20201210

CUENTO DE NAVIDAD. Diario de un confinado en Olavide. Ángel Alda

Fiesta de Navidad en la residencia.
 
- Nota: este artigo tardouse en publicar por un despiste. A data que aparece como de publicación é a que tería correspondido, sendo publicado en realidade unha semana despois.

CUENTO DE NAVIDAD

"¡Perder el sueño, que desteje la intrincada trama del dolor; el sueño, descanso de toda fatiga; alimento el más dulce que se sirve a la mesa de la vida." (Macbeth)

   Hoy es el Día Internacional de los Derechos Humanos y uno no sabe dónde dirigir la mirada para observar cómo se conculcan a diario y en cualquier latitud. Según la sensibilidad, la sintonía personal o las noticias hay situaciones que te llaman más la atención. Pero el riesgo es que agotada la capacidad de atender, sufrir o interrogarse sobre estos dramas terminemos asumiendo el desastre con naturalidad, con música de tango de fondo. Aquello del mundo es y será una porquería, ya lo sé.

   En poco tiempo empezará el baile de las agujas y de las vacunas. Y nuestras queridas sociedades ricas o medio ricas organizaremos turnos de espera para salir de poco en poco de la pandemia. Habremos necesitado poco más de un año para terminar con la pesadilla. Tampoco lo hemos pasado tan mal. Mejor reconocerlo. No nos pongamos medallas al sufrimiento por la patria que no ha sido para tanto, si es que hablamos en términos estadísticos.

   Tengo la sensación, sin embargo, de que los verdaderos sufridores no tienen altavoces ni plataformas o redes sociales donde recordar a sus desaparecidos o expresar su dolor y el daño recibido. Se construirán monumentos. Iremos celebrando de año en año el final o el principio, unas fechas simbólicas elegidas vaya usted a saber con qué criterios. Y nos dedicaremos a recuperar el tiempo perdido cada uno según su leal entender.

   Esto se está acabando dicen los optimistas mientras otros avisan del  peligro de los últimos coletazos. Y a mi se me secan los manantiales de los sueños que han ido ilustrando estos apuntes semanales. Bien que lo siento pues me daban el trabajo hecho de poner un broche a cada entrega. Eso de poner a trabajar al subconsciente es un chollo.

   A falta de inspiraciones oníricas me he tenido que poner a la faena de escribir desde la vigilia alguna pieza de fuste más o menos literaria, perdón por la vanidosa licencia.

   En estas fechas nada mejor que un cuento de Navidad. Aquí lo tienes:

   Aconteció en una comarca remota de España. El espíritu de la navidad trabajó a destajo para conseguir que los viejecitos de la residencia dejasen de sentir dolores y despertasen de su letargo vespertino comprobando como las arrugas abandonaban sus rostros y su entumecimiento muscular se transformaba en potencia. Como sus cuerpos decrépitos se estiraban y renacía en ellos el vigor juvenil que habían olvidado.

   Aquel milagro llegó como una sinfonía. De mirada en mirada. Primero fue Margarita, la antigua vedette. Estaba leyendo la misma novela de siempre, 24 horas de la vida de una mujer. Lloraba cada vez que llegaba el momento del libro en el que la protagonista después de la noche loca con el jugador polaco vuelve a su hotel y se prepara para el reencuentro. Cambia su vestido negro por uno floreado. Nota que a ella también le llegaba esa fuerza misteriosa de la ilusión y se vio de pie dispuesta a bailar como en sus tiempos de escenario.

   Fue increíble. Sus rodillas y pies la responden y el compás de una música imaginada le inunda el espíritu. Recorre con la mirada la sala de estar y a cada persona le dedica un tiempo. A Antonio, el viejo militar que le tiraba los tejos, adormilado y confuso como siempre, quiso convertirlo en un joven galán compañero de baile. Antonio recibió la mirada como un regalo. Con aire marcial recuperó la estampa africana de sus tiempos en Ifni y se vio a sí mismo alborozado y lleno de seguridad. Vestido con su uniforme de gala de regulares y llevando en brazos a su pareja en el salón del casino de oficiales. Miraba de hito en hito la fila de sillas alineadas en el lateral y contempló como una renacida joven le lanzaba una sonrisa. Era Concha. La única compañera de la residencia a la que reconocía por haber sido su vecina.

