20200710

Segunda parte del Diario de un Confinado en Olavide. ¡QUE TRISTE ESTÁ A ALDEA QUE TRISTE E QUE SOLA! Ángel Alda

Fiestas del Ribadeo Indiano del año pasado

¡QUE TRISTE ESTÁ A ALDEA QUE TRISTE E QUE SOLA!

Viernes 10 de julio

Así empieza un famoso poema de Curros Enríquez:

"¡Que triste está a aldea,
que triste e que sola!
¡A terra sen frutos, a feira sen xente,
sen brazos o campo,
sen nenos a escola,
sen sol o horizonte, sen flor a semente!"

Son los gallegos poetas por razón de tierra y de clima. Esas nieblas de la mañana. Esas nubes rojas y naranjas del poniente. El canto de los pájaros. El toque de campanas de la iglesia del pueblo. Las sirenas del astillero anunciando las horas de entrada y salida al trabajo.

Vives rodeado de luces cambiantes. A lo largo del día puedes disfrutar de sol, de lluvia, de viento, de todos los fenómenos atmosféricos. Tienes tiempo para lecturas, para cocinar, para caminar por los campos. Y hasta para pensar.

Pensar en aceptar otros cinco días de confinamiento. Cuando el propio presidente de la Comunidad Autónoma de Galicia había anticipado que se levantaría el control de movimientos resulta que no. Se amplía el periodo de cierre comarcal otros cinco días. Vuelve uno a pensar en el mundo raro este. Un mundo en el que al gobierno de España le resulta casi imposible decretar confinamientos sin solicitar la declaración del estado de alarma al parlamento y sin embargo un gobierno regional puede ordenarlo sin mayores complicaciones. Ni siquiera necesita un acuerdo del propio gobierno, del parlamento regional o de un juez territorial. Incluso un gobierno, en este caso el vasco, se permite prohibir el voto a los afectados por la epidemia. Misterios.

Pasado mañana tenemos elecciones en Galicia. Todo el mundo da el resultado por sabido. Es lo que hay.

Esperaba, con el confinamiento levantado, terminar estas pequeñas anotaciones diarias. Pero creo que hasta el miércoles próximo puedo seguir escribiendo alguna que otra crónica. He notado hoy una gran desilusión entre la gente de Ribadeo. Hoy en situación normal, hubiera empezado la fiesta de los indianos. Una explosión de alegría incontenible en las calles. No lo van a tener. No se lo merecen. Por eso me acordé de Curros y de su triste aldea.

El lunes vuelvo. Les contaré lo de las elecciones.

Buen fin de semana.

Ángel

Mentres os últimos raios de Sol van abandoando os Bloques


   Mentres os últimos raios de Sol van abandoando os Bloques cara á auga, as últimas persoas fanse as remolonas antes de partir e abandoar o espazo de novo á liberdade total. Sentementos agradables fan de freo para a marcha, dende a temperatura do aire ó pracer da tranquilidade.
   As augas, frías, quedan tranquilas. Pero antes, xunto antes, neses momentos de desfrute, todos esos pensamentos destrutores tiñan desaparecido da faz da terra para aquela xente. Xente que xa gardaba as distancias de mera baixa densidade, sen preocupación. A distancia, e a tranquilidade. Como se non existira un motivo para manter a primeira e procurar a segunda.
   Polo fondo, as augas tranquilas da ría, marchando cara ó Cantábrico, o tesón por baixo, o ceo por riba.
   Verán raro. Mais, nalgúns momentos, ese mesmo raro verán pode ser, sinxelamente, marabilloso.

20200709

Segunda parte del Diario de un Confinado en Olavide. LA POLÍTICA GALLEGA Y LA LENTITUD DEL PASO DEL TIEMPO. Ángel Alda

El Marqués de Sargadelos muere perseguido por una turba de campesinos y curas. Con su ignominiosa muerte la esperanza en la desaparición del Antiguo Régimen se frustra en Galicia.

