algún político xa ten falado e asegurado millóns de doses para antes do Nadal (ben, iso xa foi hai uns días, agora andan por xaneiro).

A distribución? Iso é cousa dos gobernos, as compañías producen e venden. Quen non se lembra da venda á mellor oferta de máscaras a pé de pista no aeroporto, máscaras que chegaban ó mercado a prezos prohibitivos e non sempre cumprindo as especificacións?

A distribución polo miúdo? Digamos que primeiro tocará protexer ó persoal sanitario, logo ós maiores, quizais ó persoal académico, e seguir por diferentes grupos. Máis ou menos. Influirá o lugar que ocupan os políticos? E os magnates? Por outra banda, que influenza terá a riqueza dos países na obtención das doses? Será regulada a ganancia das empresas produtoras? As incógnitas non son poucas, e o mero feito de pensar sobre algunha variable denota moito sobre a nosa propia idea sobre a humanidade ou o actual sistema socioeconómico mundial.

Mentres, a incógnita xeral segue, e ímonos afacendo ás máscaras, con modelos cada vez máis fermosos, baratos e adaptados. Sobre a efectividade, podemos volver ó comezo destas liñas. Sobre o que significa para a mente o afacernos a un bozo podemos falar outro día, o mesmo que en relación ó manexo das novas que van xurdindo sobre a economía (aí están as bolsas subindo co simple anuncio dunha vacina da que pouco se sabe máis aló de que nalgún momento ía chegar.

E, claro, a previsión / protección antes e despois da vacina nunca está de máis, implicando a nosa protección a dos demais, e viceversa. Somos animais sociais e necesitámonos os uns ós outros, aínda que ás veces pode parecer que o que necesitamos é prescindir dos demais.

20201116

Da historia da agricultura a Amazon, pasando por riba de nós

Da historia da agricultura a Amazon, pasando por riba de nós

    Mirando cara atrás, a historia apunta a que os abonos pasaron a ser necesarios cando se intensificaron os cultivos, pero sobre todo cando os cultivos foron destinados a consumir lonxe de onde se producían. Nese momento, os refugallos xerados, incluído esterco e defecacións humanas, non ían a parar ó mesmo lugar de onde saían os recursos. É dicir, comezouse a desviar un recurso vivificador da terra a outro lugar onde se converteu nun inconveniente cheirento e foco de enfermidades. Ese proceso de exportación produciu un desequilibrio, unha 'descapitalización' dos recursos da terra no lugar de cultivo, que pola contra, producían unha acumulación, 'capitalización' insana arredor do lugar de consumo. Ou, dito doutro xeito, o despoxo de recursos duns lugares co traslado e acumulación noutros -transformación para dar como resultado outros produtos incluída ou non- creou dúas necesidades: unha, a de aportación 'artificial' de abonos (ó fin, 'recursos externos') e outra, a procura de formas e lugares de acumulación do que pasou a ser refugallos, uns recursos cos non se sabía que facer e que pasaron por contra, a ser molestos pola súa sobreacumulación. Ou sexa, os humanos tivemos que reequilibrar o que antes desequilibramos para poder subsistir. adaptamos o noso sistema ó mundo no que vivimos , pois cambiar o mundo a grande escala non podíamos.

   Traslademos agora esa xa vella historia á actualidade. Mentres os comercios foron locais, cun circuíto comercial local e pouca interacción / dependencia de empresas externas, de fóra do lugar, o ecosistema económico mantívose máis ou menos en equilibrio, mesmo sen grandes diferenzas entre lugares. Mais iso pouco a pouco foi cambiando ata chegar á actualidade, cando o pequeno comercio local vese con moitas dificultades para poder competir en variedade de oferta ou prezos con grandes empresas multinacionais. Isto implica unha drenaxe de cartos -ese símbolo que ven a equivaler a riqueza material- de pequenas comunidades que ven secar os seus recursos, a grandes vilas onde están as sedes das grandes empresas e os seus directivos e propietarios, que acumulan eses cartos -recursos- en cantidades nas que resulta difícil manexalos, ao menos s eo miramos dende a escala á que estamos afeitos a case totalidade da xente. Un exemplo. Collamos a Amancio Ortega, uns 57 000 000 000 € de capital este ano. A un ritmo de gasto de 25 € por segundo, tardaríanse uns 80 anos, a vida media dunha persoa en España na actualidade, en evaporarse. Iso, se non temos en conta que os intereses dunha cantidade así dan para que segan medrando, aínda con ese nivel de gasto, equivalente nun segundo ó de moitas familias nun día enteiro, ou sexa, 86 000 veces superior. Por certo, un ritmo que é equivalente ó de xeracion de recursos propios de Amancio Ortega ó longo da súa vida.

   Ou sexa, para reequilibrar / revitalizar a economía local das pequenas e non tan pequenas poboacións e comercios, necesítase un 'abono' continuado, un capital externo subministrado de xeito continuo, unha dependencia. É dicir, a economía na que estamos inmersos neste sistema pasa a ser dependente. En principio, das institucións administrativas, do estado, como primeiro reequilibrador. Mais, cun estado debilitado polo sistema e os intereses privados, dependentes das concesións e doazóns privadas. Unha gaiola autoconstruída da que non sabemos moi ben como saír, pero da que cada vez necesitamos máis o facelo.