   Concha se vio trasladada a los  tiempos en los que ejercía de matrona en el antiguo hospital provincial. Cuando la maternidad era un constante ir y venir de mujeres para dar a luz y los nidos de los bebés, salas enormes luminosas y organizadas como fábricas. Los recuerdos saltaban de escena como los fotogramas de una película rápida de cine mudo. Al otro lado de la cristalera un padre nervioso y aturdido llamaba su atención preguntando por su bebé. No era otro que su compañero de ajedrez en la residencia. El señor Ramón. Al que nunca visitaba nadie.

   También él se sintió atraído por la fuerza del milagro y la renovación del recuerdo de los tiempos en los que era capaz de trabajar a todas horas en su taller de joyería y de localizar la broca adecuada sin quitarse la lupa de aumento del ojo derecho. Y hasta de descubrir al fondo del taller la presencia de aquella guapa muchacha que venía a renovar las fornituras y engarces de las pulseras de su madre y a recibir lecciones del oficio. Recordaba que se llamaba Marta.

   Marta se incorporó a la nueva línea del tiempo y se maravilló de ver cómo sus compañeros de la residencia seguían siendo los mismos y a la vez otros. Como si un bucle milagroso hubiese provocado un entrelazamiento de historias de vidas y de cada una de ellas hubiera surgido una nueva. Como esas joyas que conservando la piedra o el metal primigenio se transforman para la moda o el uso de nuevas épocas o nuevos portadores.

   El carrusel de la noche milagrosa de Navidad estaba en marcha.

   Hasta la semana que viene si hay ocasión.

   Besos para todas.

   Ángel

Servizo

Servizo

CC BY SA Mydogategodshaten.wikipedia.org


   Coido que o servizo é quizais o mellor xeito de definir unha sociedade. De feito, seguino a pensar despois de ver que no dicionario da RAG, a verba 'servizo' ten ate nove acepcións. E lembreime do tema ó virme á cabeza uns espléndidos servizos nun museo dunha pequena cidade europea. Algo que me xurdiu ó preguntarme que servizos públicos tiña Ribadeo. Ó que á súa vez foi desencadeado ó ver tendidos nun entrante dunha tenda a dous vultos de indixentes no anoitecer dun día frío e húmido. Unha cadea de pensamentos na que cada elo pode dar lugar non a un artigo, senón a un amplo estudo. Se nos contentamos coa definición da RAG, nunha ollada rápida...

Servizo. substantivo masculino.

1 Acción e efecto de servir. Prestar un servizo. Neste restaurante o servizo é rápido. A sociedade ten que prestar un servizo. O servizo de acubillo das persoas que a constituímos.

2 Traballo ou actividade de utilidade pública e organismo que asegura a súa realización. Está de servizo no hospital esta fin de semana. Morreu en acto de servizo. Servizo de correo. Os organismos de que nos dotamos son iso, os órganos da sociedade para o seu funcionamento. Teñen utilidade, non hai órgano que poda estar ocioso ou ser malfuncional sen sufrir unha enfermidade social.

3 Conxunto de obxectos utilizados para servir a mesa. Un servizo de porcelana de Sargadelos. Si, mesmo para dar de comer hai que estar organizado, ter servizos...

4 Conxunto de utensilios que se lle pon a cada comensal na mesa. Hai que pór un servizo máis, que chegou un novo convidado. SINÓNIMO cuberto. Tamén para comer dun xeito decente -civilizado- hai que ter servizos...