LA POLÍTICA GALLEGA Y LA LENTITUD DEL PASO DEL TIEMPO

Jueves 9 de julio

Pasar del Antiguo Régimen a la democracia liberal costó más de un siglo. En algunos países menos. Pero en Galicia mucho más. Algunos, incluso, piensan que el proceso no ha terminado todavía.

La sociedad estamental pervive en muchas actitudes sociales en forma de ceremonias de poder, de preeminencias protocolarias o de actitudes sumisas más allá de las clases. Los clérigos, militares, hidalgos, las autoridades locales, siguen disfrutando de un prestigio social llamativo.

Con la desamortización la clase eclesiástica perdió rentas pero mantuvo una influencia política, intelectual y educativa en el seno del pueblo como en ningún otro espacio del estado. Lo mismo ocurrió con la clase de propietarios de tierras. La desaparición lenta y retrasada de la institución de los foros les permitió seguir ocupando, bien que con menor poder, una relevancia social por encima de lo común. La burguesía local no tuvo nunca la fuerza política ni contó con aliados en la administración del estado, una administración muy lejana y poco interesada en las vicisitudes de aquellas lejanas tierras. El desarrollo industrial que en el XVIII llenó de actividad textil, conservera y herrera muchas de las áreas rurales del país no pudo aguantar la emergencia de la industria moderna de otras áreas del país. Como escribía Castelao "el humo de las chimeneas gallegas procedía solo de los pucheros del caldo". Incluso una experiencia modernizadora como la de Sargadelos terminó hasta con su propia vida, perseguido por los campos de Ribadeo por una turba de campesinos y curas en uno de los episodios más ignominiosos de la historia gallega.

Los campesinos no se proletarizaron. Los hidalgos no tuvieron fuerza ni ganas de convertirse en burgueses. Los burgueses nunca derivaron en financieros porque poco había que financiar. Las ciudades no supieron modernizarse. Y en ese marasmo unos pocos espabilados consiguieron hacerse con el poder político sometidos con gusto a la corona y a la administración civil y militar del estado y fueron capaces de organizar el turnismo de la restauración borbónica como si fuera un predio privado. Dando y repartiendo las mijagas del poder entre unos y otros y organizando un sistema de influencias en la corte del que dependían muchas familias de la buena sociedad gallega día a día más desvinculada de la vida del pueblo y hasta de su lengua. Aquel sistema se llamó caciquismo y en gran medida subsiste en los sustratos administrativos y civiles de la sociedad gallega. Y al que no le gustase el sistema siempre tenía la opción de la emigración. Si había suerte volvía a la aldea con su fortuna indiana y hasta podía incrustarse en la deseable clase de los caciques. El caciquismo no es otra cosa que el aprovechamiento de las debilidades de una sociedad empobrecida y desarticulada.

¿Han superado el examen? Parece que no habrá segunda convocatoria. Creo, mañana lo confirmaremos, que el confinamiento en lo que respecta a Ribadeo va a tener fin.

Mañana me despido de ustedes.

Ángel

20200708

Segunda parte del Diario de un Confinado en Olavide. SENTIDIÑO. Ángel Alda



SENTIDIÑO

Miércoles 8 de julio

La lengua gallega emplea los diminutivos con la maestría propia de los pueblos sentimentales. Lo que en castellano suena extemporáneo, y hasta cursi, en gallego cobra altura poética. Hagan la prueba con Rosalía de Castro y traduzcan literalmente alguno de sus poemas.

Uno de esos diminutivos, SENTIDIÑO, es un ejemplo de esa virtud filológica. Es algo más que el sentido común o que el bon seny catalán. Es la cualidad, la capacidad, de señalar la centralidad, el punto sensible, el mejor comportamiento posible.

En Ribadeo lo están usando como eslogan principal de la publicidad a favor del orden social, de la etiqueta necesaria en nuestro caminar por la ciudad o de comportarse en el interior de los comercios. La distancia social, las mascarillas...

