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20230815

SAN ESTEBAN DE PAGÁ. José María Rodrígue Díaz (2009)

    Xunto con esta refrescante nota histórica de José María deixo un plano de situación que complementa os datos do escrito. 

Sábado, 25 de julio de 2009

SAN ESTEBAN DE PAGÁ

• Publicado por jmrd_ribadeo a las 9:13

La lectura de un documento medieval, del año 1124, que cita y sitúa las ermitas de San Esteban de Aguas Santas y de San Esteban de Pagadi en esta comarca, despertó mi curiosidad por conocer su antigua ubicación.

Por lo que toca a la segunda, la de San Esteban de Pagadi, tuve la suerte de contar con la amable ayuda de mi amigo Francisco José Campos Dorado, Pancho para los amigos, persona muy interesada por la recuperación de nuestra historia local, que hace unos días me condujo hasta ella. Y allí, con la inestimable ayuda de su ilustrada guardiana, Nélida, pude acceder a su interior y ver cumplidos mis deseos de contemplarla por dentro. Esta ermita se encuentra situada en el barrio de A Barranca, perteneciente a San Miguel de Reinante, en Barreiros. Un hermoso y tranquilo paraje, en las estribaciones de la sierra formada por el monte Comado.

Santo Estevo é o punto vermello no centro da imaxe de Openstreetmap.
Se trata de una pequeña, pero hermosa y bien cuidada capilla, de planta rectangular, con cubierta a dos aguas y a cuatro en su capilla mayor, coronada por una espadaña de un solo vano con su pequeña campana, con un pequeño pórtico o cabildo en la parte frontal que forma parte de la estructura y rematada en el presbiterio por un ábside de reducidas proporciones, separado por un arco toral del resto de la capilla. Su pequeño retablo neoclásico, alberga en su parte central una preciosa y antigua imagen del protomártir San Esteban, a su derecha otra imagen de madera de la Inmaculada no menos valiosa y antigua que la anterior y otra a su izquierda, no menos singular, que la veneración popular atribuye a San Rosendo, patrono de la diócesis de Mondoñedo. La imagen policromada de San Esteban, del siglo XVII, tiene escrita en la parte frontal de su dalmática la siguiente leyenda latina alusiva a su martirio: “Adhesit anima mea post te, quia caro mea lapidata est pro Deus meus. Stephanus vidit caelos apertos, vidit et introivit. Beatus homo cui caeli patebat. Ecce video caelos apertos et Jesum stantem a dextris virtutis Dei”. Completa la imaginería de este retablo un curioso crucifijo jansenista, colocado sobre el altar. Su carácter jansenista le viene dado por la verticalidad de los brazos clavados en la Cruz, formando un reducido espacio entre ambos, queriendo así expresar la tesis del protestante Jansenio que, apoyado en el Libro del Apocalipsis, defendía que el número de los que se salvaban era muy reducido. Completa su imaginería una Virgen del Carmen y un busto del Santo Cristo de Limpias, ambas imágenes colocadas en los laterales de la ermita.

La ermita que hoy admiramos es, sin duda, la reconstrucción de otra muy anterior en el tiempo, de cuya existencia ya hay constancia en el siglo XII, como veremos en los documentos citados más adelante. Descartada, pues, la antigüedad de la construcción actual, la primitiva ermita estaría ubicada, probablemente, en el mismo lugar que la actual, como demuestra el hecho de que aparecieran restos de enterramientos en sus proximidades, según me manifestaron los propietarios de esos terrenos.

Las palabras rituales que se usan en la imposición de la imagen del santo a los devotos que allí acuden en romería son las siguientes: 

San Esteban de Pagá

que che quite a enfermedá

e che día a sanidá

polo poder que Deus ten

e a Virxen María. Amén”.

Pero no es de la imagen de San Esteban ni de su capilla de lo que me propongo tratar en este artículo, sino del apelativo ‘Pagá’ que identifica la ermita.

Temo no equivocarme al afirmar que la gente se preguntaría extrañada muchas veces sobre el misterioso significado del apelativo “Pagá” que acompaña al nombre del santo titular de la ermita. Una palabra fosilizada por el paso del tiempo, sin significado aparente, sin relación con el vocabulario usual de la zona ni vínculo aparente con el nombre de San Esteban. En busca de una necesaria explicación no faltaron en el imaginario popular diversas versiones interpretativas sobre su significado. Una de ellas hace mención, según me explicó la amable guardiana de la ermita, al nombre de un campo de castaños que había en las proximidades, llamado As Pagás. Efectivamente, se utiliza la palabra ‘pagano’ o ‘pagá’ para referirnos con ella a una persona sin ‘cristianar’, es decir, ‘sin bautizar’. Una palabra que se trasladó al mundo de los árboles para definir como ‘pagano’ o ‘pagao’ o ‘pagá’ a un castaño joven, que aún no ha sido injertado. Un término que luego fue utilizado, también, en algunos lugares para designar cierto tipo de castaña temprana. El castaño era un árbol muy apreciado en tiempos pasados, pues su fruto constituía uno de los alimentos básicos indispensables de nuestros antepasados, antes de la introducción de la patata. Pero para que diera su fruto tenía que estar injertado. En caso contrario, al igual que a las personas que no estaban bautizadas, se le llamaba ‘pagano’. Suprimida de esta palabra la -n- intervocálica, cosa frecuente en gallego, como ‘mano/mau o hermana/irmá, se formó la palabra ‘pagao’, cuyo hiato finalmente se redujo a ‘-a’, quedando en gallego ‘pagá’. El diccionario de X.L. Franco Grande define ‘Pagá’ como “Vástago o renuevo de un castaño”. Y así, no es raro encontrar en algunas partes de Galicia, ciertas parcelas de terreno denominadas As Pagás, como ocurre en el caso que nos ocupa o en Sante, en el concejo de Trabada e incluso en la vecina Valboa en donde se encuentra este topónimo bajo la forma diminutiva de ‘A Pagaíña’. Nombres todos ellos relacionados con la fitotoponimia que cumplen así con el principio de motivación objetiva. Pero ninguna de estas atribuciones populares, muy respetables por otra parte, tiene suficiente entidad en nuestro caso para ser mínimamente creíble. Sobre todo cuando, como ocurre en este caso, los testimonios documentales lo desmienten claramente. Y aquí cabe aplicar aquel dicho gallego de que ‘donde letras falan, barbas calan’. Sabido es que hay cierta tendencia en la gente a pensar que los nombres evolucionaron fonéticamente de una forma caótica y caprichosa. Por eso creen algunos que basta con encontrar cierto parecido fonético entre dos palabras para establecer, sin más, una relación entre ellas y hasta a atribuirle un mismo origen etimológico. Nada más lejos de la realidad, como veremos.