5 Peza dunha casa ou dun local onde está o inodoro. Por favor, onde está o servizo? SINÓNIMOS latrina, retrete, váter CONFRÓNTESE urinario. E para desfacerse do lixo, tamén, servizos. Este foi un traballo máis que a sociedade viu necesario incorporar ó medrar, perfeccionarse, facerse maior.

6 Conxunto de criados que traballan nunha casa. O servizo está de vacacións. SINÓNIMO servidume. Toda sociedade ten unha servidume para o seu mantemento. Mais, ó fin, todos debemos ser servizo para os demais, niso consiste a humanidade.

   As tres últimas acepcións teñen un significado máis alegórico en relación á sociedade:

7 Paso de pé ou de carro polo que se accede a unha leira. O prado ten o servizo pola cima. Si, temos necesidade dun servizo, dunha servidume, para chegar onde queiramos. Ese sería o sinónimo neste caso: servidume.

8 Deporte Saque, en deportes como o tenis, voleibol etc. Errou o servizo. Hai veces que alguén ten que comezar. Ser o pioneiro, facer un servizo como tal, cun esforzo extra, ou cunha visión coa que arrastra á sociedade a novas metas, ou para seguir sendo sociedade en novos tempos.

9 Celebración litúrxica. O servizo relixioso tivo lugar na catedral. Que dicir das celebracións relixiosas? En principio, pretenden facer honra ó significado, prestar un servizo... Ou non?

20201208

A nosa paisaxe Navideña. Pablo Mosquera

 A nosa paisaxe Navideña

    Dicía Ramón Canosa, como o noso litoral desde A Estaca a Morás constitúe unha paisaxe brava sen esas blandenguerías do Mediterráneo, con furias abismales e roucos queixumes polos destrozos que sobre as rochas graníticas producen as ondas. Estámolo vendo desde que comezou decembro -Augas Santas- Ese Tempo de Advento que prepara para o Nadal. Será diferente, polas restriccións sociais que impón a pandemia, pero as poboacións -parroquias- seguirán pendentes das mareas co seu ruído ás veces ampliado polos ventos. Unha fermosa furia da natureza que invita a refuxiarse xa sexa en cantinas ou na propia casa que cambiou o lume das cociñas por cómodos sofás cara ao televisor de gran pantalla, capaz de facernos viaxar por eses mundos afastados ao mesmo tempo que mergulla ás familias en silencios de charlas e preguizas para a lectura dun bo libro.

    A situación, estraña e cruel, tapou os centenarios a Don Benito Pérez Galdós, Mario Puzo, Miguel Delibes ou Benedetti, quen nunha fermosa estrofa avisábanos: "No cabe duda. Esta es mi casa / aquí sucedo, aquí me engaño inmensamente / Esta es mi casa detenida en el tiempo". Tamén a Isaac Díaz Pardo.

    Son devoto de Cunqueiro. Fabulador. Mistura entre os mitos e a historia. E que de estar entre nós seguiría máis interesado nos seus artigos "El envés", pola outra actualidade, distraéndonos dese parte diario- con cifras de guerra- que ocupa o tempo nos medios de comunicación. Ensinábanos a ver o que non nos ensinan. Trasladábanos a un mundo máxico e genuinamente galego. Desde aquelas parrafadas que escoitou á beira dunha lareira ata as que compartiu en tabernas como a de "Póngalas" entre cuncas de viño do país. Seguro que perseguindo a sombra de Merlín por terras de Miranda.

    Permítome retroceder ata o outono de 1887. Apróbase e publicita o Plan Xeral para o Alumeado Marítimo. Comeza recoñecendo o escaso e imperfecto servizo dos faros, a diferenza de como estaban situados e funcionando en "todos os países cultos", e iso nunha España marítima de primeira orde. O descoido de tales sinais propicia unha grave inseguridade para a navegación. A piques de concluír 2020, tales faros están superados por outros artiluxios. Pero seguen sendo Catedrais da Mar e forman parte do alumeado Navideño dos nosos pobos costeros, moito máis fermoso que esas árbores importadas desde o norte de Europa e que xunto con personaxes que viaxan en trineos impuxéronse ao vello e fogareño Portal de Belén. Ata tal punto que algunha cidade galega compite con Nova York en tamaño e intensidade lumínica.