Y falta que hace. Navegar las calles en medio de la campaña electoral, entender el sinsentido del confinamiento comarcal que el gobierno gallego ha decretado y vivir la crisis social que la pandemia del coronavirus está provocando exige todo el sentidiño posible, la mejor inteligencia.

Quería haber encontrado una imagen que resumiese el mundo, la vida cotidiana de la Mariña de estos días y no he sido capaz. He tenido que montar un collage con cuatro fotos que les comento. La primera es un escaparate con el mensaje del sentidiño. La segunda un detalle anónimo de una cola de recogida de ayuda alimentaria que el Concello de Ribadeo reparte todos los días, se dice pronto, a decenas de familias afectadas por el desempleo y la crisis. Les puedo asegurar que nadie se queda sin ayuda. La tercera es un conjunto de carteles de una campaña electoral que ya ha dejado de tener sentido para los vecinos, de hecho la gran mayoría de los ribadenses pide su suspensión. Y la cuarta es la del alcalde de Ribadeo, Fernando Suárez, concediendo una entrevista a una televisión. Fernando, y con él todos los vecinos, no entiende que con uno o dos contagiados en el pueblo se les haya confinado. No sólo eso. Resulta que los únicos visitantes posibles son los vecinos de otros pueblos de la comarca en los que se están viviendo contagios muy numerosos. Parece que el sentido común dictaría confinar aquellos puntos, barrios, locales, hasta pueblos si me apuran, en los que la epidemia esté desbocada o fuera de control. Pero no otros pueblos por mucho que pertenezcan a la misma extensa comarca. Resulta que el gobierno de la nación necesita para ordenar el confinamiento declarar el estado de alarma y someterlo a la aprobación parlamentaria. Pero un gobierno autonómico puede cerrar a cal y canto una comarca de 1700 km cuadrados, un poquitín menos que toda la provincia de Guipúzcoa ¿ven ustedes que poco expresivo es el diminutivo castellano?. Y además sin necesidad de refrendo parlamentario, ni siquiera judicial.

Puede que a propósito de esto tengamos que explicar otra palabra muy conocida por los gallegos.

¿Saben ustedes algo sobre el caciquismo?

Vayan estudiando el tema que mañana les pregunto.

Besos

Ángel

A MORENA DE VILAPENA. TRABADA (Lugo). por EMILIO PIÑEIROA LOZANO

A MORRENA DE VILAPENA. TRABADA (Lugo)
SITUACIÓN:
Parroquia de Vilapena, Concello de Trabada. Lugo.
Latitude: 43º 24 ́ 55,95 ́ ́ N
Lonxitude: 7º 13 ́ 14,81 ́ ́ W
Fuso UTM: 29
Coord. X : 644 041,60
Coord. Y : 4 808 497,30
É unha morena glacial (manto de material glacial).

O Plistoceno é unha división de escala temporal xeolóxica que pertence ao periodo Cuaternario. Comeza fai 2 millóns de anos e remata aprox. 10 000 anos a.C. O Plistoceno abarca as últimas glaciacións, corresponde co Paleolítico arqueolóxico.
Durante o Plistoceno recente, 50 000 anos ata fai uns 11 000, reinaban condicións morfoxenéticas frías, máis ou menos húmidas, que proporcionaron a xéneses de glaciares en toda Galicia, e a forte inestabilidade das ladeiras, tanto na costa como no interior.
Nun ambiente frío a fracturación da rocha na parte superior dun promontorio rochoso vai favorecer a caída de derrumbos por gravedade.
Formas erosivas xeradas pola acumulación de sedimentos, son coñecidas como morenas. A súa presenza ven a ratificar a existencia da importancia das línguas de xeo.
A morena de Vilapena, segundo a forma e aos depósitos periglaciares, pertence ao grupo Campo de bloques: predominan os fragmentos de tamaño grande.