El origen etimológico y la explicación del significado de este apelativo se encuentra en los documentos medievales que hacen alusión a esta ermita, entre los que cabe destacar especialmente dos que se hallan en el Archivo Catedralicio de Mondoñedo y publicados por el archivero E. Cal Pardo en Colección Diplomática.

En el primero, del año 1124, el rey Alfonso VII, junto con su madre doña Urraca, hace una composición entre el obispo de Mondoñedo don Nuño Alfonso y su iglesia, por una parte, y el conde don Rodrigo Vélaz, por la otra, precisando las parroquias pertenecientes a uno y a otro. En ese documento se citan, entre otras, las ermitas de San Esteban de Pagadi y de San Esteban de Aguas Santas: “… Et infra ipsos terminos inter Euue et Masme deuenerunt in particione sedis sanctus Iacobus de Regnanti, sanctus Michael de Uillaplana sanctus Petrus de Uillaplana sanctus Cosmedi sanctus Uincencius de Couelas sancta Maria de Citofacta sanctus Iulianus de Cauarcus sanctus Iustus sancta Christina de Cellario et duas hermidas sanctus Stephanus de Pagadi et sanctus Stephanus de Aquis Sanctis”.

En el segundo documento, del año 1290, por el que el obispo don Álvaro y el cabildo privan de todos los honores eclesiásticos a García Sánchez de las Riberas de Miranda por haber dado muerte a Lopez Alonso, defensor y comendador de la iglesia, se lee: “…Damus etiam et concedimos eidem… et heremitagium sancti Stephani de Pagade cum pertinenciis et directuris que…”.

La forma ‘Pagadi’ que aparece en el primer documento nos habla claramente de que estamos ante un genitivo de posesor, es decir, un nombre de persona, que indica que la ermita de San Esteban era propiedad de una persona llamada ‘Pacatus’, en genitivo ‘pacati’. Un nombre bastante frecuente en latín y conservado en la documentación medieval. ‘Pacatus’ es un adjetivo latino que proviene del participio del verbo latino ‘paco’ ‘pacificar, poner en paz’. Un nombre compuesto de dos elementos: la raíz ‘pax’ ‘paz’ y la posposición o sufijo de plenitud añadido ‘-atus’ ‘lleno de paz’. Un adjetivo sustantivado que se emplea para referirse con el a una persona ‘llena de paz, tranquila o apaciguada’.

En el segundo documento citado, obedeciendo a las leyes de la evolución de la lengua, aparece ya bajo la forma de ‘Pagade’. Un fenómeno de relajación por el que la ‘-i’ final evoluciona a ‘-e’.

El siguiente proceso de evolución de esta palabra sigue ahora su paso normal. La -c- de ‘pacatus’ se suavizó en -g-, como ‘amicus’ en ‘amigo’ o ‘sacratus’ en ‘sagrado’, y la -t- intervocálica de ‘-atus’ se sonoriza convirtiéndose en -d-, como ‘arboratus’ se convirtió en ‘arbolado’ o ‘amatus’ en ‘amado’. Fue así cómo ‘Pacati’ quedó convertido en ‘Pagadi’.

De aquí hasta llegar a la forma actual de Pagá no hay más que un paso. La normal desaparición de la -d- intervocálica de ‘Pagade’, forma que aparece en el segundo documento, nos da la forma ‘Pagae’, como ‘radicem’ se convierte en ‘raíz’ o ‘cadere’ en ‘caer’. Y finalmente, por reducción del hiato -ae, desaparece la -e en la relajada pronunciación popular, quedando finalmente la forma ‘Pagá’. Nada que ver, pues, con las atribuciones populares relacionadas con el castaño o con cualquier otro significado. El apelativo Pagá es, pues, el nombre del propietario fundador de la ermita.

No voy a ocuparme de la ermita de San Esteban de Augas Santas, citada en segundo lugar en el primer documento, que podría referirse, o bien a la ermita de San Esteban do Ermo, en el concejo de Barreiros, o bien a una, hoy desaparecida por los implacables efectos del paso del tiempo, de la que sólo quedó como herencia, sin duda, el nombre de la playa de Augas Santas, llamada hoy de “las Catedrales”, lo que hace suponer que tuvo que estar situada en sus proximidades. La toponimia juega a favor de esta última hipótesis, a expensas de ulteriores investigaciones sobre este extremo.

Sabido es que son muchos los nombres de nuestra comarca, como Cinxe, Vilaframil, Vilaselán y otros, que llevan el nombre de un propietario. Nombres que tienen su origen en la alta Edad Media – algunos incluso en la época romana – y que responden al carácter rural de las propiedades que designan, como pequeñas granjas o casas de campo, esto es “villae, villares, casales” o, como en este caso, “ermida”. El hecho de que muchos de estos nombres, como es el caso de nuestro Pagá, nos resulten hoy completamente opacos y fosilizados se debe a que aluden a unos primitivos propietarios, muchos de cuyos nombres han caído hoy en desuso y, por lo tanto, resultan incomprensibles.

Y esto es lo que pasó con este topónimo que, gracias a estar referido a un elemento permanente, como es una ermita, no corrió el riesgo de perderse para siempre como pasó con muchos otros topónimos, sobre todo, cuando se refieren a caminos, fincas de cultivo y otros lugares hoy prácticamente abandonados. Un fenómeno nuevo de desaparición debido a la despoblación y a los cambios en la producción a los que el mundo rural se ve sometido en estos últimos años que ya empieza a afectar, incluso, a nombres de aldeas y pequeños núcleos de población abandonados.-

José Mª Rodríguez

Outros Artigos de José María.