    O Nadal é punto de encontro. Tamén esperanza para lograr saúde e algunhas demandas. Así en 1979 aprobouse a construción do Porto de "Aluminio Español S.A" na ensenada de San Cibrao. Ou en 1986, cando a ilusión estaba depositada no funcionamento do novo Hospital da Costa, sito na parroquia de Santa María de Burela do Concello de Cervo. Pero tamén na inauguración da Casa do Mar en San Cibrao.

    Esta vez as peticións e atencións céntranse na chegada das vacinas contra o COVID-19; e mentres, nesa palabra tan nosa de "sentidiño" para evitar que as festas traian unha borrasca invernal que obrigue a fondear as nosas vidas e rematar afundindo a economía social.

20201206

Unha boa noticia: 26 000 000

   Hai uns días saltaba á prensa a nova de que unha carta asinada por 73 mandos retirados do exército dirixían unha carta ó Rei e contra o goberno, mentres (sóubose despois) nun grupo de Whatsapp un exaltado propoñía fusilar a 26 000 000 de españois 'fillos de puta'. Dende aquela, cun certo retardo no comezo, téñense escoitado diversas reaccións, e mesmo clamorosas non reaccións.

   Para min, tamén tivo impacto a noticia, e iso é o que vou tentar expresar a continuación.

   Para comezar, a cifra de 26 000 000, que non sei de onde sae, dáme unha satisfacción: seríamos -inclúome- maioría. Segundo o Instituto Nacional de Estatística, o 55 % dos españois. É dicir, mesmo a parte máis reaccionaria (hai outros cualificativos que quizais lle viñeran mellor, pero con este entendémonos ben) do espectro político está a recoñecer que somos unha maioría que temos claras e incorporadas ideas como a democracia ou a pluralidade, entre outras. Que haxa un amplo espectro de versións dentro desas ideas non lles preocupa a quen propón a acción, que ve eses millóns como un conxunto, e non debera tampouco preocupar ós depositarios delas, que nos deberamos de ver como tal conxunto, por heteroxéno que semelle.

   Unha segunda consideración é sobre esa maioría. Se somos maioría ampla (55% fronte a un máximo de 45%), por que non se manifesta esa maioría como resultado nas urnas? E como resultado no poder? A primeira destas dúas preguntas coido que admite unha serie de respostas parciais no sentido de que cada unha axudaría a explicar o total, pero non podería nin moito menos explicalo por si soa. Respostas que incluirían cousas como a maior división das unidades políticas -partidos, pero non só- desa maioría, o maior desencanto da xente en relación ós seus representantes, que polo tanto absteríase máis, ou un bombardeo mediático do que o menos que se pode dicir é que é pouco clarificador.

   En canto ó cualificativo 'fillos de puta', coido que está en fase de cambio de significado e valoración. Non como extensión insultante, senón como emblema: a estas alturas levo vistos xa en varios perfís nas redes sociais indicar cousas como 'eu tamén son un fillo de puta'. Ou sexa, o exabrupto actuou como unha dignificación da expresión ‘fillo de puta’. É o que ten cando se bota a pacer a lingua sen pensar... que o dito cobra vida independente e mesmo pode volverse en contra cunha potencia superior a aquela coa que foi lanzado.

   Pero coido que o máis fastidiado é o por que chegamos a estas situación. E tampouco hai unha explicación única, senón varias que se reforzan mutuamente. Dende unha transición incompleta á invariancia no mando dalgúns grupos de persoas ó longo do tempo, pasando pola interferencia de poderes fácticos nos procesos democráticos, son algunhas desas explicacións que teñen a súa expresión en métodos que foron permitidos -ás veces mesmo alentados- polos noso representantes ó longo do tempo.