Aparecen en Galicia dende o nivel do mar ata as serras orientais que alcanzan os 2000 m. de altitude.
Trátase de formas que a nivel de afloramiento presentan unha estrutura sen matriz, formanse por simple gravidade, xeralmente intertratifícanse ou recubren outros depósitos.
Son moi frecuentes no alto val do Eo, Serra de Meira (Pedregal de Irimia, nacemento do río Miño)...

Ciencia?



O átomo como concepto comezou a existir na antiga Grecia. Máis de 2000 anos despois, aínda hai quen o descoñece. Para ter ‘evidencia científica’ houbo que esperar a pouco máis de hai un século.
Os indicios de que a Terra era redonda foron descubertos polas primeiras civilizacións agrarias. Hai case 3000 anos que se mediu por primeira vez o radio terrestre. Aínda hoxe seguen a existir terraplanistas.
Esas ideas pertencen ó desenvolvemento cinetífico. E eses intervalos de tempo son os períodos de traballo dos científicos. Si, hainos moito máis curtos, pero a necesaria boa proposta do problema, o deseño de métodos de obtención de datos fiables, logo a súa obtención, o tratamento e interpretación deses datos, etc, ata chegar a conclusións con evidencias científicas, leva un tempo non desprezable.
En tempos de coronavirus, tentou forzarse a máquina para ir máis veloz. Pero para medios e políticos, tal parece que a ciencia estivera noutra dimensión cando convén. Para usala como escudo máis que como milagre. A velocidade esixida polas redaccións dos medios ou polos políticos para o respaldo de actuacións diversas era -é- outra da real, sen contar cousas como a moitas veces moi deficiente comprensión dos feitos científicos por parte de xente de ambos colectivos, máis ocupados por outros feitos, e non especialistas. Ese conxunto de realidades fixo que moitas veces se puxera en mans -máis ben en boca- da ciencia como entidade, -nin aínda dos científicos, persoas falibles ó fin- todo tipo de afirmacións. Afirmacións que non ten importado variar de xeito continuo, dunha interpretación libre interesada a outra, sen explicación, co argumento de autoridade que a ciencia sempre rexeitou como tal.
O das máscaras, de innecesarias -ou mesmo desaconselladas- a obrigadas, seguindo diversos pasos nesa variación, e distinguindo por tipos de máscaras, foi paradigmático. Aínda hoxe, a confusión existente entre os diversos tipos, dende a sinxela cirúrxica, ‘que protexe ós outros’ ás FFP2, ‘que protexen a quen as leva’, é evidente, para canto máis ó comezo, cando a recomendación estaba ditada por unha cuestión de desmantelamento e deslocalización industrial e o consecuente desabastecemento. Non importa que aínda se estea a estudar o complexo xeito de propagación aérea en diversas circunstancias (o que pode variar totalmente a probabilidade de transmisión), ‘quedou claro’ que... Que, que quedou claro? Como non sexa que o sentido común debe ser algo básico e máis en ausencia de probas científicas... E iso, o sentido común, queda fóra da lexislación ordinaria, prohibicións, etc.

20200707

Segunda parte del Diario de un Confinado en Olavide. CUANDO LAS FRONTERAS UNEN. Ángel Alda


CUANDO LAS FRONTERAS UNEN

Martes 7 de julio

Cuando llegas a Ribadeo por la carretera que viene de Meira nunca sabes si estás en Galicia o en Asturias. Cruzas de un lado al otro del río Eo, supuesta frontera política, sin percatarte. Refleja esta circunstancia una imagen exacta de la realidad histórica de esta comarca. Reino de los Suevos, Obispado de Britonia, Reino de Galicia o feudo obispal ovetense, el caso es que el territorio entre los ríos Masma y Navia ha sido un espacio común de vida y de encuentro entre las poblaciones ribereñas. Han hablado el mismo idioma, han participado en los mismos acontecimiento históricos, raramente han enfrentado otros pleitos que los comunes entre vecinos. Y hoy por mucho que los límites territoriales estén bien definidos es imposible determinar diferencias en el carácter, en la forma de vida y en la cotidianidad de las diferentes poblaciones. Por eso estos meses están suponiendo una tortura para la vida de los vecinos de Ribadeo, de Castropol, Vegadeo o Tapia.