20071028

Foguetes para San Rosendo

Despois de enterarme que as reliquias de san Rosendo estaban de viaxe pola zona, tocoume estar en Mondoñedo cando chegaron e saber tamén como fora a cousa por Ribadeo. Polo que parece, en Ribadeo, venres, foron ricibidas con seriedade (sacerdote revestido) e punto. En Mondoñedo onte non sei se as recibiu un sacerdote 'normal' ou o Bispo, pero botaron fogos en más duna ocasión. Diría que máis ou menos cando comezou o traslado dende Ribadeo e logo cando chegou ó punto de destino. Polo que parece a sensibilidade é diferente. Ou pode interpretarse doutro xeito?
Aínda que pareza que non teña moito que ver, o motivo de estar onte en Mondoñedo foron as xornadas sobre a Rede Natura (xa falarei algo delas). Alí, unha das intervencións deume pé a pensar nas relacións entre psicoloxía e socioloxía para levar a cabo os movementos de cambio de mentalidade e mesmo de normativa en relación á ecoloxía, pero tamén na participación veciñal, por exemplo. Na lentitude dos progresos que se logran e tamén en que os progresos lógranse aínda que pareza que non.

20240312

PAZO DO MARQUES DE SANTA CRUZ DE MARCENADO (Castropol). Pancho Campos Dorado

 

PAZO DO MARQUES DE SANTA CRUZ DE MARCENADO (Castropol)

Pancho Campos Dorado

O acceso ao pazo, está conformado por unha gran portada cuxo van de acceso presenta un arco de medio punto conformado por dovelas enriquecidas por un rosario de óvalos e a clave arrostrada con rostro humano. Os sálmeres apoian en impostas molduradas sobre columniñas de sección semicircular acaroadas (adosadas ao paramento), e o todo, flanqueado por dúas columnas de sección circular, tamén acaroadas ao paramento. Están asentadas sobre pedestais prismáticos rematados por astrágalos de medio bocel, e rematadas con capiteis xónicos. Os riles do arco son decorados con baixo relevos en forma de ramas florais.

Deste pazo eran titulares os Marqueses de Ferrera, e denominábase a Casa do Campo de Castropol. A Marquesa D.ª FRANCISCA DE NAVIA ARANGO MONTENEGRO Y LANTOIRA cásase con D. ÁLVARO JOSÉ DE NAVIA-OSORIO Y VIGIL DE LA RÚA (1684–1732), Fidalgo de Navia, III Vizconde del Puerto, e a partir de entón foi chamado o Pazo dos Marqueses de Marcenado, por ser tamén D. Álvaro o III Marqués de Marcenado (1717-1732).

Isto queda evidenciado nos brasóns das columnas xónicas da portada do pazo. Na columna esquerda, en pau, unha “M” coroada dos MONTENEGRO, sostida dunha torre da que saen tres lanzas dos LANTOIRA. Abaixo un escudo brasonado cunha banda, a banda dos NAVIA ARANGO do brasón terceiro do escudo dos marqueses de Ferrera, aínda que falta estar engulida en dragantes. Parece raro que este fora un erro dos canteiros, polo que podería darse a outras interpretacións, como veremos.

Armas dos Montenegro

Na columna destra, a “M” coroada dos MONTENEGRO, a torre superada de tres lanzas dos LANTOIRA, e abaixo un escudo brasonado cunha barra, posible dos NAVIA-VILLAAMIL de Navia, aínda que, como no caso anterior, faltan os dragantes.

Segundo o vemos nós, parecería que os brasóns, tanto o da banda como o da barra, se fixeron a posteriori de facer o pazo, dado que os brasón dos MONTENEGRO e LANTOIRA están feitos en baixo relevo evidente antes de montar as pedras da cachotería, e os escudos brasonados coa banda e coa barra, están gravados na pedra cando xa estaba asentada. Parécenos que foi así, por lóxica, posto que senón terían a mesma factura que os anteriormente mencionadas.

Armas dos Lantoira

O Marquesado de Ferrera é título de Castela, e foi concedido en 1697 polo rei Carlos II (1665-1700) fillo de Felipe IV, a D. JUAN ALONSO DE NAVIA Y ARANGO (Avilés 1659-1731) I Marqués de Ferrera.

Marquesado de Ferrera

Previamente D. Juan fora Vizconde de la Herrería, pois Felipe IV en 1631 e 1644 dita Reais Cédulas que ordenan ser previamente vizcondes antes de ser nomeados Condes ou Marqueses. Todo por cuestión fiscal, pois así estaban obrigados a pagar dúas veces os tributos de lanzas e de media anata.

Os tres Escudos de Armas que hai sobre a portada son, como veremos, claro reflexo dos que hai baixo o enterramento da Igrexa parroquial de Santiago Apóstolo.

ESCUDO ESQUERDO

Escudo español, partido e cortado de dous, con seis cuarteis. Timbrado con casco de fidalgo cabaleiro, mirando á destra, viseira baixada e catro grilletas á vista, rematado cun gran penacho de plumas repartidas a destra e sinistra. Está sostido por unha voluta apergamiñada e por dous soportes de leóns lampasados que apoian as garras no contorno, un a cada flanco.

Primeiro cuartel: un castelo de tres torres e de cada unha delas sae unha lanza. Son armas dos LANTOIRA (En campo de sinople, un castelo de ouro, con tres torres e de cada unha delas sae unha lanza de sable. Tal e como se ven os esmaltes no primeiro cuartel do escudo esquerdo do retablo da Marquesa na igrexa parroquial de Castropol).

Segundo cuartel: Unha árbore da que colga unha espada cargada ao longo, por un escudo elíptico burelado. O todo sinistrado dun crecente contornado (coas puntas cara á sinistra). Son armas dos DONLEBÚN (En campo de gules, unha árbore de ouro da que colga unha espada co puño de ouro e cargada, ao longo, por un escudo elíptico de borde de ouro e burelado de sable. Tal e como se ven esmaltes no terceiro cuartel do escudo esquerdo do retablo da Marquesa na igrexa parroquial).