Onte, os pensionistas

   Onte, os pensionistas deixaron outra vez testemuña en Ribadeo. As fotos de Suso deixan, á súa vez, testemuña. Aquí vai algunha:






20201204

2019 - 2020, alumeados de Nadal

Comparativa:

   2020: 800 000 led, entre o 4 de decembro e o 7 de xaneiro. Música dende o 3 de decembro. Figuras tridimensionais (din que novidade). "Case" 24 000 € (2,4 € por cada ribadense)

   2019 (datos en Aquí como en Vigo e Luz sobre a luz: Nadal 2019/2020): 800 000 luces (tamén led). Sen música. Figuras tridimensionais. 23 900 € (2,39 € por cada ribadense)

   A nota de prensa do concello: http://ribadeo.gal/actualidade/nova.php?id=3752&lg=gal

  

20201202

Doutora Sara Mandiá Rubal. Por Pablo Mosquera


Doutora Sara Mandiá Rubal

    Para un Mariñán. Para un galego. Para un Mindoñense do Concello de Cervo-Sargadelos. Ás veces pasan cousas que nos insuflan orgullo identitario. A noticia do Premio da Real Academia de Doutores de España, Premio Fundación Ignacio Larramendi, súmase ao crecente e imparable historial profesional desta moza nada en Sargadelos. E todo iso, constitúe unha razón máis para presumir e compartir o seu amor por Galicia, o seu compromiso con esta terra e as súas xentes, ao norte do norte, coa alma impregnada na maxia do Sargadelos ilustrado por aquel Marqués que un día tivo un soño entre auga, caolín, fragas e fornos de fundición. Para daquela ser herdanza que inspira a Luís Seoane e Isaac Díaz Pardo e desde logo a Sara.
    E foi no ano centenario do gran mestre Isaac, cando esta Doutora, tivo un novo recoñecemento. Non é de estrañar. O seu traballo de investigación universitaria: "Presenza e nivel de actividade en redes científicas dos investigadores españois que publican en revistas de comunicación indexadas en scopus", é toda unha lección obxectiva sobre a situación actual dos traballos científicos nas redes sociais, facéndonos ver ese espazo infinito ao que acoden os humanos para comunicarse, atoparse e ilustrarse, tanto do pasado, como do presente cara ao futuro.
    A ex alumna do Instituto Marques de Sargadelos, leva unha singradura sen límites. Atrévome a prognosticar, como o fixen no seu día ante un responsable do Concello de Cervo, que estamos compartindo tempo e lugar cunha dama cuxa pegada será histórica no devir para as xeracións de mozas que toman a substitución ante o goberno do buque no que navega a sociedade civil, e como di a autora "para a sociedade, queda demostrado que a vontade maioritaria fai que as cousas cambien". Apliquemos as Tecnoloxías de Información e Comunicación con acento galaico, desde aquí e para aquí; sempre con orgullo de vello pobo, sempre coa nostalxia de pertencer ao Reino de Galicia, ¡Aí é nada!.
    Hoxe presta servizo nun gran Hospital público. O Hospital Universitario de Getafe, conta con esta Doutora experta en Documentación e Información Contemporánea tralo seu paso pola Universidade da Cidade Santa de Occidente onde a súa tese doctoral obtivo a máxima cualificación, e así realiza as memorias científicas dunha gran empresa hospitalaria que conxuga asistencia, docencia e investigación.
    Sara Mandiá pertence a unha xeración que sente Galicia nese proceso de coñecemento doutros pobos cos seus costumes e historia, pero dese xeito faise máis forte e convincente o seu núcleo esencial galaico, goza comparando o bullicio dunha capital no Estado, cos silencios só rotos pola música do vento e do auga, na súa Sargadelos de Cervo, botando de menos o son da gaita nas paredes do máxico Muiño onde San Pascual Bailón a agarda ou a escultura que Quique Guerra fixo, en óso de balea, un gaiteiro que saudará o regreso a casa dunha Doutora á que todos desexamos que algún día ou vento mareiro do nordés, nola devolva á nai terra -Ítaca- para ensinar ás súas xentes o moito que aprendeu noutros recunchos e con outros acentos. Mentres tanto, Os Aventados non só a felicitan, tamén lle desexamos mil primaveras de éxitos e felicidade.