Acostumbrados a la vida común en ámbitos laborales o festivos, al consumo de los mismos bienes, a la diversión en las mismas fiestas y a los matrimonios mixtos, la imposibilidad de cruzar el puente o las carreteras que les unen no ha sido un plato de buen gusto. Creo que se impone un acuerdo entre los distintos territorios que proteja a las comunidades humanas más allá de los límites administrativos.

Si ayer, por distintas razones, las calles de estos pueblos estaban como de duelo, hoy, fruto posiblemente del mejor tiempo, hemos podido disfrutar de un hermoso día de playa. La foto de portada da cuenta de ello. Por cierto que me han llamado en directo desde Telemadrid preocupados por las penalidades de vida que pudiéramos estar sufriendo los madrileños desplazados a estas tierras. Les he informado debidamente. No hace falta que envíen socorro. Estamos en la Gloria.

Mañana más.

20200706

Segunda parte del Diario de un Confinado en Olavide. LA MARIÑA. LA COSTA MÁGICA. Ángel Alda


LA MARIÑA. LA COSTA MÁGICA.
Lunes 6 de julio

Segundo día del confinamiento. El cronista se anima a contar su vida, su segunda experiencia de confinado. Desde el barrio madrileño de Chamberí, invento burgués decimonónico, a la Costa Cantábrica de Galicia, producto geológico terrestre. Dos dimensiones del espacio unidas por una causal paradoja de Schrödinger llamada pandemia de coronavirus.

La Mariña no es otra cosa que el territorio Cantábrico de Galicia. Innecesario el apellido de lucense. Desde la ría de Ribadeo hasta Estaca de Bares habrá como unos noventa kilómetros. Pero que noventa kilómetros. Dos hitos paisajísticos cubren sus límites. La playa de las Catedrales y la punta del Fuciño do Porco. Y entre medias la colección de playas, cabos, ensenadas y acantilados más increíble de España. Una costa mágica. Y un escenario histórico y prehistórico que daría para escribir miles de leyendas y de curiosidades. Desde el complejo eclesiástico de San Martiño de Mondoñedo en Foz hasta los puentes del Barqueiro pasando por las joyas de la arquitectura indiana de Ribadeo, los monumentos medievales y renacentistas de Viveiro o los castros neolíticos mejor conservados del país.

Ese es el espacio sobre el que hoy media España se interroga ¿Por que estarán confinadas estas gentes? Dicen que la noche de San Juan fue propicia para la extensión del maldito virus. Dicen otros que las manifestaciones obreras en defensa del empleo de la fábrica de aluminio Alcoa contribuyeron posiblemente a la expansión vírica. O que unos bares del puerto de aquí o de allá. Nunca lo sabremos. El caso es que setenta mil almas de Dios tenemos limitados los movimientos. Menos mal que tenemos kilómetros de sobra. Estén ustedes tranquilos. La gente de estas costas son tranquilas y sufridas. Aguantan lo que les echen. Las calles viven una calma levítica. Los comercios están bien abastecidos. Las huertas empiezan a ofrecer los mejores frutos del verano. Tomates, lechugas, ciruelas, arándanos, unas remolachas grandes como manzanas reinetas que al horno resultan gloria pura. Carnes y pescados. Percebes y mariscos de excepción. Y una cocina popular de la cual casi mejor no decir mucho porque luego todo se sabe.

Nunca hubo un balneario mejor. Confinamiento incluido.

Seguiremos disfrutando.

Mañana les cuento.