Terceiro cuartel: Unha “M” coroada. Son armas dos MONTENEGRO (En campo de azur unha “M” de ouro coroada de ouro. Tal e como se ven esmaltes no segundo cuartel do escudo esquerdo do retablo da Marquesa na igrexa parroquial).

Cuarto cuartel: Dous lobos pasantes en pau. Son armas dos OSORIO ou OSSORIO. (En campo de ouro, dous lobos pasantes de gules, colocados en pau)

Quinto cuartel: Unha banda. Puidese atribuírse esta banda ás armas dos NAVIA, pero a banda non está engulida en dragantes (En campo de gules unha banda de sable engolada en dragantes dentados de sinople // Ou dos NAVIA de ANLEO (En campo de sinople unha banda de gules engulida en dragantes de ouro lampasados. Esmaltes dos NAVIA de ANLEO no retablo do altar maior da igrexa parroquial de Ribadeo).

O brasón da banda soa sen engulir en dragantes, pode atribuírse as Armas dos GARCÍA DE LA VEGA (En campo de ouro unha banda de gules) // Tamén dos FERNÁNDEZ ROCES (En campo de gules unha banda de prata) // Tamén dos GONZALEZ da Casa de Luarca (En campo de ouro unha banda de gules).

Sexto cuartel: Unha árbore á que están arrimadas cinco lanzas, tres a destra e dúas a sinistra. Son armas dos LANZÓS (En campo de gules, un carballo ó que están arrimadas cinco lanzas de prata cos mangos de ouro, tres a destra e dúas a sinistra). Así aparece no escudo de 1674 do Pazo de Pividal ou de Miranda en Abres.

ESCUDO CENTRAL

Escudo español, semipartido de un rasgo e cortado de dous, con cinco cuarteis. Timbrado con casco mirando a destra (enterramento) ou a sinistra (no pazo), propio dun cabaleiro fidalgo, viseira baixada con catro grilletas á vista e cun gran penacho de plumas, tres a destra e tres a sinistra. O escudo do enterramento está sostido por dúas flores cerradas e por dous tenantes con figuras de anxos que o aguantan polo contorno, un a cada flanco. No escudo da portada o sostén está formado polo que parecen pétalos de flores ou linguas de auga dun mergullo (chapuzón), e os tenantes son anxos similares aos anteriormente descritos.

Primeiro cuartel: Unha barra engulida de dous dragantes lampasados. Parecen ser Armas do MARQUÉS DE SANTA CRUZ DE MARCENADO. Pero observando o conxunto dos brasón do escudo, vemos que todos os cuarteis son os mesmos que os do MARQUESADO DE FERRERA, colocados en distintos cuarteis, entendendo que o escudo é FERRERA.

Segundo cuartel: Un castelo con torre de homenaxe da que saen tres lanzas. Son armas dos LANTOIRA. Os esmaltes son iguais aos do escudo esquerdo do Retablo da Marquesa, descritos en artigo previo (en Ribadeando e tamén en La Comarca del Eo, 10 Febreiro 2024)

Terceiro cuartel: Seis corvos en dous paus de tres, mirando a sinistra (En campo de prata, seis corvos de sable, en dous paus de tres, mirando a sinistra). Son armas dos CUERVO, contornadas das dos ARANGO, pois en ARANGO os corvos miran á destra, tal e como se ven, no escudo do Marqués de Ferrera. Ambas armas proceden de Pravia, dos CUERVO Señores do val de ARANGO (Francisco Sarandeses, Heráldica de los apellidos Asturianos, Oviedo 1994, p.62). Tamén vemos os corvos dos CUERVO e dos ARANGO mirando a destra no cuarto cuartel do escudo de Armas de 1726 da Aduana Vella, de D. CARLOS MIGUEL ACEVEDO PARDO DE TABOADA (Escudos de Armas do Concello de Ribadeo, p.43)

Cuarto cuartel: unha “M” coroada. Armas dos MONTENEGRO.

Quinto cuartel: En campaña. Un barco acostado de dous castelos (un a cada flanco) con tres torres aclaradas con saeteiras.

Particular mención merece a descrición do barco. Trátase dun barco de vela dun só mastro central (maior) arborado e aguantado en candela por dous estais acalabrotados (formados de varios cabos colchados), un cabo firme a un bauprés de proa con bastante inclinación, e outro a un palo macho de popa sobre o que ondea un pabellón a modo de insignia de dúas zarpas. A única vela cuadra do mastro maior, está aferrada e cargada por alto (sen arriar a verga). O centro da verga está cargada de un paxaro grande volante (unha gaivota ou un mascato coas ás abertas) mirando a destra. Esta campaña puidese ser expresión dun exvoto dun salvamento. Teñamos en conta que a campaña é de moi raro uso en heráldica e ocupa a terceira parte inferior do escudo. Falamos de salvamento, pois na bovedilla de popa parece desenrolarse unha escena de dous homes na auga, un procurando o salvamento do outro. O todo, como xa dixemos arriba, sinalan ao Marquesado de FERRERA.

ESCUDO DESTRO

Está timbrado cun casco de fidalgo mirando a sinistra, o que denota bastardía en heráldica, aínda que se pode dar o caso de ser por cortesía en caso de estar afrontado con outro escudo, como no caso de matrimonios entre fidalgos, cousa que estaría xustificada si o enfrontamos a calquera dos dous escudos antes descritos. Polo que tería que estar colocado na sinistra do portalón e non na destra, segundo ó noso criterio.

Ambos escudos, o do Enterramento e o do Pazo, presentan exactamente a mesma colocación dos brasóns, con diferenza no cuarto cuartel con armas distintas. Descríbese como un escudo medio partido de un rasgo e cortado de tres, con sete cuarteis, un en campaña.

Primeiro cuartel: Castelo sobre terrasado con tres ameas, de cada unha das cales sae unha lanza. Son armas dos LANTOIRA

Segundo cuartel: Xaquelado en dúas faixas: unha en xefe de dous ordes e 10 pezas (5x5) e outra baixa de tres ordes e 15 pezas (5x5x5).