20201201

Praia de 'As Catedrais'

No primeiro termo, o arco afectado polo derrubamento.

   Antes deste, levo feito 73 artigos no blog nos que por algures sae a relucir a praia das catedrais. Hoxe volve ser noticia a conta do desprendemento dunha fronte duns 20 m2 que afecta a parte dun arco, o que ten levantado po con titulares afirmando que un arco se veu abaixo, ou lembrando que Vidal Romaní predí a desaparición das Catedrais en 200 anos.

   Coido que é por esas afirmacións titulares polas que hai que comezar. O que se veu abaixo non foi un arco, senón parte da fronte dun arco. Dos máis famosos, eu diría que precisamente o arco que máis durará.

   En canto a afirmación atribuída en titular a Vidal Romaní, tamén estou de acordo, pero coido que lle falta o contexto. Pois si, en 200 anos, todos calvos, pero antes, tamén: que o conxunto poda tardar tanto tempo en desaparecer na súa totalidade non implica que abondo antes desaparezan as figuras principais, as máis atractivas na actualidade, e sen prexuízo para que se podan formar outras novas que tamén chamen á atención. Pero isto último está por ver, mentres o primeiro é ineludible, e a fisionomía das Catedrais vai cambiar non en 200 anos, senón que o fará xa de xeito apreciable para mediados de século. Aí está o máis saínte dos tres arcos, o máis feble, e o máis exposto tamén. Non sería en absoluto extraordinario que no que me resta de vida tivera desaparecido.

   E agora si, vaiamos ás 'verbas políticas', que rematan tendo máis importancia que as técnicas. Por esa banda, hai moita xente que non comprendemos o fraccionamento administrativo actual, de xeito que as administracións poden botarse pedras unhas ás outras ó tempo que teñen a necesidade de colaborar. Cousas do sistema. Dun sistema que propiciou un 'ambicioso plan' para as Catedrais que xa teño comentado abondo.

   O caso é que as liñas de actuación pasan pola prohibición de achegarse ós cantís e a responsabilidade persoal. A explicación do primeiro ven dada porque se te achegas por abaixo (o que en xeral non está prohibido) é cando tes posibilidades de que che caia unha pedra, claro. E se te achegas por arriba, a máis de que te poidas caer, estarás destruíndo a herba protectora da capa de terra que, á súa vez, protexe a rocha da erosión pola súa parte superior, e, por filtración, no seu interior. Que en troques de prohibición sexa mellor poñer un valado (por pór un exemplo) pode ser discutible en base a criterios de eficacia, impacto na paisaxe ou no medio ambiente, etc. Discusión que sería bo facela cunha base de participantes o máis ampla posible e que nunca chegará ó acordo unánime.

   En canto á responsabilidade persoal, coido que é algo do que trata de fuxir unha sociedade infantilizada, e tamén algo que os políticos usan como patente de exención de responsabilidade propia. A procura dun termo medio, que faga uso da responsabilidade persoal no binomio dereitos / deberes das persoas xunto coa responsabilidade atribuíble ás decisións dos políticos, non é doada. Pasa pola información e a participación, pero o mesmo que ambas cousas non garanten a eficacia do método, tampouco están sendo usadas nun sistema no que a verba 'democracia' separa a soberanía dos representados para outorgarlle o seu uso a uns representantes mediatizados por outros poderes a máis de polos seus propios intereses.