Terceiro cuartel: Unha “M” coroada. Son armas dos MONTENEGRO

Cuarto cuartel: 1) No escudo do enterramento. Cuartel partido. Parte dereita: cinco vieiras en aspa ou sotuer. Armas dos DÓRIGA (En campo de gules, cinco veneras de ouro en sotuer). Parte esquerda: Tres faixas. Puideran ser armas dos BARCIA (En campo de prata tres faixas de azur) // Tamén armas dos MADERA de Avilés e Xixón (En campo de prata tres faixas de azur) (Sarandeses, ibídem, p.79 e p.229). 2) No escudo do pazo: Cuartel cuartelado en catro. 1 e 4) Tres faixas. Armas dos BARCIA ou dos MADERA. 2 e 3) Cinco armiños en aspa ou sotuer. Son armas dos FROLAZ ou FROILA. Este apelido é dos descendentes da familia BERMUDEZ DE TRABA, acaso a familia feudal máis antiga de España, poderosísima no Reino de Galiza, educadores de reis. O primeiro FROILA é fillo de D. GUTIERRE MENÉNDEZ que falece no ano 950, e estaba casado con SANTA ALDARA (ILDUARA, ILDARA), filla do conde D. Ero de Lugo e de D.ª Adosinda. Irmán de FROLAZ era SAN ROSENDO, monxe bieito no mosteiro de Caaveiro, e bispo de Dumio e de Mondoñedo. San Rosendo no ano 925 era bispo de Iria e de Compostela. Virrei da Galiza nomeado polo rei D. Sancho I (895-929) coroado en Santiago de Compostela o 16-abril-926 polo arcebispo Hermenexildo (Nós, nº707, 27-set-2022. “OS REIS E RAIÑAS DA GALIZA. 1000 ANOS DUN REINO DE SEU”). San Rosendo no ano 937 funda o Mosteiro de Celanova xunto co seu irmán FROILA que estaba casado con Dª SARRACINA. D. Froila e Dª Sarracina tiveron por fillo a D. RODRIGO FROILA, cuxo irmán foi o conde D. PELAIO GUTIÉRREZ, casado coa condesa Dª ELVIRA (Padre José Santiago Crespo del Pozo, Blasones y Linajes de Galicia, volume II, p.208)

Quinto cuartel: Unha banda. Pode ser brasón dos NAVIA, dos GARCÍA DE LA VEGA, dos FERNÁNDEZ ROCES ou dos GONZALEZ da Casa de Luarca; tal como comentamos arriba, e os esmaltes como no retablo do altar maior da igrexa parroquial de Ribadeo (Escudos de Armas do Concello de Ribadeo, p.168)

Sexto cuartel: Un lobo cebado (que leva algo nas fauces) cara a sinistra, embarcado nun bote a flote ou sobre a auga. Brasón descoñecido para nós.

Sétimo cuartel: En campaña. A destra un castelo, sinistrado de tres lanzas á destra e unha árbore sen copa; unha serie de tres lanzas e unha árbore sen copa, e doutra terceira serie de tres lanzas e unha árbore sen copa. Brasón descoñecido para nós.

Estes prezados escudos de Armas do Pazo dos MARQUESES DE FERRERA ou de SANTA CRUZ DE MARCENADO, presentan as variadas ramas dos seus enlaces familiares, e con sorpresa vemos que tamén forman parte desta familia de marqueses os ancestros dos MADERA, actuais donos do Pazo, e que o restauraron luxosamente para que non caera de vello como está pasando coa Casa dos VALLEDOR. E unha pena que tamén estando na súa man a reparación e disfrute da Torre dos Moreno de Ribadeo, non reciba o mesmo trato de favor para acabar de restaurala antes de que caia nun montón e, por desgracia, mate a alguén. Non digo máis nada. Ata outra.

20170723

Pasou a peregrinaxe da Ruta Quetzal 2016

Non vin ós medios deixar reflectido nas súas novas o paso por Ribadeo de 70 rapazas e rapaces de 19-22 anos, autoorganizados, facendo a súa versión do Camiño Norte este ano despois de desfrutar da última edición da Ruta Quetzal o pasado ano. Última porque polo que parece este ano non hai tal ó deixar de ser financiada polo BBVA.
O caso é que, despois dunha boa experiencia, decidiron xuntarse de novo para recorrer o Camiño Norte dende Avilés. Con algunha variante: chegaron a Ribadeo o xoves dende a Caridade, e partiron Vía Rinlo e Catedrais cara a San Martiño, onde visitaron a basílica e Espazo Caritel, pasando por Eido Dourado e a lagoa dos patos na ría de Foz. Ó día seguinte, polo Camiño Natural de San Rosendo, cara a Mondoñedo, onde foron recibidos na Capela de Ferrería polas alcaldesas de Trabada, Vilanova e Mondoñedo, participaron na romaría xacobea da fervenza e recobrarán hoxe domingo o recorrido 'normal' do Camiño Norte.
Ás sete da mañá de venres estabamos camiñando cara ás Catedrais, despois de facer revisión (eles)do polideporvio vello/remozado onde durmiron, para que quedara todo en orde. Desfrutaron de Ribadeo o xoves pola tarde, de xeito independente, en pequenos grupos, ó igual que o veñen facendo en cada un dos lugares pols que pasan.
Para organizar a marcha, puxéronse en contacto con xente diversa, como José Luis Fernández Ansedes, presidente da Asociación do Camiño Norte que se está a encargar da súa tutela dende Ribadeo a Baamonde.
Non foi moito tempo o que estiven con eles, mais abondo para vislumbrar o seu carácter e as súas inquedanzas ou o seu método de organización. Expoñentes dunha xeración que xa está aquí, pero que como todas, é diversa.
Nun descanso en Rinlo, co amencer de fondo.
Reagrupamento nas Catedrais
Atendendo explicacións en Eido Dourado
Con mochila nas Catedrais


20240823

ARANTE. José María Rodríguez Díaz (2010)

    José María bríndanos aquí un novo topónimo con luxo de detalles, analizando de novo unh vella interpretación súa e, agora, endendo a descartala.

Viernes, 12 de noviembre de 2010

ARANTE

• Publicado por jmrd_ribadeo a las 17:19

En mi Estudio sobre la Toponimia de Ribadeo, publicado en el año 2007, en el que, entre otros, trataba sobre el étimo del topánimo Arante, nombre de una antigua e importante parroquia del concejo de Ribadeo, me inclinaba por la tesis de su derivación de la raíz hidronímica indoeuropea *ar 'fluir, correr', raíz que, unida a la desinencia -ante, formaría el topánimo Arante, nombre del río que cruza el valle en donde se asienta este pueblo y del que tomaría su nombre. Una raíz que da origen a numerosos topánimos relacionados con el agua, como las playas de Arnela, Arnau o el río Suarna, afluente del Navia.

Pero, ¿cómo explicar entonces la forma Alanti que le da el documento más antiguo de que tenemos noticia, transmitido por el P. Flórez en el volumen XVIII de su obra España Sagrada? Un documento del año 935 en el que aparece atestiguado como Ecclesia sancti Petri de Alanti.

Una sosegada lectura del famoso documento de donación del rey don Silo, del año 775, conocido por el nombre de Diploma del rey don Silo, por el que dona una propiedad a unos presbíteros, llamados Pedro, Avito, Valentino y los conversos Alanti y Lubino, para edificar allí una casa de oración o monasterio, parece sugerir que el topánimo Alanti, citado en el documento del P. Flórez, pudiera responder al nombre de este monje como fundador de esta iglesia, en cuyo caso estaríamos ante un antropánimo (nombre de persona) en vez de un hidrónimo (nombre relacionado con una corriente de agua).

Así dice el texto del documento de don Silo: 'Silo macnum adque preclarum est Macnum locum habitacionis propter mercedem anime mee facere donationem ad fratres et seruos Dei: Petri presuiteri, Alanti conuersi, Lubini conuersi, Auiti presbitiri, Ualentini presbiteri uel aliorum fratrum qui in ipso loco sunt, uel quen Deus ibi adduxserit, quia nobis pedes obsculauerunt ipsi serui Dei, ut darem eis locum orationis in cellario nostro qui est inter Iube et Masoma, inter ribulum Alesancia et Mera, locum que dicitur Lucis, determinatum'. Traducido: 'Grande y preclaro es hacer donación, para remedio de mi alma, de un lugar para que en el hagan su vivienda los hermanos y siervos de Dios Pedro, presbítero, Alanti, converso, Lubino, converso, Avito, presbítero, Valentino, presbítero, así como los demás hermanos que residen en la misma localidad o a quienes Dios condujera hasta allí porque esos siervos de Dios nos besaron los pies, para concederles un oratorio en nuestro celario, que está situado entre el Eo y el Masma, entre los ríos Alesancia y el Mera, un lugar llamado Lucis'.

Una serena lectura de los topónimos usados en el anterior documento, que aquí por brevedad omitimos, sitúa el citado monasterio en la parroquia de Ove, en el lugar de A Graña. Desaparecido con el paso del tiempo el monasterio, su propiedad pasó por varias manos. Después de pertenecer primero a la sede de León y después al monasterio de Lorenzana por donación del rey don Ordoño, pasó finalmente al dominio del monasterio de los cistercienses de Meira, que convirtieron estas tierras en una granja agrícola, de donde le viene el nombre actual de A Graña, dedicada fundamentalmente al cultivo de la vid, como aún nos recuerda el actual topánimo de Rego da Viña.

De documentos posteriores, tanto del Tumbo de la Catedral de Mondoñedo como del monasterio de Lourenzá y de las iglesias por ellos fundadas, se deduce que la actividad pastoral de estos monjes fue muy intensa en esta comarca. En su labor evangelizadora se dedicaron a fundar otros pequeños monasterios, como el de Santa María en As Anzas, el de Santa Eulalia de Ermolfi en A Devesa o el de Cedofeita, así como a levantar otras iglesias para atender las necesidades de los nuevos conversos, como las de San Esteban do Ermo, Vilaselán o San Pedro de Arante.

De esta actividad fundadora habla un documento del Tumbo de Lourenzá que recoge el apeo y relación de las propiedades que el Conde Santo donó al monasterio de Lourenzá: 'In ripa d`Euue, sancto Martino de Asperantani, cum omnes suas ecclesias et criacionibus qui ibidem testati sunt'. 'En Ribadeo, San Martín de Esperautano, con todas sus iglesias y propiedades que le pertenecen'. De la frase 'con todas sus iglesias' cabe deducir que los monjes, además del monasterio, se dedicaron a construir otras iglesias en esta comarca como centros de culto de las comunidades que iban surgiendo a través de su acción pastoral.

Si en el año 775 había, pues, entre otros, un monje llamado Alanti, dedicado a fundar iglesias por este entorno y si en un documento del año 935 aparece citada esta iglesia de Arante como 'Ecclesia sancti Pedri de Alanti', 'Iglesia de San Pedro de Alanti', cabe suponer que el topánimo Alanti responde a la forma genitiva - que es el caso latino indicador de posesión o pertenencia - del nombre celta galo Alantius, con su final en -i como corresponde a este caso que, como se sabe, era la forma utilizada para designar nombres de lugares, como Fradimiri (Vila)framil, Adosindi (Vila)usende, Pinioli (Dom)piñor o Selani (Vila)selán.

La dificultad estriba en explicar el paso de la -l- intervocálica de Alanti a la -r- de Arante. Pues aunque es muy frecuente la conversión de la -l- en -r- en la formación del romance, como blanco > branco, clavo > cravo, Ables (así atestiguado en documentos antiguos) > Abres, plegaria > pregaria o ecclesia > igrexa; y si bien es verdad que en gallego la -l- intervocálica habitualmente se pierde, no se puede excluir que su conversión en -r- se extienda también en algunos casos a la -l- entre vocales, como en calamelus > caramelo en gallego y caramillo en castellano. Por otra parte la evolución de la -i final de Alanti en -e para formar Arante corresponde a un fenómeno normal de relajación fonética de la vocal átona final, como Rosendo > Rosede o milagro > milagre.

¿En cuál de estas dos formas, Alanti o Arante está, pues, el origen del topánimo Arante? ?En la raíz indoeuropea *ar- o en el antropánimo Alanti? Ante los hechos ahora conocidos de las actividades fundacionales de estos monjes por esta comarca, uno de los cuales aparece con el nombre de Alanti en el año 775, y la aparición del documento citado por el P. Flórez, del año 935, con el mismo nombre, cuando sólo habían pasado 160 años, hace sospechar muy fundadamente que se trate, no de un hidránimo, sino de un antropánimo - hoy en desuso - derivado del nombre del fundador de esa iglesia, que más tarde evolucionaría a Arante, forma actual de este topánimo.

José Mª Rodríguez


 

Outros Artigos de José María.

20171011

Comunicado da plataforma pro Residencia de Maiores de Ribadeo

Plataforma pro Residencia de Maiores
Ribadeo
Nota de prensa

O pasado xoves 5 de outubro os membros da Plataforma pro Residencia de Ribadeo comezaron as visitas a residencias próximas para estudar o seu funcionamento.
A visita á residencia de Santa María do Valadouro resultou reveladora de multitude de detalles a máis da organización xeral desta residencia. A directora do centro residencial recibiu a comitiva e guiounos polas instalacións, proporcionando todo tipo de explicacións ó longo da tarde, cunha adicación que agradecemos.
Xestionada pola Fundación San Rosendo, con preto de sesenta centros para maiores (a máis doutro tipo de centros), a autonomía ven marcada pola dirección do centro, aínda que tendo que seguir un plan de calidade.
A visita fixo un repaso ás instalacións, comezando polos dous comedores, para válidos e para asistidos, pero os visitantes tamén recibimos información sobre o persoal, de cantidade a xeitos de traballo ou turnos.
Co dobre de residentes que a que entrará en servizo en Ribadeo, ó longo da tarde deixounos ver aspectos xerais e detalles que se poderían incorporar á residencia ribadense unha vez entre en funcionamento.
Sen présa, pero sen pausa, a plataforma pretende conseguir, unha vez lograda a construción, seguir colaborando para que Ribadeo teña a residencia funcionando do mellor xeito posible, polo que proximamente continuará con outras visitas e actividades.
Ribadeo, outubro de 2017
Vista do sigpac centrada na residencia do Valadouro

20151210

PORTUM IULIANUM. PORCILLÁN, artículo de Francisco José Campos Dorado

O nome do porto de Porcillán, é de orixe romano, Portum Julianum, Porto Julianus posiblemente o porto daquela mítica cidade de poboación celtíbera citada como Iulia do Eo, na voz Rivadeo do pirmeiro Diccionario Espasa. De calquera maneira, este porto de orixe descoñecido, é moi, moi antigo: “sabido é que os fenicios estableceron en moitos puntos do noso litoral pesquerías e salazóns de pescado entre os séculos XX e XVI antes de Cristo, e explotaron os xacementos de estaño e doutros minerais que abundaban no pais" (Ribadeo Antiguo, Paco Lanza, páx.17). No século XII (1164) era dono das parroquias de Vilaselán, Piñeira e Santiago de Vigo o Conde D.Rodrigo Velaz de Montenegro, cas vendeo por 1500 marabitinos de ouro a Fernando II (1157-1188) rei da Galiza e León, e doce anos tamén de Toledo durante a minoría de edade de Alfonso VIII (Escritura otorgada en Vilafranca o día octavo das kalendas de agosto, era de 1220, ou 25-Xullo-1182 na era actual) O rei, a súa vez, cedeulle as Terras de Ribadeo o bispo Rabinato e a súa igrexa mindoniense que estuvo en Ribadeo desde 1182 a 1218, primeiro con Rabinato, ata 1199, e logo co bispo D.Pelayo II de Cebeira (1199-1218).
Placa na rúa adicada ó Bispo Cebeira
Os bispos da diócese de Ribadeo, disfrutaron de señorío de abadengo, e comezaron en 1271 a percebir o dereito de portazgo por mandato do rei Alfonso X o Sabio. En sucesivos anos, fóronselles concedendo outros dereitos, como o de facer salinas, cobrar o fondeo dentro da ría, a contribución da luctuosa, o dereito sobre a pesca de baleas que perdurou ata o século XVII, disfrutando tamén de atribucións de señores xurisdicionais, con facultades xudiciais, militares e lexislativas sobre as terras que lles pertencían (Fortalezas de Lugo y su Provincia, Manuel Vázquez Seijas, Tomo II, 1959). Nótese que aquelas antigas pesquerías e salazóns, que viñan desde os fenecios, o escribano do rei Fernando II mal tradúce como “salinas” (de sal) instalacións que non se sabe que houbera en Ribadeo. En Porcillán, polos anos 458 e 459 os hérulos desembarcaron para saquear e queimar Rivadeo (Juan Ferreras, Historia de España hasta 1585) aínda que para Murguía (Historia de Galicia, tomo III) non está probado que este feito ocurrira en Porcillán e Cabanela que eran os barrios que formaban o Rivadeo portuario, pois poidera haber sido calquera porto da provincia de Mondoñedo. Sin embargo, Paco Lanza, no Ribadeo Antigo, sin contradicer a Murguía, deixa expresa nota, de que no século V, estes dous embarcadoiros quedaban fora do recinto amurallado e estaban a maior distancia da fortaleza.
Sendo así, parece ser que Murguía non conta co desamparo defensivo que significaba estar fora dos recintos da muralla, condición que era sempre aporveitada para os asaltos da piratería, pois Rivadeo no século V non estaba formado soiamente pola poboación de Porcillán e Cabanela, senón tamén pola poboación que habitaba dentro das murallas defendidas pola torre das Cabanas en Cabanela, e pola fortaleza, que contaba con dúas torres: unha pequena e outra principal, que mira por donde, tamén se chamaba Xulia, e que nove séculos máis tarde dos asaltos dos hérulos, sería residencia dos Condes de Ribadeo, cando o rei Enrique II de Trastámara concede en 20 de diciembre de 1369 o Condado de Ribadeo o capitán francés Pierre de Villaines, “o Beque” de Normandía.
As acometidas comerciais e invasoras de romanos, hérulos e vikingos ó porto de Ribadeo fanse evidentes nas pegadas toponímicas que deixaron. Aínda que Gallaecia non se establece como provincia romana ata Diocleciano entre 284-288 d.C., dos romanos Porcillán conserva o nome, Portum Iulianum, referido a Cayo Julio Cesar, o que gana a batalla de Mundo a Pompeyo no ano 45 a.C. Hai documentos que acreditan que todavía se chamaba Portus Iuliani no século XII.
Dos hérulos, que eran pobos suevos que dominaron Ribadeo como señores, quedaron os toponimos de lugar donde quedaron a vivir: Vilaselán (propiedade do señor Selanus), Vilausende, Vilaframil, Vilandriz, Vilamariz, Vilagoíz, Requiande, Sendín e Cinxe (Estudio sobre Toponímia de Ribadeo, José Mª Rodriguez Díaz, 2007, Páx.8). Os hérulos, chamados nas crónicas antigas “os piratas do Báltico”, eran individuos pertencentes á confederación dos pobos suevos que habitaban a Pomerania, e tomaron parte na invasión do imperio romano no século V. Figuraban como parte das hostes de Odoacro que puxo fin o Imperio de Occidente, depoñendo a Rómulo Augústulo no ano 476. A Pomerania extendíase o largo do mar Báltico, desde Stralsund o Vístula, formando unha provincia de Prusia, hoxendía gran parte daquel territorio, pertence a Polonia.
Os vikingos durante os séculos VIII e X d.C. realizaron extraordinarias fazañas de exploracións marítimas, pero nas costas galegas nos anos 844, 850, 862 fixeron todo tipo de saqueos e destruccións das poboacións costeiras. No ano 968 o mando de Gunderedo, atacaron con 8000 homes, e en Fornelos, saliu o bispo de Compostela, Sisnando, para contelos, morrendo este na refrega. En 971 é San Rosendo e as tropas do Conde Gonzalo Sánchez, quen se enfrenta a eles, matando na batalla a Gunderedo. A última incursión as costas galegas data de 1016. Nestes séculos a poboación de Rivadeo pasou de Cabanela e Porcillán para a Vilavella, posiblemente para que non se poidera ver desde o mar o fume das lareiras donde cociñaban os nosos ancestros, e non chamar atención daqueles que se chamaban “reis do mar” (vikingos), e que por estes lares tamén eran coñecidos como normandos, homes do norte ou os “piratas nórdicos”.
Naqueles tempos, o porto de Rivadeo, non consistía nun porto con peiraos de atraque, tal como hoxe o vemos, senón que existían catro principales embarcadoiros en praias de area, nomeadas de Norte a Sur: a Insula de Guimarán (fai pouco, aínda estaba parte da Isleta), a rampa de Porcillán, dársena e praia de Cabanela e o varadoiro de Figueirúa. Nestas praias era donde se zabordaban lanchas de maior ou menor eslora, para o transbordo de persoas e mercadorías, e incluso os propios barcos se varaban ou daban a banda para calafatealos. Había tamén outras pequenas praias: como a das Arenas e a de Lino. Na de Figueirúa, algo máis grande foise facendo unha rampa de acceso para o desembarco e varada das lanchas, que en 1825 para reparala, utilizaron as pedras de cantería da inconclusa Colexiata de Santa María (“La Colegiata Fantasma”, Juan Carlos Paraje Manso,1981).
Entre Cabanela e Porcillán había pequenas cabanas donde vivían os pescadores desde tempo inmemorial, frente as que podían tender e secar os aparellos de pesca e varar as embarcacións para gardalas do temporal e carenalas.
O paramento actual do peirao de Porcillán foi iniciado en 1880 con un presuposto de 231.357 pts. e en 1883 aínda ía a paso de tartaruga (Apuntes Sobre Ribadeo, Fernando Méndez SanJulian, 1884). As pedras do paramento foron extraídas das propias rocas da Ría de Ribadeo, talladas a cincel e martillo e sacadas con cuñas das rocas de Pena Furada transformada en canteira, e da costa preto do faro da illa Pancha. As pegadas da extracción dos bloques de pedra son hoxendía aínda evidentes nestas zonas, incluso se poden ver algúns puntos de amarre das barcazas, e un tinteiro excavado na roca, donde seguramente afincaba o couce do puntalillo dun guindaste có que se cargaban as pedras as barcazas, coas que se transportaban ata o peirao en construcción. (Notas propias, veciños de Ribadeo). A antiga rampa de Porcillán dentro da dársena desapareceu cando foi reenchida en 1971, para facer o pirmeiro paseo marítimo, cuxo recheo tamén se levou por diante a dársena e praia de Cabanela, a das Arenas e a praia de Lino. A rampa de Figueirúa, foi pouco a pouco desaparecendo o ir quedando enterrada cós sucesivos recheos da dársena de Mirasol levados a cabo a partires dese ano 1971, e continuados ata os nosos días.
Canta historia e que tan pouco valor se lle da. Iberos, fenicios, celtas, romanos, suevos, e quen sabe cantos pobos máis comerciaron no porto de Rivadeo, vía Porcillán e Cabanela, ¿cantos vestixios arqueolóxicos poderíamos atopar no leito da Ría de Ribadeo, si exploráramos entre 10 ou 12 metros de calado nas zonas de fondeo daquela época? ¡canta historia queda todavía por descubrir! ¿non se podería facer algunha cata en puntos estratéxicos para descubrir toda esta riqueza histórica que posiblemente sexa única na cornisa cantábrica, debido a importancia de porto natural, abrigado, practicable todo o ano e estratéxico que foi para a navegación costeira e de altura entre o Mediterráneo e Europa, e viceversa? A quén corresponda: mirade esto ¡por favor!